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	<description>Corporación Humanas Centro regional de Derechos Humanos y Justicia de Género</description>
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		<title>Esta vez en voz alta: distintas generaciones, la misma conversación</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2026 04:33:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Cómo aprendimos sobre nuestros cuerpos? ¿Quiénes nos hablaron –o no nos hablaron– de sexualidad, decisiones reproductivas y autonomía? ¿Qué cambió entre generaciones y qué cosas siguen siendo difíciles de nombrar? Esas preguntas dieron origen a Esta vez en voz alta: distintas generaciones, la misma conversación, una campaña de Corporación Humanas que reúne cinco testimonios de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-24252 aligncenter" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/grafica-de-lanzamiento-768x1024.png" alt="" width="421" height="561" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/grafica-de-lanzamiento-768x1024.png 768w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/grafica-de-lanzamiento-225x300.png 225w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/grafica-de-lanzamiento-1152x1536.png 1152w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/grafica-de-lanzamiento-1536x2048.png 1536w" sizes="(max-width: 421px) 100vw, 421px" /></p>
<p>¿Cómo aprendimos sobre nuestros cuerpos? ¿Quiénes nos hablaron –o no nos hablaron– de sexualidad, decisiones reproductivas y autonomía? ¿Qué cambió entre generaciones y qué cosas siguen siendo difíciles de nombrar?</p>
<p>Esas preguntas dieron origen a <strong>Esta vez en voz alta: distintas generaciones, la misma conversación</strong>, una campaña de Corporación Humanas que reúne cinco testimonios de mujeres con trayectorias, edades y contextos distintos. Historias sobre el cuerpo, el miedo y aquello que muchas aprendieron solas, tarde o por otros caminos.</p>
<p>Las entrevistadas tienen poco en común a primera vista. Una estudiante universitaria, una médica obstetra, una mujer migrante, una artesana de 63 años y una directora de una organización de la sociedad civil vinculada a la defensa de los derechos reproductivos. Pese a sus diferencias, todas terminaron encontrándose en una misma conversación.</p>
<p>«¿Aborto? Eso se sabía desde chiquita. Que era una palabra horrible y que algunas lo podían hacer», recuerda Mariana Santibáñez desde su taller de títeres en Pedro Aguirre Cerda. Tiene 63 años y creció en una época en que hablar del cuerpo era tabú. Para informarse iba a la biblioteca. Cuando preguntó por anticonceptivos en el consultorio, le dijeron que volviera después de tener su primera relación sexual.<strong> «Los métodos eran toscos. Porque no teníamos idea de nada»</strong>, cuenta.</p>
<p>Cuatro décadas después, Ignacia Moraga, estudiante de periodismo de 22 años, reconoce que muchas cosas han cambiado, pero otras persisten. <strong>«Ninguna familia de mis amigas se sentó a hablar de educación sexual.</strong> Las redes sociales fueron un pilar fundamental para saber de estos temas», dice desde el patio semivacío de la universidad.</p>
<p>Desde otra vereda, Sirle Ortega relata cómo fue enfrentar la maternidad lejos de su país. Llegó a Chile desde Bolivia después de vivir situaciones de violencia machista. <strong>«No respetan tu palabra. Pasas desapercibida.</strong> Por la violencia que sufrí tuve que salir del país”, cuenta. Ya en Chile enfrentó un nuevo embarazo sin su familia ni sus redes de apoyo cerca. «Sí, sentí miedo. El miedo de pasar sola mi embarazo», afirma desde el living de su casa.</p>
<p>En el Hospital San José, la obstetra Marcela Caro ha visto otra cara de esa misma historia. Participó en la implementación de la Ley IVE desde sus inicios y lleva años acompañando a mujeres que muchas veces llegan sin información sobre sus derechos. <strong>«Muchas pacientes lo primero que te dicen es que no sabían que existía la ley»,</strong> relata. Ella insiste en que tres causales no bastan. Lo ha visto una y otra vez en la consulta.</p>
<p>Javiera Canales, directora ejecutiva de Corporación Miles, acompañó a mujeres que quedaron embarazadas tras consumir anticonceptivos defectuosos distribuidos por el Estado. Muchas llegaron pensando que era su culpa. Otras ni siquiera sabían que tenían derecho a reclamar. <strong>Seis años después, las acciones judiciales asociadas al caso siguen en curso.</strong></p>
<p>Producir esta campaña implicó también enfrentar el contexto en que se inscribe. Conseguir que mujeres hablen públicamente de aborto, de sus cuerpos y de sus decisiones en un momento en que estos temas tienen escasa prioridad en la agenda pública requirió tiempo, escucha y confianza.</p>
<p>Aunque crecieron en épocas distintas, las historias terminan encontrándose. Porque hay cosas que cambiaron. Otras que siguen costando decir. Esta vez en voz alta reúne esas experiencias para que la conversación no termine en una sola historia, ni en una sola generación.</p>
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		<title>GUÍA PARA COMUNICAR DESDE LOS DERECHOS Y LA EMPATÍA</title>
		<link>https://www.humanas.cl/guia-para-comunicar-desde-los-derechos-y-la-empatia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2026 04:23:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Estudios y Publicaciones]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img decoding="async" class="alignnone size-large wp-image-24249" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Captura-de-pantalla-2026-06-15-a-las-12.21.46-a.m-809x1024.png" alt="" width="809" height="1024" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Captura-de-pantalla-2026-06-15-a-las-12.21.46-a.m-809x1024.png 809w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Captura-de-pantalla-2026-06-15-a-las-12.21.46-a.m-237x300.png 237w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Captura-de-pantalla-2026-06-15-a-las-12.21.46-a.m-768x972.png 768w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Captura-de-pantalla-2026-06-15-a-las-12.21.46-a.m-1214x1536.png 1214w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Captura-de-pantalla-2026-06-15-a-las-12.21.46-a.m.png 1318w" sizes="(max-width: 809px) 100vw, 809px" /><a href="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/cartilla-comunicacional-aborto.pdf">DESCARGAR </a></p>
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		<item>
		<title>Hablemos de derechos sexuales y reproductivos: claves para el debate legislativo</title>
		<link>https://www.humanas.cl/hablemos-de-derechos-sexuales-y-reproductivos-claves-para-el-debate-legislativo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Jun 2026 19:55:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Estudios y Publicaciones]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Cartilla-Hablemos-DDSSRR.pdf"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-24239" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/portada-kit.png" alt="" width="905" height="694" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/portada-kit.png 905w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/portada-kit-300x230.png 300w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/portada-kit-768x589.png 768w" sizes="(max-width: 905px) 100vw, 905px" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Cartilla-Hablemos-DDSSRR.pdf">DESCARGAR</a></p>
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		<item>
		<title>[OPINIÓN] Las mujeres que no estuvieron en la Cuenta Pública</title>
		<link>https://www.humanas.cl/opinion-las-mujeres-que-no-estuvieron-en-la-cuenta-publica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Jun 2026 20:01:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia y Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[destacados]]></category>
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					<description><![CDATA[La primera Cuenta Pública del presidente José Antonio Kast estuvo marcada por la seguridad, la migración y el crecimiento económico. Durante más de dos horas se habló de delincuencia, fronteras, inversión y orden público. En contraste, las referencias a las mujeres y a las desigualdades que enfrentamos aparecieron de manera escasa y fragmentada. No se [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-24242 aligncenter" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/mujeres.jpg" alt="" width="900" height="600" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/mujeres.jpg 900w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/mujeres-300x200.jpg 300w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/mujeres-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /></p>
<p>La primera Cuenta Pública del presidente José Antonio Kast estuvo marcada por la seguridad, la migración y el crecimiento económico. Durante más de dos horas se habló de delincuencia, fronteras, inversión y orden público. En contraste, las referencias a las mujeres y a las desigualdades que enfrentamos aparecieron de manera escasa y fragmentada.</p>
<p>No se trata de contar cuántas veces fuimos nombradas ni de exigir menciones simbólicas. La pregunta es ¿qué problemas son considerados prioritarios cuando se piensa el país y cuáles quedan fuera de la conversación pública?</p>
<p>Las mujeres aparecimos principalmente en nuestros roles de madres, cuidadoras o trabajadoras, es decir, vinculadas al cuidado de otras personas o a nuestro aporte al desarrollo económico. Sin embargo, las mujeres como sujetas de derechos, como ciudadanas que enfrentamos formas específicas de violencia, discriminación y desigualdad, estuvimos prácticamente ausentes.</p>
<p>Las omisiones fueron evidentes, no hubo anuncios relevantes en materia de violencia de género, femicidios, derechos sexuales y reproductivos o fortalecimiento de políticas de igualdad. En el ámbito de los cuidados, se reconocieron problemas como la baja participación laboral femenina y las dificultades para compatibilizar trabajo y crianza, pero la principal respuesta anunciada fue el impulso a Sala Cuna Universal. Abordando las consecuencias de la desigualdad sin hacerse cargo de sus causas estructurales.</p>
<p>Cuando una agenda política deja de mirar estas dimensiones corre el riesgo de presentar como universales experiencias que no lo son. La seguridad se entiende desde el delito y no desde el miedo cotidiano que muchas mujeres experimentan en espacios públicos y privados. La crisis demográfica se analiza desde la caída de los nacimientos y las decisiones individuales, sin considerar  las condiciones materiales que dificultan la maternidad y la crianza. El empleo se aborda desde la productividad, sin incorporar  la desigual distribución de los cuidados y las persistentes brechas  salariales.</p>
<p>La consecuencia de esta mirada no es solo la ausencia de determinados anuncios. Es que ciertos problemas dejan de ser percibidos como asuntos públicos y pasan a considerarse preocupaciones particulares de las mujeres. Y cuando eso ocurre, la desigualdad se vuelve más difícil de combatir, deja de ser una responsabilidad colectiva y una obligación del Estado para transformarse en un problema individual.</p>
<p>Las mujeres representamos más de la mitad de la población chilena. Nuestras experiencias no constituyen una agenda sectorial ni un interés específico. Hablar de violencia de género, de cuidados, de autonomía económica o de participación política no significa hablar de un grupo particular sino que significa hablar de democracia, de ciudadanía y de las condiciones que permiten ejercer derechos en igualdad.</p>
<p>Por eso, la principal señal que deja esta Cuenta Pública no es lo que se dijo sobre las mujeres, sino lo que no se dijo. Las ausencias en un discurso presidencial no son simples olvidos, también expresan prioridades políticas y cuando la mitad de la población ocupa un lugar tan marginal en el relato sobre el presente y el futuro del país, resulta legítimo preguntarse quiénes están siendo considerados en este proyecto de sociedad y quienes vuelven a quedar fuera.</p>
<p><em><strong>Por Javiera Ramírez, socióloga y Mistral Ensignia, abogada de Corporación Humanas</strong></em></p>
<p><a href="https://radio.uchile.cl/2026/06/08/las-mujeres-que-no-estuvieron-en-la-cuenta-publica/">Columna publicada en Radio Universidad de Chile, el 08 de junio, 2026</a></p>
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			</item>
		<item>
		<title>[OPINIÓN] Cuando la ley no basta: objeción de conciencia y acceso al aborto en Chile</title>
		<link>https://www.humanas.cl/opinion-cuando-la-ley-no-basta-objecion-de-conciencia-y-acceso-al-aborto-en-chile/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Jun 2026 20:05:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[destacados]]></category>
		<category><![CDATA[masderechos]]></category>
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					<description><![CDATA[Desde la promulgación en Chile de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en 2017, Corporación Humanas ha monitoreado su implementación. Este seguimiento ha enfrentado obstáculos para acceder a información sobre objeción de conciencia lo que obligó a solicitar antecedentes directamente a hospitales públicos y recurrir al Consejo para la Transparencia, que acogió un amparo presentado [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-24245 aligncenter" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/GBHODQRKDRGNBCIXIQKQJ2OYS4.avif" alt="" width="1000" height="667" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/GBHODQRKDRGNBCIXIQKQJ2OYS4.avif 1000w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/GBHODQRKDRGNBCIXIQKQJ2OYS4-300x200.avif 300w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/GBHODQRKDRGNBCIXIQKQJ2OYS4-768x512.avif 768w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></p>
<p class="">Desde la promulgación en Chile de la <a title="https://elpais.com/internacional/2017/08/21/actualidad/1503335940_376634.html" href="https://elpais.com/internacional/2017/08/21/actualidad/1503335940_376634.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/internacional/2017/08/21/actualidad/1503335940_376634.html">Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo</a> (IVE) en 2017, Corporación Humanas ha monitoreado su implementación. Este seguimiento ha enfrentado obstáculos para acceder a información sobre objeción de conciencia lo que obligó a solicitar antecedentes directamente a hospitales públicos y recurrir al Consejo para la Transparencia, que acogió un amparo presentado por la organización. Que haya sido necesario acudir a esta instancia para obtener información sobre el cumplimiento de una política pública da cuenta de un problema que va más allá de los datos: la transparencia es una condición básica para fiscalizar el cumplimiento de la Ley IVE. Los antecedentes obtenidos muestran que la objeción de conciencia continúa siendo una barrera significativa para el acceso al aborto en tres causales.</p>
<p class="">De acuerdo con nuestro <a title="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/OC-2025-FINAL-comprimido.pdf" href="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/OC-2025-FINAL-comprimido.pdf" target="_blank" rel="noopener" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/OC-2025-FINAL-comprimido.pdf">Informe de Objeción de Conciencia (2025)</a>, entre junio de 2024 y junio de 2025, el 100% de las niñas menores de 14 años y el 77% de las adolescentes entre 14 y 17 años que accedieron a la interrupción voluntaria del embarazo lo hicieron por la causal de violación. Del total de 439 casos de aborto por violación, 98 corresponden a niñas y adolescentes. La violencia sexual se configura, así, como la principal razón por la que este grupo accede a la Ley IVE en Chile.</p>
<p class="">A nivel nacional, el 40,4% de las y los <a title="https://elpais.com/sociedad/2019/09/28/actualidad/1569631050_283062.html" href="https://elpais.com/sociedad/2019/09/28/actualidad/1569631050_283062.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/sociedad/2019/09/28/actualidad/1569631050_283062.html">médicos obstetras se declara objetor</a> en la causal violación; el 20% en inviabilidad fetal; el 13,7% en la causal de riesgo de vida de la mujer. Este último dato resulta especialmente relevante, ya que durante la tramitación de la ley se argumentó que no era necesario regular esta causal, bajo el supuesto de que el deber médico garantizaría la atención. Los datos muestran lo contrario.</p>
<p class="">A nivel territorial, la situación es aún más compleja. Existen tres servicios de salud con porcentajes críticos de profesionales obstetras objetores de conciencia en la causal violación: de Araucanía Norte (82,4%), del Maule (63,5%) y de O’Higgins (63,3%). En la práctica, esto significa que el acceso a la ley no depende solo de su promulgación sino del lugar donde se vive.</p>
<p class="">A nivel hospitalario, el escenario es aún más crítico. En 34 hospitales públicos del país, el 40% o más del personal médico obstétrico se declara objetor de conciencia en la causal violación. En casos extremos, como el Hospital de Cauquenes, la totalidad del equipo (100%) se declara objetor. A esto se suman establecimientos como el Hospital Sótero del Río, Hospital de Victoria, Hospital de Santa Cruz, el Hospital Clínico Dra. Eloísa Díaz y Hospital El Pino, donde la objeción supera el 80%. Estas cifras indican que existen zonas donde el <a title="https://elpais.com/chile/2024-06-09/el-aborto-clandestino-en-chile-entre-30000-y-150000-cada-ano-sin-apoyo-medico-y-con-medicamentos-del-mercado-negro.html" href="https://elpais.com/chile/2024-06-09/el-aborto-clandestino-en-chile-entre-30000-y-150000-cada-ano-sin-apoyo-medico-y-con-medicamentos-del-mercado-negro.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/chile/2024-06-09/el-aborto-clandestino-en-chile-entre-30000-y-150000-cada-ano-sin-apoyo-medico-y-con-medicamentos-del-mercado-negro.html">acceso efectivo</a> a la interrupción voluntaria del embarazo se encuentra seriamente comprometido.</p>
<p class="">El alto porcentaje de objeción en la causal de violación se vincula con la persistencia de desconfianza hacia los <a title="https://elpais.com/chile/2023-09-14/mas-de-3600-mujeres-abortaron-en-chile-en-los-ultimos-seis-anos-822-lo-hicieron-por-violacion.html" href="https://elpais.com/chile/2023-09-14/mas-de-3600-mujeres-abortaron-en-chile-en-los-ultimos-seis-anos-822-lo-hicieron-por-violacion.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/chile/2023-09-14/mas-de-3600-mujeres-abortaron-en-chile-en-los-ultimos-seis-anos-822-lo-hicieron-por-violacion.html">relatos de víctimas</a> de violencia sexual y con la reproducción de prejuicios en el sistema de salud. Esto resulta especialmente preocupante, ya que expone a niñas, adolescentes y mujeres a dinámicas de revictimización. En lugar de garantizar una atención oportuna y basada en derechos, estas prácticas trasladan juicios morales al ámbito sanitario, debilitando la credibilidad de las víctimas y obstaculizando el acceso efectivo a la prestación.</p>
<p class="">Los efectos de la objeción de conciencia no se limitan a la negativa de realizar el procedimiento. También se expresan en la denegación de información sobre los derechos consagrados en la Ley IVE, en la obstaculización para constituir una causal e incluso en la criminalización de mujeres y niñas a partir del cuestionamiento de sus relatos. En este sentido, la implementación del nuevo reglamento publicado en mayo de 2025 abre una oportunidad para revertir estas prácticas, fortalecer la transparencia en la atención y resguardar la autonomía de quienes enfrentan decisiones en contextos de alta vulnerabilidad.</p>
<p class="">Hoy es evidente que las convicciones personales priman por sobre los derechos de niñas, adolescentes y mujeres que se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad, evidenciando una deuda institucional profunda. No basta con consagrar derechos en la ley si su ejercicio sigue condicionado por prejuicios y barreras estructurales. Fortalecer el rol fiscalizador en el cumplimiento de la Ley IVE, asegurar la contratación de personal médico no objetor en hospitales públicos y avanzar en la formación y capacitación a futuros profesionales de la salud no son medidas opcionales: son condiciones mínimas e imprescindibles para garantizar una atención basada en el respeto, la autonomía y la libertad reproductiva.</p>
<aside class="a_np"><strong><em>Jennifer Alfaro</em></strong><em> es coordinadora de Estudios y Litigio Estratégico de Corporación Humanas</em></p>
<p><strong><em>Javiera Ramírez</em></strong><em> es socióloga de Corporación Humanas</em></p>
<p><a href="https://elpais.com/chile/2026-06-03/cuando-la-ley-no-basta-objecion-de-conciencia-y-acceso-al-aborto-en-chile.html">Columna publicada en El País Chile, 03 de junio de 2026.- </a></p>
</aside>
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			</item>
		<item>
		<title>Cuenta Pública Presidencial 2026:  ¿con todos y tod*s?</title>
		<link>https://www.humanas.cl/cuenta-publica-presidencial-2026-con-todos-y-tods/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Jun 2026 22:45:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Estudios y Publicaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[ DESCARGAR]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-24234 aligncenter" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Analisis_Agenda_Publica_sin_Mujeres-1024x572.png" alt="" width="614" height="343" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Analisis_Agenda_Publica_sin_Mujeres-1024x572.png 1024w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Analisis_Agenda_Publica_sin_Mujeres-300x168.png 300w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Analisis_Agenda_Publica_sin_Mujeres-768x429.png 768w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Analisis_Agenda_Publica_sin_Mujeres-1536x858.png 1536w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Analisis_Agenda_Publica_sin_Mujeres.png 1920w" sizes="(max-width: 614px) 100vw, 614px" /></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/06/Humanas_analisis-Cuenta-Publica-2026.pdf"> DESCARGAR</a></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Informe Objeción de Conciencia en Chile</title>
		<link>https://www.humanas.cl/informe-objecion-de-conciencia-en-chile/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 May 2026 18:40:34 +0000</pubDate>
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		<item>
		<title>Auditoría a la Democracia: monitoreo democrático con perspectiva de género y derechos humanos</title>
		<link>https://www.humanas.cl/auditoria-a-la-democracia-monitoreo-democratico-con-perspectiva-de-genero-y-derechos-humanos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 May 2026 13:29:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Estudios y Publicaciones]]></category>
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<p style="text-align: center;"><a href="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/Humanas_AuditoriaDemocracia_Boletin1y2.pdf">DESCARGAR</a></p>
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		<item>
		<title>OPINIÓN: El costo oculto de la “mega reforma”: menos Estado, más desigualdad</title>
		<link>https://www.humanas.cl/opinion-el-costo-oculto-de-la-mega-reforma-menos-estado-mas-desigualdad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 May 2026 12:29:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[corporación humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos de las Mujeres]]></category>
		<category><![CDATA[Mega Reforma]]></category>
		<category><![CDATA[Paula Salvo del Canto]]></category>
		<category><![CDATA[Recursos Públicos]]></category>
		<category><![CDATA[Reforma]]></category>
		<category><![CDATA[Tributos]]></category>
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					<description><![CDATA[La llamada “mega reforma fiscal” impulsada por el gobierno ha sido presentada como una modernización tributaria orientada al crecimiento económico. Sin embargo, detrás del lenguaje técnico y de las promesas de dinamismo económico, lo que emerge es un proyecto profundamente ideológico: reducir deliberadamente la capacidad del Estado para financiar derechos sociales y trasladar crecientemente los [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-24219 aligncenter" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/QAKBSRKRSNFCJPUZQHC34BU7I4.avif" alt="" width="800" height="450" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/QAKBSRKRSNFCJPUZQHC34BU7I4.avif 800w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/QAKBSRKRSNFCJPUZQHC34BU7I4-300x169.avif 300w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/QAKBSRKRSNFCJPUZQHC34BU7I4-768x432.avif 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p class="article-body__paragraph">La llamada “mega reforma fiscal” impulsada por el gobierno ha sido presentada como una modernización tributaria orientada al crecimiento económico. Sin embargo, detrás del lenguaje técnico y de las promesas de dinamismo económico, lo que emerge es un proyecto profundamente ideológico: reducir deliberadamente la capacidad del Estado para financiar derechos sociales y trasladar crecientemente los costos de la protección social a las familias y al mercado.</p>
<p class="article-body__paragraph">La discusión no es abstracta. En un país donde las mujeres siguen sosteniendo de manera desproporcionada las tareas de cuidado, donde la pobreza afecta con mayor intensidad a las mujeres y donde amplios territorios dependen de servicios públicos debilitados, las rebajas tributarias al gran capital no son neutras. Cada punto menos de recaudación implica menos capacidad estatal para financiar salud, educación, pensiones, sistemas de cuidados, prevención de violencia y políticas sociales esenciales. Cuando el Estado retrocede, son las mujeres quienes absorben primero el impacto: cuidando más, trabajando más y sosteniendo en silencio aquello que deja de garantizar lo público.</p>
<p class="article-body__paragraph">La reforma propone reducir impuestos corporativos, ampliar exenciones tributarias y disminuir ingresos permanentes del Estado en un contexto de creciente presión fiscal. Sus defensores sostienen que menores impuestos generarían inversión y crecimiento económico. Pero esta lógica revive una vieja promesa que Chile ya conoce: la teoría del “chorreo”, según la cual favorecer primero al gran capital terminaría beneficiando indirectamente al resto de la sociedad. La evidencia reciente demuestra lo contrario. Durante décadas, Chile combinó crecimiento económico con profundas desigualdades estructurales, concentración de riqueza y una débil protección social.</p>
<p class="article-body__paragraph">El problema no es únicamente distributivo. También es fiscal. El propio Consejo Fiscal Autónomo advirtió que la reforma podría generar riesgos relevantes para la sostenibilidad de las finanzas públicas, pudiendo aumentar el déficit estructural y la deuda del país en los próximos años. Las rebajas tributarias tienen efectos inmediatos sobre la recaudación, mientras los supuestos beneficios en crecimiento son inciertos, difíciles de proyectar y de largo plazo. En otras palabras: los costos son concretos; las ganancias, hipotéticas.</p>
<p class="article-body__paragraph">Esto ocurre en un escenario internacional marcado por alta volatilidad económica, desaceleración global y crecientes demandas sociales internas. Debilitar deliberadamente la capacidad recaudatoria del Estado en este contexto no parece una apuesta técnica responsable, sino una decisión política orientada a redefinir el rol de lo público. Lo que está en juego no es solo una reforma tributaria, sino una determinada concepción de sociedad.</p>
<p class="article-body__paragraph">Las señales son claras. Mientras se promueven beneficios tributarios atractivos electoralmente, incluyendo exenciones amplias y rebajas sin focalización, se legitiman simultáneamente recortes en políticas sociales, investigación científica y gasto público. El mecanismo es conocido: primero se reducen los ingresos fiscales y luego se argumenta que “no hay recursos” para sostener derechos y programas esenciales.</p>
<p class="article-body__paragraph">Presentar esta discusión como un simple debate económico oculta su dimensión más profunda. La pregunta de fondo es quién financia la vida colectiva y quién asume sus costos. En sociedades altamente desiguales, los impuestos no son solo herramientas recaudatorias; son instrumentos de cohesión democrática. Debilitar al Estado en nombre de la eficiencia económica no elimina las necesidades sociales: simplemente las desplaza hacia los hogares, los territorios y, especialmente, hacia las mujeres.</p>
<p class="article-body__paragraph">Por eso, la “mega reforma fiscal” no puede analizarse únicamente desde indicadores macroeconómicos. También debe evaluarse desde sus efectos democráticos y sociales. Porque cuando el Estado pierde capacidad para garantizar derechos, la desigualdad deja de ser una consecuencia y se transforma en un modelo de organización social.</p>
<p class="article-body__paragraph"><i>Por </i><i><b>Paula Salvo Del Canto</b></i><i>, directora de Corporación Humanas</i></p>
<p><a href="https://www.latercera.com/opinion/noticia/el-costo-oculto-de-la-mega-reforma-menos-estado-mas-desigualdad/">Columna publicada en La Tercera, el 15 de mayo del 2026.-</a></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Opinión: Responder tarde también es responder mejor</title>
		<link>https://www.humanas.cl/opinion-responder-tarde-tambien-es-responder-mejor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 May 2026 19:44:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia y Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[destacados]]></category>
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					<description><![CDATA[Hay declaraciones que invitan a reaccionar de inmediato. Otras, en cambio, exigen algo más difícil: pensar. Las recientes declaraciones de la senadora Vanessa Kaiser sobre eliminar el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género y reemplazarlo por una lógica “neutral” o por un eventual ministerio “de los hombres”, pertenece a este segundo grupo. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-24211 aligncenter" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/Vanessa-Kaiser-700x349-1.jpeg" alt="" width="700" height="349" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/Vanessa-Kaiser-700x349-1.jpeg 700w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2026/05/Vanessa-Kaiser-700x349-1-300x150.jpeg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></p>
<p>Hay declaraciones que invitan a reaccionar de inmediato. Otras, en cambio, exigen algo más difícil: pensar. Las recientes declaraciones de la senadora Vanessa Kaiser sobre eliminar el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género y reemplazarlo por una lógica “neutral” o por un eventual ministerio “de los hombres”, pertenece a este segundo grupo. No porque sean irrelevantes, sino precisamente porque tocan un punto estructural del debate público: cómo entendemos la desigualdad real entre hombres y mujeres.</p>
<p>Quizás convenga recordar aquí a Sor Juana Inés de la Cruz, quien escribió: “No estudio para saber más, sino para ignorar menos”. En tiempos de respuestas instantáneas, detenerse a pensar no es debilidad: es responsabilidad.</p>
<div class="js-inline-lo-mas-visto common:margin-top-30 common:margin-bottom-30">
<div class="_col-md-6">
<header class="d-the-most__header d-header d-header--small | common:margin-bottom-40"></header>
<div class="numbered-box numbered-box--desktop numbered-box--highlight">
<div class="numbered-box__item">
<p class="numbered-box__title"><span style="font-size: 16px;">El argumento de que un ministerio dedicado a las mujeres sería innecesario, o incluso discriminatorio, parece a primera vista una defensa de la igualdad. Sin embargo, confunde dos planos distintos: la igualdad formal y la igualdad real. La primera supone que todas y todos somos tratados de la misma manera; la segunda reconoce que no partimos desde las mismas condiciones.</span></p>
</div>
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</div>
<p>El Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género no surge como un privilegio sectorial, sino como una herramienta institucional para enfrentar desigualdades persistentes. Su propia creación responde a una constatación histórica: las mujeres han enfrentado barreras sistemáticas en el acceso a derechos, participación y seguridad. No es una hipótesis ideológica, sino un hecho documentado y sostenido en políticas públicas.</p>
<p>La ley que crea este ministerio establece que su función es diseñar, coordinar y evaluar políticas destinadas a promover la equidad de género y eliminar la discriminación arbitraria. No se trata de un órgano simbólico, sino de uno articulador, encargado de transversalizar un enfoque que, de otro modo, tiende a diluirse en la estructura del Estado. Cabe suponer que una senadora de la República conoce esta normativa. Primero, porque la ley se presume conocida por todas y todos; y segundo, por la responsabilidad inherente a su cargo.</p>
<p>Plantear que debería existir un ministerio de los hombres como contrapeso ignora precisamente esa asimetría. No se trata de que los hombres no enfrenten problemas, por supuesto que los enfrentan, sino de que esos problemas no derivan de una posición estructural de desventaja por su condición de género. Equiparar ambas situaciones puede sonar equilibrado, pero en la práctica invisibiliza la desigualdad que se busca corregir.</p>
<p>El feminismo, entendido como un campo político y social, ha contribuido precisamente a identificar estas diferencias como parte de un sistema más amplio de organización social. Desde ahí, la institucionalidad no es un capricho, sino una respuesta acumulada a décadas de evidencia, movilización y construcción democrática.</p>
<p>Eliminar el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género bajo el argumento de una supuesta neutralidad no elimina la desigualdad; simplemente la deja sin una institucionalidad que la aborde de manera específica. Y la historia muestra que, cuando los problemas estructurales se tratan como si fueran individuales o neutros, tienden a perpetuarse.</p>
<p>Por eso, más que apresurarse en desmontar instituciones, el desafío es evaluarlas, mejorarlas y exigirles resultados. La discusión relevante no es si debe existir, sino cómo cumple mejor su función.</p>
<p>Responder tarde, entonces, no es esquivar el debate. Es asumirlo con la seriedad que merece. Porque, cuando se trata de igualdad, las simplificaciones suelen ser cómodas, pero rara vez son justas.</p>
<p><em><strong>Por Paula Salvo Del Canto, directora de Corporación Humanas</strong></em></p>
<p><a href="https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2026/04/22/responder-tarde-tambien-es-responder-mejor/">Columna publicada en El Mostrador el 22 de abril, 2026.- </a></p>
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