
En la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer, los Estados de América Latina y el Caribe adoptaron un acuerdo histórico que refuerza el multilateralismo, reconoce el cuidado como derecho humano y compromete medidas concretas en democracia paritaria, financiamiento y derechos sexuales y reproductivos.
A 50 años de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer realizada en México en 1975, los Estados de la región se reunieron nuevamente en Ciudad de México para aprobar el Compromiso de Tlatelolco. Este documento constituye la hoja de ruta hacia una década de acción (2025–2035) para acelerar la igualdad sustantiva de género y construir la sociedad del cuidado como paradigma regional.
El Compromiso reconoce que la actual organización social de los cuidados es injusta y desigual, y que ha recaído históricamente sobre las mujeres, niñas y adolescentes, en particular indígenas y afrodescendientes. Frente a ello, se establece que el cuidado es un derecho humano autónomo y un bien público, y se llama a los Estados a garantizar políticas, marcos normativos y sistemas integrales que reconozcan, redistribuyan y profesionalicen el trabajo de cuidados.
Entre sus principales acuerdos, se destacan:
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Democracia paritaria: impulsar medidas que garanticen la representación igualitaria de las mujeres en todos los poderes del Estado y en los más altos niveles de decisión.
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Derechos sexuales y reproductivos: asegurar acceso universal a la salud integral, incluida la salud sexual y reproductiva, la educación sexual integral, y servicios de aborto seguros y de calidad donde la legislación lo permita.
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Prevención y erradicación de violencias: abordar todas las formas de violencia de género, incluyendo la violencia digital, el feminicidio, la esterilización forzada, el matrimonio infantil y las uniones tempranas.
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Financiamiento: avanzar en presupuestos con perspectiva de género, políticas fiscales progresivas y cooperación internacional que aseguren recursos sostenibles para políticas de igualdad.
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Cambio climático y cuidados: integrar la perspectiva de género en políticas ambientales y reconocer el rol de las mujeres defensoras ambientales y comunitarias.
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Rol de la sociedad civil: el documento reconoce el papel histórico de las organizaciones feministas y de mujeres como motor de cambios estructurales en la región.
El Compromiso de Tlatelolco reafirma que alcanzar la igualdad sustantiva requiere voluntad política, financiamiento y participación activa de mujeres y diversidades. Con Colombia como próxima sede en 2028, la región proyecta una agenda transformadora hacia 2035.