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	<title>acoso sexual &#8211; Humanas</title>
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	<description>Corporación Humanas Centro regional de Derechos Humanos y Justicia de Género</description>
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		<title>Educación sexual integral: cómo se aplicaría el derecho que se agregó al borrador de nueva Constitución</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Mar 2022 12:12:13 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[El Pleno de la Convención Constituyente aprobó por 106 votos a favor que “todas las personas tienen derecho a recibir una educación sexual integral, que promueva el disfrute pleno y libre de la sexualidad”. No obstante, la aprobación de la iniciativa levantó ciertas dudas y debates en torno a las bases de una educación sexual [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>El Pleno de la Convención Constituyente aprobó por 106 votos a favor que “todas las personas tienen derecho a recibir una educación sexual integral, que promueva el disfrute pleno y libre de la sexualidad”. No obstante, la aprobación de la iniciativa levantó ciertas dudas y debates en torno a las bases de una educación sexual y cómo debería aplicarse. Aquí, tres expertas manifestaron su visión frente al derecho que pasará al borrador de la nueva Constitución.</strong></p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;"><b><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-21064 alignleft" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2022/03/MSTHNYRHLRE5FG7GXUWDWXGWVI.jpg" alt="" width="417" height="278" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2022/03/MSTHNYRHLRE5FG7GXUWDWXGWVI.jpg 900w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2022/03/MSTHNYRHLRE5FG7GXUWDWXGWVI-600x400.jpg 600w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2022/03/MSTHNYRHLRE5FG7GXUWDWXGWVI-300x200.jpg 300w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2022/03/MSTHNYRHLRE5FG7GXUWDWXGWVI-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 417px) 100vw, 417px" />El pasado jueves 10 de marzo</b>, una protesta estudiantil paralizó las calles de la comuna de Providencia luego de que u<a href="https://www.latercera.com/nacional/noticia/jovenes-protestan-afuera-del-liceo-lastarria-denuncian-amenazas-de-violacion-a-alumnas-de-otros-establecimientos/WRK62IRGTNEHNKZXII2DPTN5QU/">n grupo de alumnas -provenientes del Liceo 7, Liceo Carmen Carvajal, entre otros- protestaron a las afueras del Liceo Lastarria para denunciar presuntas amenazas de violación por parte de jóvenes de ese recinto educacional</a>.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">Durante la jornada de este martes el <b>pleno de la Convención Constitucional </b>volvió a revivir los hechos al momento de deliberar y votar en particular los artículos emanados del <b>primer informe de la comisión de Derechos Fundamentales (DD.FF.) </b>relacionados con los <b>derechos sexuales y reproductivos</b> que fueron de nueva Constitución.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">Durante su intervención,<b> la presidenta de la Convención, María Elisa Quinteros (Movimientos Sociales Constituyentes)</b> se refirió al artículo 17 que establece el <b>derecho a una educación sexual integral</b> señalando que “esta es una herramienta relevante que nos permite como sociedad evitar situaciones lamentables como la divulgada la semana pasada, en donde estudiantes mujeres de un liceo emblemático de Santiago denunciaron situaciones de violencia de género ejercida por sus pares hombres del establecimiento educacional”.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">El inciso uno del artículo, que también consagra <b>“el disfrute pleno y libre de la sexualidad, la responsabilidad sexo-afectiva; la autonomía, el autocuidado y el consentimiento” </b>fue visado por 106 votos a favor, 36 en contra y ocho abstenciones.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">No obstante, la aprobación de la norma despertó críticas por parte de convencionales de derecha. A través de su cuenta de Twitter, la convencional <b>Ruth Hurtado (Chile Libre)</b> expresó: “En dos oportunidades hoy en el pleno se rechaza que los padres tenemos derecho y deber preferente de educar a los hijos. <b>Esta Convención busca con ahínco debilitar la figura de los padres, de la familia, entregando nuestro derecho y deber al Estado”.</b></p>
<div class="header | hl" style="text-align: justify;">
<div>“Una cuestión de Derechos Humanos”</div>
</div>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;"><b>La discusión en torno a la educación sexual integral tiene historia. </b>Si bien en 2019 se ingresó un proyecto de ley que buscaba sentar las bases generales para que la educación afectiva y sexual de niños, niñas y adolescentes se impartiera desde la enseñanza parvularia, el proyecto se rechazó en 2020 por falta de quórum en la Cámara de Diputados.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">Sin embargo, según la convencional <b>Tammy Pustilnick (Independientes No Neutrales)</b> gracias a las movilizaciones feministas y disidencias sexo-genéricas del último tiempo, la discusión ha tomado un papel relevante incluso dentro del proceso constituyente actual: “Se han visibilizado situaciones de violencia de género y sexual, que nunca han debido ser aceptables, derivando en una necesidad de educar a todas las personas (&#8230;) además de permitir que desde temprana edad niños, niñas y adolescentes obtengan información clara y precisa sobre la sexualidad, relaciones de amor, autoestima y autocuidado”, comentó.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">Para <b>Teresa Valdés</b>, investigadora y coordinadora del <b>Observatorio de Género y Equidad de Chile</b>, la educación sexual integral es un tema de Derechos Humanos respaldado por la Organización de las Naciones Unidad (ONU) que aborda un amplio abanico de objetivos: “<b>Es el derecho de los niños y niñas a recibir una educación que les permita desarrollarse como persona en lo sexual, en lo afectivo, en el autocuidado</b>, en la autonomía, en el consentimiento. Todo lo que tiene que ver con las diversas identidades y con la condición de género de cada quien”, explicó.</p>
<div class="offer-content" style="text-align: justify;" data-gtm-vis-recent-on-screen-13478966_250="561504" data-gtm-vis-first-on-screen-13478966_250="561504" data-gtm-vis-total-visible-time-13478966_250="100" data-gtm-vis-has-fired-13478966_250="1">
<h5 class="text-center m-bot-10"><span style="font-size: 16px;">En esta línea, según </span><b style="font-size: 16px;">Valdés, contar una educación sexual desde la primera infancia se torna fundamental para el pleno desarrollo de las personas</b><span style="font-size: 16px;"> y, sobre todo, para el e</span><b style="font-size: 16px;">stablecimiento de relaciones no violentas, respetuosas e igualitarias entre hombres y mujeres.</b><span style="font-size: 16px;"> Para ella, una manera óptima de integrar la educación sexual es a través de “</span><b style="font-size: 16px;">la enseñanza de la autonomía progresiva</b><span style="font-size: 16px;">, que busca educar a los niños y niñas sobre el respeto y reconocimiento de su cuerpo, con información acorde a su edad. Son cosas básicas para que ellos aprendan a comunicar lo que les pasa”, resaltó.</span></h5>
</div>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">En el mismo contexto, <b>Pustilnick (INN) </b>concuerda con que <b>este derecho permitiría a la sociedad estar más preparada para reconocer la libertad de las mujeres, prevenir embarazos adolescentes, infecciones de transmisión sexual y, del mismo modo, disminuir los riesgos de abuso sexual infantil:</b> “En un país donde en 2021 se denunciaron 691 casos de abuso sexual contra niñas y niños menores de 14 años de edad y 160 casos abuso sexual por sorpresa y/o sin consentimiento a personas mayores de 14 años, es sumamente imperioso que la Constitución aborde esta materia”, sostuvo.</p>
<div class="header | hl" style="text-align: justify;">
<div>Quién tiene el derecho a educar</div>
</div>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">Por parte de algunos convencionales que rechazan la norma, <b>uno de los argumentos más discutidos </b>es que el artículo, al implementarse como derecho dentro de la Constitución, exigiría al Estado ser garante de su cumplimiento. Por lo tanto, desde el punto de vista jurídico<b>, se sostiene que el proyecto estaría vulnerando el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos y, por otra parte, suprimiría la libertad de enseñanza.</b></p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">Ante esta mirada, <b>Mariela Infante Erazo, directora de Corporación Humanas</b>, explica que el artículo <b>no supondrían una obligatoriedad o intromisión en torno a la enseñanza, a la religión o creencias sino que, al contrario entrega la información básica</b> -basada en el progreso científico y en el conocimiento-<b> para que las personas después, de acuerdo a su creencia puedan elegir: </b>“En la falta de información se genera un oscurantismo que genera una ignorancia generalizada que muchas veces termina en malas decisiones. En cambio, <b>contar con esa información no obliga a nadie a tomar malas decisiones, al contrario, entrega las herramientas para tomar decisiones sobre la base de la información</b>”, explicó Infante.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">Si bien el pleno aprobó el derecho a una educación sexual integral, <b>rechazó el inciso que establecía una política única de educación sexual desde la primera infancia. </b>Frente a esto, <b>Francisca Figueroa, abogada e investigadora de la fundación Acción Educar</b>, celebró la decisión de los convencionales, puesto que “tanto la Declaración Universal de Derechos Humanos, como los tratados internacionales en la materia ratificados por Chile son bien claros: <b>los padres tienen el derecho preferente sobre la educación de los hijos, derecho que incluye el poder elegir una educación conforme a las convicciones de éstos”</b>, expresó.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">En la misma línea, <b>Figueroa</b> sostuvo que el derecho de los padres para educar a sus hijos no pretende actuar como una propiedad sobre ellos, sino que al contrario,<b> “es una forma de proteger a los niños que al ser menores de edad o no contar con la madurez suficiente, no pueden tomar sus propias decisiones sobre ciertas materias. </b>Entonces la pregunta acá es: cuando el niño no puede tomar decisiones por sí mismo, ¿quién es el primero llamado a reemplazar su voluntad? ¿sus padres o un tercero como podría ser el Estado?”.</p>
<p class="paragraph " style="text-align: justify;">El artículo sobre educación sexual integral, junto con la aprobación de los derechos sexuales y reproductivos y el deber del Estado de garantizar las<b> condiciones para un “embarazo, una interrupción voluntaria del embarazo</b>, parto y maternidad voluntarios y protegidos” serán parte del borrador del proyecto de nueva Constitución que deberá ser sometido a plebiscito para su aprobación o rechazo.</p>
<div id="commentsLine">
<h4 style="text-align: justify;"><a href="https://www.latercera.com/reconstitucion/noticia/educacion-sexual-integral-como-se-aplicaria-el-derecho-que-se-agrego-al-borrador-de-nueva-constitucion/KKTUT3MXVVGB3G6SASZWCDSZIA/"><strong>Nota publicada en La Tercera </strong></a></h4>
</div>
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			</item>
		<item>
		<title>Acoso en Chile: ¿Cuáles son las normas que sancionan estos actos en el país?</title>
		<link>https://www.humanas.cl/acoso-en-chile-cuales-son-las-normas-que-sancionan-estos-actos-en-el-pais/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Nov 2021 19:02:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
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					<description><![CDATA[El candidato Gabriel Boric apareció como protagonista de una acusación de este tipo, ¿qué dice la legislación chilena? Hace unos días el hashtag #boricacosador se hizo tendencia, difundiendo un supuesto caso de acoso en el que se acusa al candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric. Por su parte, el candidato se declaró “disponible para cualquier [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-20799 aligncenter" src="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2021/11/29764_1615688303_banner-300x169.jpg" alt="" width="300" height="169" srcset="https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2021/11/29764_1615688303_banner-300x169.jpg 300w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2021/11/29764_1615688303_banner-600x337.jpg 600w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2021/11/29764_1615688303_banner-1024x575.jpg 1024w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2021/11/29764_1615688303_banner-768x432.jpg 768w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2021/11/29764_1615688303_banner-1536x863.jpg 1536w, https://www.humanas.cl/wp-content/uploads/2021/11/29764_1615688303_banner.jpg 1920w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;"><b>El candidato Gabriel Boric apareció como protagonista de una acusación de este tipo, ¿qué dice la legislación chilena? </b></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Hace unos días el hashtag #boricacosador se hizo tendencia, difundiendo un supuesto caso de acoso en el que se acusa al candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Por su parte, el candidato se declaró “disponible para cualquier investigación, tanto en sede judicial como a través de los protocolos que han establecido las compañeras feministas», como parte de su reacción a la publicación que fue divulgada por “El Líbero”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Aún quedan dudas en el caso, pero se abre el debate sobre la normativa que sanciona el acoso en el país. <b>¿Qué dicen las leyes en Chile sobre el tema?</b></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;"><b>Normativas:</b> Diferentes son las leyes que sancionan el acoso en el país, ya que este término se puede encontrar en diferentes espacios. Por lo mismo, la palabra se encuentra en legislaciones relacionadas con el ámbito laboral, deportivo, educativo, de espacio público, entre otros. “Tiene muchas aristas, es una conducta pluriofensiva”, dice Romina Urzúa, abogada y docente del Magíster de Derecho de la Universidad Católica (UC).</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">Al hacer una revisión del término en la biblioteca del Congreso, algunas de las leyes son:</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">&#8211; <a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1141905" target="_blank" rel="noopener">La Ley 21.197</a>, que modificó diferentes leyes y estableció “el deber de contar con un protocolo contra el acoso sexual, abuso sexual, discriminación y maltrato en la actividad deportiva nacional”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">&#8211; <a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=236425" target="_blank" rel="noopener">La Ley 20.005</a> “tipifica y sanciona el acoso sexual”. En esta normativa se hacen modificaciones al Código del trabajo y también se introducen cambios a la Ley sobre el Estatuto Administrativo para Funcionarios Municipales.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">&#8211; La Ley 21.369 “regula el acoso sexual, la violencia y discriminación de género en el ámbito de la educación superior”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">&#8211; La <a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1042709" target="_blank" rel="noopener">Ley 20.607</a> “modifica el código de trabajo, sancionando las prácticas de acoso laboral”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">&#8211; La Ley <a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1131140" target="_blank" rel="noopener">21.153</a> “modifica el código penal para tipificar el delito de acoso sexual en espacios públicos”. Con esta normativa se incorpora un artículo que sanciona ciertas prácticas, como por ejemplo aquel “que por cualquier medio capte, grabe, filme o fotografíe imágenes, videos o cualquier registro audiovisual, de los genitales u otra parte íntima del cuerpo de otra persona con fines de significación sexual y sin su consentimiento”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;"><b>La diversidad de ámbitos en que se identifica el acoso hace compleja su definición normativa</b>. Por ejemplo, en lo laboral, especialidad de Urzúa, la abogada dice que no existe una tipificación propiamente tal, sino que “más bien en términos doctrinales, principalmente por dictámenes de la Dirección del Trabajo y por la jurisprudencia judicial que ha ido dando cuenta al concepto. Pero en términos generales se entiende como actos de hostigamiento y distintas manifestaciones que tienen por objeto amedrentar al trabajador, en este caso”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">“Es importante aclarar que <b>el acoso sexual es un fenómeno complejo de violencia de género que no tiene una respuesta muy clara en la legislación nacional</b>. Se regulan algunas figuras de acoso, pero no hay una regulación integral de la violencia de género como fenómeno amplio, ni del acoso como una manifestación de la misma”, asegura Catalina Maturana, abogada de la Corporación Humanas (un centro de estudios que vela por los derechos de las mujeres).</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Ella aclara que algo que está en la base es el consentimiento. “<b>Cuando no hay consentimiento comienza el acoso</b>”, dice la abogada.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Probatoria: En el plano laboral, la docente de la UC explica que la ley busca proteger al trabajador, porque “en general son actos sutiles. Sin embargo, en materia laboral, sobre todo en relación con la tutela de derechos fundamentales, el legislador “suaviza” la carga y se tiene que probar que hay indicios de acoso. Ahí, el juez le otorga responsabilidad al empleador que tiene que justificar la conducta”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Si se prueba el acoso, además del término del contrato, <b>el trabajador tiene derecho a “una indemnización legal, más un recargo legal y a una indemnización adicional por tutela de derechos fundamentales</b>», explica Ruíz.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">En términos más generales, la abogada y candidata a magíster en derecho penal, Anita Kellet, explica que “Chile, al igual que la mayoría de los países, tiene un estándar probatorio muy alto que es «más allá de toda duda razonable», entonces corresponde a la Fiscalía probar que el hecho ocurrió y que la persona lo cometió”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;"><b>La voz de los especialistas:</b> La abogada especialista en temas laborales dice que “siempre se puede abordar el tema del acoso de mejor forma, con sanciones más claras, formas de prueba más clara o incluso definir el término en la ley. Sin embargo, como estas conductas son abiertas y dependen mucho del caso a caso, cualquier definición no puede ser tan cerrada”.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Maturana aclara que es importante “poner el foco en la prevención, no solo en la sanción de estos actos de acoso, con campañas de difusión de información y derechos”.</div>
<div></div>
<div><a href="https://comentarista.emol.com/2294117/19624584/Emol-Social-Facts.html">Vía Emol </a></div>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Porno venganza: “Se da por hecho que si la mujer consiente a que le saquen una foto, consiente tácitamente a que se divulgue”</title>
		<link>https://www.humanas.cl/porno-venganza-se-da-por-hecho-que-si-la-mujer-consiente-a-que-le-saquen-una-foto-consiente-tacitamente-a-que-se-divulgue/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 Apr 2021 13:44:59 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[  A principios de este año Gabriela (24) supo por un amigo cercano que se había difundido en un grupo de Whatsapp una foto íntima suya. No salía su cara, pero sí su pieza, y por eso el amigo la pudo reconocer. No dudó en llamarla para contarle en qué contexto le había aparecido y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<header class="single-header defecto">
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<div class="full-image"><img decoding="async" src="https://www.latercera.com/resizer/l8SHlhXc0u1LdvZD8iP7litIGAA=/900x600/smart/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/3KILFCOWPJDCHFYTC43GDI7Q4I.jpg" alt="" /></div>
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</div>
<p>A principios de este año Gabriela (24) supo por un amigo cercano que se había difundido en un grupo de Whatsapp una foto íntima suya.</p>
</header>
<header></header>
<header class="single-header defecto">No salía su cara, pero sí su pieza, y por eso el amigo la pudo reconocer. No dudó en llamarla para contarle en qué contexto le había aparecido y le advirtió que en ese grupo de Whatsapp había ocho participantes, de los cuales seis fueron enfáticos al reprochar y cuestionar al amigo que la había mandado, quien a su vez alegaba que él simplemente estaba compartiendo un contenido que le había llegado por otro lado. Fue ahí que el amigo de Gabriela le dijo ‘preocúpate de dejar de difundirlo entonces’.</header>
<header></header>
<header></header>
<header class="single-header defecto">Gabriela lo escuchó atentamente los primeros cinco minutos. Quería dimensionar el alcance de su foto para saber si se trataba de un grupo reducido o si toda la universidad había tenido acceso a ella. No pudo, sin embargo, mantener la concentración y en pocos segundos lo que parecía ser un pensamiento hilado se volvió una corriente difícil de contener. Su mente empezó a divagar y las palabras de su amigo se disiparon. ¿Tendría que decirle a su mamá? ¿Su carrera se vería afectada? ¿Por qué le había mandado fotos a su ex? ¿Lo enfrentaría? ¿Había sido él? ¿O quizás le robaron el celular? Sentía culpa, arrepentimiento y en parte responsabilidad. <b>Pensó que habría podido evitar esa situación si solo hubiese sido más precavida. Estaba ansiosa y sentía una angustia profunda; en su mente, su mundo se derrumbaba lentamente frente a sus ojos.</b></header>
<header></header>
<header></header>
<header class="single-header defecto">Como Gabriela, son muchas las mujeres que a lo largo de sus vidas han sido víctimas de la difusión de imágenes íntimas sin su consentimiento y, también al igual que ella, no cuentan a la fecha con amparo legal. <b>En un estudio realizado en el 2019 por el Observatorio Contra el Acoso Callejero, se develó que de las 1.300 personas encuestadas, un 77,2% de las mujeres entre los 18 y 26 años reconocía haber sido víctima de algún tipo de violencia sexual cibernética,</b> sea ésta una amenaza por redes, la publicación de fotos íntimas, o la grabación sin consentimiento. A su vez, en el 2018, la Fundación Datos Protegidos reveló que <b>un 13,5% de las mujeres había sufrido la difusión de imágenes íntimas sin su consentimiento.</b> Y es que ésta en particular es una práctica comúnmente conocida como “porno venganza” o “pornografía no consentida”, y es cada día más común.</header>
<header></header>
<header></header>
<header class="single-header defecto">De abril a junio del 2020, la fundación Amaranta, que busca acompañar y educar a mujeres en seguridad digital, también realizó una encuesta en la que dio cuenta que de 530 mujeres encuestadas, 17 había vivido la difusión de sus imágenes íntimas sin consentimiento; 225 de ellas había vivido violencia verbal; y 200 algún tipo de acoso u hostigamiento. De los atacantes, se reveló que un 41,9% se trataba de perfiles anónimos y un 18,1% eran parejas o ex parejas. <b>Todas cifras que tras un año de pandemia solamente han incrementado.</b> ¿Pero cómo se le aborda en Chile?</header>
<header></header>
<header></header>
<header class="single-header defecto">En el artículo 161 A del Código Penal se postula que <b>“se castigará con la pena de reclusión menor en cualquiera de sus grados y multa de 50 a 500 Unidades Tributarias Mensuales al que, en recintos particulares o lugares que no sean de libre acceso al público, sin autorización del afectado y por cualquier medio, capte, intercepte, grabe o reproduzca conversaciones o comunicaciones de carácter privado; sustraiga, fotografíe, fotocopie o reproduzca documentos o instrumentos de carácter privado; o capte, grabe, filme o fotografíe imágenes o hechos de carácter privado”. Sin embargo, como explica la abogada de AML Defensa de Mujeres, Francisca Millán, la difusión de imágenes que se tomaron de manera consentida, no está regulada</b>. “Se regula únicamente el registro sin consentimiento, e incluso en eso queda poco claro; hay quienes señalan que se trata de una norma que aplica a terceros, es decir, no a quienes participen en el acto”, explica. “Pero respecto al marco legal de la difusión de imágenes íntimas de personas que las hayan dispuesto de manera consentida, hay un vacío. <b>En definitiva, se da por hecho que al entregar una imagen a otra persona, o consentir a que te saquen una, se está también autorizando de manera tácita a su divulgación”.</b></header>
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<header class="single-header defecto"><b>Lo que no se considera ahí, como explica la especialista, es que prestar consentimiento para efectos de entregar una imagen o permitir que te saquen una, no es lo mismo que consentir a su eventual divulgación.</b> “Por el contrario, la mujer que está en esa situación probablemente lo hace en un contexto de intimidad, que va dirigido solo y exclusivamente a aquella persona. En ese sentido, existe un vacío en el sistema judicial que no reconoce la intimidad de la mujer, pero tampoco su decisión específica respecto a difundir su imagen en esa oportunidad y con esa persona”.</header>
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<header class="single-header defecto"><b>En junio del año pasado, las diputadas Maite Orsini (RD) y Maya Fernández (PS) presentaron un proyecto de ley denominado Ley Pack que pretendía regular y sancionar la difusión de material pornográfico sin el consentimiento de las víctimas,</b> una legislación que se planteó como una medida urgente para proteger a las mujeres en el entorno digital en un contexto de pandemia. Hasta la fecha, e incluso después de haber pasado por modificaciones en diciembre del año pasado –fueron las organizaciones sociales las que identificaron que no bastaba simplemente con sancionar, ya que se trata de una violencia de género como cualquier otra y por ende había que trabajar igualmente en la prevención–, <b>la ley se encuentra en tramitación en el Congreso y en este momento no existe amparo legal para aquellas personas que habiendo entregado imágenes o autorizado el registro, sean víctimas de la difusión de tales.</b></header>
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<header class="single-header defecto">Como explica Carolina Jiménez, presidenta de OCAC, la detención de la tramitación del proyecto de ley se debe a la contingencia pero también porque se ha acordado ponerle énfasis a las modificaciones que ingresaron a finales del año pasado, que buscan tipificar nuevos delitos referentes a la violencia sexual digital en sus diversas formas. A su vez, la coordinadora del Proyecto Aurora de la ONG Amaranta, Karen Vergara, señala que <b>estos tipos de violencia apelan a que la mujer, al igual que en cualquier espacio público, no tiene voz. “El hecho de que ellas estén participando de estos espacios genera una resistencia muy violenta y machista</b>. Ahora, cuando hablamos de violencia ejercido por alguien cercano –porque muchas veces se trata de un <i>hacker</i> que accedió a fotos íntimas y las divulgó con la finalidad de extorsionar a la víctima–, nos damos cuenta que es mucho más común de lo que pensamos”.</header>
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<header class="single-header defecto">Como explica Karen, <b>en estos casos los sujetos mantienen esos registros audiovisuales y luego los utilizan a modo de amenaza, extorsión o finalmente para jactarse entre amigos. </b>Pero la falla, esencialmente, radica en que estos temas no sean abordados de manera integral y transversal, mediante una ley de educación sexual o la perspectiva de género en la educación. “Cuando se presentaron las modificaciones a la Ley Pack, quedó como un proyecto que aborda la violencia de género digital y las distintas prácticas que se incluyen en ella, por eso es vital retomar la conversación. El espacio digital tiene que ser una materia de cuidado y protección”, explica. “Y junto a eso, <b>hay que quitarle el estigma a las mujeres que han vivido este tipo de situaciones y darnos cuenta que el enfoque siempre tiene que ir hacia el victimario que cometió el delito y no hacia la víctima. Porque solo así vamos a lograr que dejen de sentir culpa. Esto no tiene que ver con su valía ni su pérdida de inocencia, no tiene por qué haber un juicio moral acá”.</b></header>
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<header class="single-header defecto">Es por eso también que desde Amaranta no se utiliza el término “porno venganza”, porque eso habla finalmente de cobrar revancha por algo. “Pero eso enjuicia a las víctimas. <b>No hay nada por lo que cobrar revancha. Ellas estaban ejerciendo sus libertades y derechos. Esto es una extensión de la violencia física y psicológica y hay que legislarla como tal”, concluye Karen.</b></header>
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<header class="single-header defecto">Aun así, las especialistas están de acuerdo en que la ley, si bien se hace cargo de una situación en tanto sanciona y regula, no es la solución al problema. Francisca Millán deja claro que frente a la ausencia de la ley, hay ciertas medidas a las que se puede recurrir para abordar este tipo de situaciones. <b>En primer lugar, tener claro que este riesgo que se corre en ningún caso debiera significar que las mujeres se inhiban de compartir ese tipo de imágenes si es que así lo desean. Eso implicaría una vez más, un acto moralizante. </b>“Las mujeres tienen derecho a difundir las imágenes que quieran con quienes quieran, y no por eso tienen que correr un riesgo”, aclara. “Pero también tienen derecho a que eso sea en un contexto privado. Por lo tanto, frente a un sistema en deuda, es importante tomar resguardos”. Estos incluyen, según la especialista, nunca entregarle la misma imagen a distintas personas, para que se pueda identificar, en caso de, quién la divulgó; que las fotos sean distinguibles y tengan un sello de agua con el nombre de la persona a la que se le está entregando (esto puede ser poner su nombre en un lugar no extraíble de la foto); que el lugar en el que se tome el registro no revele características íntimas respecto a los datos de esa persona; que ojalá no involucre el rostro; y que se evalúe el uso de aplicaciones más seguras como Telegram o Signal, que permiten que las imágenes se vayan autoeliminando. <b>“Es elemental que este riesgo de la porno revancha no constituya una limitación a la libertad sexual de las mujeres y que sigamos educándonos en medidas que nos permitan cuidarnos al mismo tiempo de ejercer nuestras libertades”, explica.</b></header>
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<header class="single-header defecto">Como profundiza la socióloga de Corporación Humanas, Pía Guerra, l<b>a difusión de imágenes privadas sin consentimiento es y constituye una expresión de dominación del patriarcado, además de una práctica social instalada y un fenómeno propio de los tiempos pomodernos.</b> “Como es una expresión de dominación, también manifiesta un problema de estructura social y de instituciones rígidas que no son capaces de adaptarse a los nuevos requerimientos sociales. <b>Este fenómeno no solamente afecta a la víctima en términos de su intimidad, sino que a su esfera social, laboral, familiar, personal, por lo tanto también afecta su conducta y su posible rendimiento laboral y social. Y por lo mismo, se vuelve un problema público –que va más allá de las parejas– que tiene que contar con políticas públicas que ayuden, más que a sancionar, a prevenir estos hechos”.</b></header>
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		<title>Seguridad ciudadana y género: Cifras INE indican que la calle es más insegura para las mujeres que para los hombres</title>
		<link>https://www.humanas.cl/seguridad-ciudadana-y-genero-cifras-ine-indican-que-la-calle-es-mas-insegura-para-las-mujeres-que-para-los-hombres/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Mar 2021 15:07:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<category><![CDATA[abuso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[acoso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[Camila Maturana]]></category>
		<category><![CDATA[ciudades inseguras para las mujeres]]></category>
		<category><![CDATA[corporación humanas]]></category>
		<category><![CDATA[violencia machista]]></category>
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					<description><![CDATA[Por cada 100 hombres en Chile que declaran percibir inseguridad en los siguientes lugares hay, 169 mujeres que perciben inseguridad en un taxi, 123 en un paradero, 145 en micros, 127 en las calles de su barrio, 143 en centros comerciales y 123 en terminales de buses, establecen datos de la XVI Encuesta Nacional Urbana [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por cada 100 hombres en Chile que declaran percibir inseguridad en los siguientes lugares hay, 169 mujeres que perciben inseguridad en un taxi, 123 en un paradero, 145 en micros, 127 en las calles de su barrio, 143 en centros comerciales y 123 en terminales de buses, establecen datos de la XVI Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana 2019.</p>
<p class="paragraph  "><b>“Llama cuando llegues”. “Trata de no salir de noche”. “No camines por lugares solos”. “¿Llegaste bien a tu casa?”. “Anota la patente del taxi antes de subir”.</b> Todas aquellas frases son comunes entre mujeres. Una forma de cuidado y protección frente a un peligro. Porque ellas, sin importar la edad, <a href="https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/la-calle-lugar-peligroso-las-mujeres/476068/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">suelen sentir miedo en la ciudad.</a></p>
<p class="paragraph  ">Una experiencia de <b>temor que viven más mucho más que los hombres.</b> Un recelo derivado de sentir que la seguridad personal se encuentra bajo amenaza.</p>
<p class="paragraph  ">En Chile, por cada 100 hombres que declaran percibir inseguridad en los siguientes lugares, hay <b>169 mujeres que perciben inseguridad en un taxi, 123 en un paradero de micro, 145 en micros, 127 que en las calles de su barrio, 143 que en centros comerciales y 123 en terminales de buses. </b>Eso es lo que establecen datos de la <a href="https://www.ine.cl/docs/default-source/seguridad-ciudadana/publicaciones-y-anuarios/2019/bolet%C3%ADn---xvi-enusc-2019.pdf?sfvrsn=6a96af3c_2" target="_blank" rel="noopener noreferrer">XVI Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (Enusc)</a>, 2019, del <a href="https://www.ine.cl/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Instituto Nacional de Estadísticas</a> (INE).</p>
<p class="paragraph  ">Los mismos datos INE muestran que no se trata de una <b>sensación de inseguridad o apreciación sin fundamento. </b>Efectivamente las mujeres son <a href="https://www.latercera.com/paula/violencia-de-genero-debemos-trabajar-no-solo-con-las-mujeres-victimas-de-violencia-sino-que-tambien-con-los-hombres-victimarios/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">más víctima de delitos </a>que los hombres en las calles.</p>
<p class="paragraph  ">El indicador de <a href="https://www.ine.cl/estadisticas/sociales/seguridad-publica-y-justicia/seguridad-ciudadana" target="_blank" rel="noopener noreferrer">victimización personal</a>, es decir, porcentaje de las personas que fueron víctimas de delitos de mayor connotación social durante los últimos 12 meses (medidos en la ENUSC como robo con violencia e intimidación, robo por sorpresa, hurto y lesiones) alcanza en el caso de los hombres el <b>7,2%, mientras que en las mujeres llega al 10,5%.</b> Datos que no contemplan delitos sexuales en el espacio público.</p>
<figure class="artimg"><picture><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/BBFRuUjNd9xezbr49OwynvNS5pw=/320x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/K2QEZRA3BJGHHGPDF2FKP6YUME.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 0px) and (max-width: 399px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/EORvfk_KC2INVKBzEe8HQ2CGNL0=/400x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/K2QEZRA3BJGHHGPDF2FKP6YUME.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 400px) and (max-width: 767px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/lA7FSc4lGfU_VFeeKraOpQhTZ8Q=/768x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/K2QEZRA3BJGHHGPDF2FKP6YUME.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 768px) and (max-width: 999px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/lA7FSc4lGfU_VFeeKraOpQhTZ8Q=/768x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/K2QEZRA3BJGHHGPDF2FKP6YUME.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 1000px) and (max-width: 1299px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/lA7FSc4lGfU_VFeeKraOpQhTZ8Q=/768x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/K2QEZRA3BJGHHGPDF2FKP6YUME.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 1300px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/24Ox4-_8QPqPsaiO4HjnUY8eIyE=/800x0/smart/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/K2QEZRA3BJGHHGPDF2FKP6YUME.jpg" type="image/jpg" /><img decoding="async" src="https://www.latercera.com/resizer/24Ox4-_8QPqPsaiO4HjnUY8eIyE=/800x0/smart/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/K2QEZRA3BJGHHGPDF2FKP6YUME.jpg" /></picture><figcaption>Cifras de seguridad y género de la XVI Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (Enusc), 2019, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).</figcaption></figure>
<div class="header |">
<div><b>Ciudad pensada para hombres</b></div>
</div>
<p class="paragraph  ">La abogada de <a href="https://www.humanas.cl/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Corporación Humanas</b></a><b>, Camila Maturana Kesten</b>, indica que esas cifras corroboran que las mujeres están en riesgo de sufrir alguna forma de violencia en todos los ámbitos que se desenvuelven.</p>
<p class="paragraph  ">La <a href="http://cead.spd.gov.cl/centro-de-documentacion/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>IV Encuesta Nacional de Violencia contra la Mujer en el Ámbito Intrafamiliar y Otros Espacios</b></a><b>, </b>que se dio a conocer en 2020 reveló que<b> 2 de cada 5 mujeres (41,4%) señalan que han sido víctimas de violencia alguna vez en su vida.</b> “Esa encuesta mostró que las mujeres están en riesgo y sufren violencia en todos los ciclos de vida y en todos los ámbitos en los que se desenvuelven, en los trabajos, en la casa, en la calle y en establecimientos educacionales”, dice Maturana.</p>
<p class="paragraph  ">Ese miedo en los espacios públicos tiene un<b> impacto considerable en la vida cotidiana</b>. Diversos estudios muestran que, como consecuencia, las <a href="https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/una-ciudad-para-todos-y-todas/X6ZCUQW44FAMRO4BWRZMEQYTVA/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">mujeres</a> deben preferir permanecer en lugares cerrados y resguardados. Además, eso las lleva a evitar calles, parques, plazas, vehículos y áreas de transporte público, especialmente por las noches. Incluso influye a la hora de planificar hacer actividades físicas como correr o andar en bicicleta.</p>
<p class="paragraph  ">El año pasado el estudio <a href="https://www.ocac.cl/observatorio-contra-el-acoso-chile-lanza-primera-encuesta-nacional-sobre-acoso-sexual-en-chile/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><i>Radiografía del acoso en Chile</i></a><i> </i>del <a href="https://www.ocac.cl/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC)</a> señaló que todas las <b>mujeres entre 18 y 26 años han sufrido alguna situación de acoso sexual callejero durante su vida (96,2%).</b></p>
<figure class="artimg"><picture><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/IpTX1aqybbh8VTN70BiJAzQrYo0=/320x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/7OD3TF2XNRE5LLLRHCV35553YU.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 0px) and (max-width: 399px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/gUsxy3GWbq9JzCCyrPCcLDatEJ4=/400x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/7OD3TF2XNRE5LLLRHCV35553YU.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 400px) and (max-width: 767px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/oeSNP7VuhkKoCpsktfNnQCARE_w=/768x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/7OD3TF2XNRE5LLLRHCV35553YU.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 768px) and (max-width: 999px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/oeSNP7VuhkKoCpsktfNnQCARE_w=/768x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/7OD3TF2XNRE5LLLRHCV35553YU.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 1000px) and (max-width: 1299px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/oeSNP7VuhkKoCpsktfNnQCARE_w=/768x0/smart/filters:quality(70):format(webp):no_upscale()/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/7OD3TF2XNRE5LLLRHCV35553YU.jpg" type="image/webp" media="(min-width: 1300px)" /><source srcset="https://www.latercera.com/resizer/98jjbU-zH03rAJeCFIZYDIj_0i4=/800x0/smart/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/7OD3TF2XNRE5LLLRHCV35553YU.jpg" type="image/jpg" /><img decoding="async" src="https://www.latercera.com/resizer/98jjbU-zH03rAJeCFIZYDIj_0i4=/800x0/smart/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/7OD3TF2XNRE5LLLRHCV35553YU.jpg" /></picture><figcaption>El año pasado el estudio Radiografía del acoso en Chile del Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC) señaló que todas las mujeres entre 18 y 26 años han sufrido alguna situación de acoso sexual callejero durante su vida (96,2%).</figcaption></figure>
<p class="paragraph  ">Para un hombre es más facil moverse solo por la ciudad. Caminar de madrugada. ¿Tiene miedo que lo acosen en la calle? ¿Tiene susto de ser víctima de una agresión sexual? <a href="https://www.ocac.cl/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Carolina Jiménez, presidenta de OCAC</a> señala que desde la perspectiva histórica el espacio público siempre se ha entendido como más propiedad masculina: “Las <b>ciudades son planificadas y </b><a href="https://www.latercera.com/tendencias/noticia/paola-jiron-las-ciudades-estan-planificadas-para-los-hombres/XV4FLIUNCJA7DPFL4Z3AULEXFY/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>pensadas para hombres</b></a><b> </b>y la ciudad en cuanto a infraestructura tampoco está pensada hacia las mujeres, porque hay problemas de iluminación, por ejemplo, que afectan su seguridad en general”.</p>
<div class="header |">
<div><b>Seguridad ciudadana y género</b></div>
</div>
<p class="paragraph  ">Y si bien la cifra de victimización de delitos como robo con violencia e intimidación, robo por sorpresa, hurto y lesiones, es mayor en<a href="https://www.latercera.com/pulso/noticia/transporte-planificacion-y-seguridad-las-deudas-de-la-ciudad-con-las-mujeres/TVM6WPJVQJBFJJNLCF44W2L7UI/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"> mujeres</a>, si se considera la <b>violencia sexual en el espacio público</b>, indica Jiménez, sería mucho mayor. “Obviamente las mujeres al subir a un taxi no solo se sienten inseguras por la posibilidad de robos, sino que hagan comentarios inadecuados sobre su apariencia o que cambien la ruta”, señala.</p>
<p class="paragraph  ">Lamentablemente la<a href="https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/515-asesinadas-en-los-ultimos-10-anos/832882/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"> violencia de género y en particular la violencia sexual</a>, indica la abogada de Corporación Humanas, está muy enraizada en la cultura patriarcal y por mucho tiempo ha permanecido invisible incluso por las propias víctimas. “Algo que en las <b>generaciones más jóvenes han puesto como tema en lo público</b> y que partió por la preocupación de la <a href="https://www.latercera.com/tendencias/noticia/feminismo-chileno-vive-revolucion-mas-importante-40-anos/172111/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">violencia sexual en el ámbito estudiantil y la revolución feminista de 2018</a>, que puso un tema tan grave como la violencia sexual y reveló que era transversal en las distintas instituciones, eso ha implicado conciencia en los riesgos, pero no cambios en medidas de prevención ni en las políticas públicas”.</p>
<p class="paragraph  ">No se ha avanzado en medidas concretas o políticas públicas, dice Jiménez. Se necesitan no solo campañas aisladas, como las que se realizó en Metro cuando se lanzó la<a href="https://www.latercera.com/nacional/noticia/acoso-sexual-no-esta-tipificado-delito-chile/229908/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"> Ley de Acoso Callejero</a>, sino que sean más generalizadas para que “el público en general tome conciencia, por ejemplo, que un conductor de un taxi no puede comentar sobre la apariencia de una mujer, y desde instituciones y el gobierno, <b>generar esas políticas públicas con una visión de género en la ciudad”.</b></p>
<p class="paragraph  ">La percepción de riesgo en determinados espacios públicos es altísima. “<b>Todas las mujeres sabemos por experiencia propia o por la de otras mujeres que la calle es un espacio de violencia, </b>en especial violencia sexual. Pero las <a href="https://www.latercera.com/nacional/noticia/la-otra-cara-del-encierro-delitos-por-violencia-intrafamiliar-bajan-un-18-pero-se-registran-14-femicidios-mas-que-en-2019/5QRFOZSJIJHTDNEQAQJR2OPZDE/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">casas, la familia</a>, los lugares de trabajo, la pareja, los establecimientos educacionales, también, añade Maturana. “Lamentablemente las mujeres en una sociedad patriarcal sufren violencia en cualquier ámbito y estos estudios permiten adoptar políticas públicas adecuadas”.</p>
<p class="paragraph  ">“También sería importante trabajar en paralelo para<b> generar conciencia en las policías</b> para que se preocupen no solo de delitos contra la propiedad, sino también están este <a href="https://www.latercera.com/noticia/nueve-10-chilenas-admite-haber-sufrido-acoso-sexual/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">otro tipo de delito</a>”, dice Jiménez.</p>
<p class="paragraph  ">Al mismo tiempo, así como se va la inseguridad en el espacio urbano, también es importante mirar la <b>visión de inseguridad desde lo rural.</b> “Que se implementen políticas desde lo urbano a lo rural, no sirve, hay que mirar las distintas violencias que viven las mujeres en lo rural. Por ejemplo, en ese espacio tenemos básicamente problemas de conectividad y eso implica muchas veces que una tiene que pararse en la vía publica a hacer dedo y eso es salir y arriesgarse para trasladarse en distancias extensas”.</p>
<p><a href="https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/seguridad-ciudadana-y-genero-cifras-ine-indican-que-la-calle-es-mas-insegura-para-las-mujeres-que-para-los-hombres/3UGYRZA5EZBBRHCAQBRDVX35RA/">Publicado por La Tercera </a></p>
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		<title>El uso de alcohol y drogas no eximen al agresor de responsabilidad</title>
		<link>https://www.humanas.cl/el-uso-de-alcohol-y-drogas-no-eximen-al-agresor-de-responsabilidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabiola Gutierrez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Jan 2021 18:53:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[acoso sexual]]></category>
		<category><![CDATA[Constanza Schönhaut]]></category>
		<category><![CDATA[corporación humanas]]></category>
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		<category><![CDATA[Violencia sexual]]></category>
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					<description><![CDATA[La noche del 9 de mayo del 2015, cuando tenía 23 años, Pía fue a visitar a una amiga y su pololo. Llevaban unas horas conversando cuando el pololo –que ella conocía desde hace años– decidió invitar a unos amigos a la casa. En poco rato se armó una junta improvisada, pero Pía no tenía [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="paragraph  ">La noche del 9 de mayo del 2015, cuando tenía 23 años, Pía fue a visitar a una amiga y su pololo. Llevaban unas horas conversando cuando el pololo –que ella conocía desde hace años– decidió invitar a unos amigos a la casa. <b>En poco rato se armó una junta improvisada, pero Pía no tenía ganas de sociabilizar así que se fue a acostar a la pieza de invitados. </b>Ahí se quedó conversando con un amigo por WhatsApp.</p>
<p class="paragraph  ">Horas más tarde, cuando ya todos se habían ido, <b>el pololo de su amiga subió las escaleras y se asomó por la puerta de la pieza. </b>No dijo nada, pero se quedó un rato mirando hacia adentro y moviendo la puerta discretamente. Pía se dio vuelta, lo miró y le preguntó “¿qué quieres? Él respondió: “Quiero dormir contigo”.</p>
<p class="paragraph  ">Pudo identificar de inmediato que estaba ebrio, pero aun así se sorprendió por su respuesta. Percibía que él tenía otras intenciones, pero en parte lo negó porque la posibilidad de que eso fuera cierto la descolocaba. Era el pololo de su amiga, se conocían hace años y entre ellos solo había existido una relación de confianza y respeto. <b>Mientras lo veía parado en el umbral de la puerta, se cuestionó si había hecho algo para que él pensara que ella tenía ganas de acostarse con él. </b>Ahora sabe que no, pero en su minuto fue inevitable –y una reacción casi automática– poner en duda sus propios actos antes que cuestionar los de él.</p>
<p class="paragraph  ">Aun así, pese a la incomodidad que sintió,<b> pudo decirle varias veces que se fuera a su pieza, pero él se puso cada vez más insistente.</b> “Me dijo que quería dormir en mi cama de dos plazas y que se acostaría en el rincón. Yo inventé excusas en mi cabeza para no aceptar el hecho de que en realidad me estaba acosando, como que quizás no quería dormir con su polola porque estaba ebrio, así que después mucha insistencia le dije que se acostara en un costado. Estaba asustada porque la situación ya se había vuelto tensa y me acosté lo más lejos posible de él”, recuerda. “<b>Pero él se empezó a acercar y le tuve que decir que parara. Sin gritar porque me daba miedo y no quería despertar a nadie. </b>Lo empujé varias veces, pero entre medio de los empujones él volvía a acercarse y a tocar mis partes íntimas. A esas alturas yo estaba muy confundida y no estaba siendo capaz de entender del todo lo que ocurría. Mi estrategia finalmente fue la de hacerme la dormida para que él dejara de tocarme”.</p>
<p class="paragraph  ">Pero lejos de parar, cuando pensó que Pía se había quedado dormida, se acercó más, se bajó los pantalones y se masturbó encima de ella. Después de eso fue al baño y se fue a acostar con su polola. “Durante todo ese rato quedé totalmente paralizada. <b>No podía moverme ni hablar. Estaba inhabilitada. Al día siguiente me fui corriendo sin saber qué hacer</b>”, relata. “Hasta que llamé a una amiga para contarle lo que había pasado y ambas coincidimos en que había sido de curado y que tenía que dejarlo pasar”.</p>
<p class="paragraph  ">Mirando hacia atrás, Pía reconoce que <b>justificó el actuar de su abusador –aun siendo consciente de que lo que vivió fue un episodio de abuso sexual– porque estaba totalmente ebrio.</b>Decidió incluso enfrentarlo unos días después y fue ella misma, según recuerda, la que terminó bajándole el perfil a lo ocurrido. “Total, estaba curado”, pensó. Para ella, todo había sido un accidente fortuito que ocurrió por un contexto determinado, restándole así la responsabilidad a su agresor. Pero aun así, sufrió las consecuencias de ese episodio durante mucho tiempo. “Tuve dificultades para establecer relaciones con otros hombres y sentí un nivel de miedos y ansiedades que nunca antes había sentido”.</p>
<p class="paragraph  ">A cinco años de lo ocurrido, <b>se sigue preguntando qué medidas debió haber tomado y si se puede juzgar o no con la misma vara a un abusador si es que no tiene recuerdos de lo ocurrido y si se muestra tan arrepentido como lo hizo él. </b>“¿Cómo se actúa en estos casos, cuando esa persona quizás no quiso hacerte daño pero lo hizo igual? Yo lo eximí de cierta responsabilidad cuando me dijo que no se acordaba de mucho y que jamás habría hecho algo así en un estado de consciencia, pero al final igual hizo lo que quiso y yo sufrí las consecuencias”, reflexiona.</p>
<p class="paragraph  ">Al igual que Pía, <b>son muchas las víctimas que pasan por este tipo de cuestionamientos. </b>Es difícil, en una cultura que tiende a la revictimización y a responsabilizarlas de lo ocurrido, no tener ese tipo de dudas. Especialmente en aquellos casos en los que el consumo de alcohol o drogas dan paso a situaciones aparentemente ambiguas, poco claras y que bordean ese límite que a ratos creemos difuso. <b>Pero lo cierto es que ese límite no es difuso y la víctima de un abuso o agresión sexual nunca es responsable de lo ocurrido. </b>Si las consecuencias para la víctima son las mismas, haya habido alcohol o no de por medio, ¿por qué al agresor habría que aminorarle su responsabilidad solo por haber estado bajos los efectos del alcohol o las drogas?<img decoding="async" class="alignleft" src="https://www.latercera.com/resizer/90FFlXCA27rzex_qtmdpLs-9lqM=/375x250/smart/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/copesa/HG3E7V5E3NBQXO7Z3KSF2BTWQ4.jpg" alt="El uso de alcohol y drogas no eximen al agresor de responsabilidad " width="386" height="257" /></p>
<p class="paragraph  ">Pía decidió no denunciarlo, y reconoce que tomó esa decisión por miedo a lo que tendría que enfrentar en el proceso judicial y porque, según ella, no hizo las cosas como debió haberlas hecho para que realmente la tomaran en cuenta. “Me demoré en hablar y no quería que me juzgaran por eso. <b>También sentí que con la conversación que tuve con él, en la que le pedí que él empezara un proceso de terapia psicológica, era suficiente. </b>Al final fue una mezcla de ambas cosas; quería evitar el juicio y me compadecí de él”, cuenta. “Pero eso no quiere decir que no pueda cambiar de parecer, porque eso también es parte de nuestro proceso de reparación”.</p>
<p class="paragraph  ">La abogada litigante del estudio jurídico AML Defensa de Mujer, Paloma Galaz, explica que en este último tiempo, y más aun después de la intervención de Las Tesis y del caso de Antonia Barra, <b>son muchas las mujeres que han podido constatar sus vivencias de violencia sexual, especialmente esas que parecían “dudosas”, de las cuales no tenían muchos recuerdos o en las que no tenían la certeza de haber dicho que no.</b> Lo que se patentó en este tiempo, como explica la abogada, es la importancia del consentimiento. “Las reflexiones están empezando a girar en torno a cosas que suenan obvias pero no lo eran, como por ejemplo que el consumo de alcohol o drogas por parte del agresor no lo exime de responsabilidad o que si las víctimas se encuentran privadas de razón o inconscientes no es posible que consientan la actividad sexual. Durante mucho tiempo la omisión se entendía como consentimiento, pero lo que hay que tener interiorizado es que <b>el consentimiento tiene que ser explícito y libre, y debe prestarse para cada práctica. </b>Se puede decir que sí a algo y no necesariamente a lo demás”.</p>
<p class="paragraph  ">Y es que, como explica la especialista, en el imaginario colectivo que gira en torno a los delitos sexuales, sigue reinando la idea de que estos son cometidos en el manto de la oscuridad, en una calle desolada y por desconocidos. Sin embargo, la realidad dista mucho de eso: “La mayoría ocurren en lugares que podrían calificarse como seguros para las víctimas y por personas que pertenecen a su entorno cercano”. Y por eso es tan importante tener claro que <b>el hecho que el victimario haya consumido drogas o alcohol no es ni aminorante ni eximente de su responsabilidad penal.</b> El problema está en que en la mayoría de estos casos, la tendencia social es a no creerle a la mujer, a dar por hecho que ella quería o se lo buscó y a culparlas por exponerse al riesgo, muchas veces aludiendo a que si tomaron o consumieron drogas, no pueden asegurar que no consintieron. “En estricto rigor esto no debiese siquiera discutirse, porque hasta la misma ley –con lo precaria que es– establece que cuando hay privación de la razón o del sentido, no es posible consentir”, explica. “El punto está en que no hemos sido socializadas desde pequeñas como seres que otorgan consentimiento, sino que por el contrario hemos sido socializadas para poner nuestro cuerpo a disposición de los demás, por eso nos cuesta visibilizar y desnaturalizar estas violencias”.</p>
<p class="paragraph  ">Por eso, la abogada de Corporación Humanas, Constanza Schönhaut, recalca la importancia de que las mujeres externalicemos estas reflexiones, porque lo más probable es que nos encontremos con situaciones similares que para algunas víctimas pueden seguir siendo difusas o causantes de cuestionamientos. “Socializar esto nos va permitir <b>comprender de mejor manera que no hay razón alguna para pensar que una víctima ha sido mínimamente responsable de la agresión que sufrió</b>”, explica. “Si tenemos consciencia de que existe la violencia de género –que es aquella ejercida por hombres contra mujeres o disidencias sexuales y que supone una dimensión de subordinación en razón de género–, se vuelve clave entender que aquellos que pueden terminar cometiendo esos delitos, de manera más o menos conscientes, son responsables de la situación en la que están, de las relaciones que sostienen y por tanto también del consumo de alcohol y drogas”.</p>
<p class="paragraph  ">Y es que según la especialista, en la discusión que plantea si existe más o menos responsabilidad si es que uno de los involucrados está bajo los efectos del alcohol y las drogas, hay tres puntos fundamentales a tener en cuenta: El primero, que la víctima de violencia de género nunca es responsable de la agresión sufrida. Segundo, que el uso de alcohol y drogas no es eximente de responsabilidad penal para aquel que cometió el delito. Y tercero, que <b>ninguna situación en la que se encuentra la víctima de abuso puede imputársela a ella. </b>Ni cómo vestía, ni cuánto tomó, ni si se quedó dormida al lado del agresor o en el sillón de una casa ajena. Nada de eso la vuelve a ella responsable.</p>
<p class="paragraph  ">En ese sentido, es también fundamental poner en perspectiva qué significa ser víctima de un abuso o agresión sexual. “La clave es reconocer haber sufrido algún tipo de vulneración y entender que no tenemos responsabilidad alguna en que haya pasado. Ahora, el cómo se vive esa situación no tiene reglas estándares aplicables a todas. Se nos pide ser la “buena víctima” y seguir un patrón de conducta que permita validar que efectivamente fuimos víctimas de abuso. Pero cada una lo vive como lo vive”, explica Schönhaut. “<b>Puede que la víctima cuente o no; puede que quiera denunciar o no; hacerlo público o no; e incluso perdonar o no al agresor. Todo eso es válido y está dentro de lo que cada una tiene que decidir para efectos de qué es lo mejor en términos de reparación.</b> No hay una única forma de hacerlo, las herramientas están a disposición, pero nadie debiese juzgar a una víctima por cómo termina llevando adelante su proceso de reparación. Uno puede orientar, brindar apoyo y asesoría, recomendar que se denuncie o que se busque ayuda psicológica, pero la decisión de qué se hace con esa vivencia es de la persona que la vivió”.</p>
<p class="paragraph  ">Y es que, como explica la psicóloga Katherine Quiroz, una de las etapas más relevantes en el proceso de reparación de las sobrevivientes, es reconocerse como tal, porque eso supone un reconocimiento de que fueron negadas e invisibilizadas como sujetas por parte del agresor. Y eso siempre es complejo. “<b>Ninguna mujer responde de la misma forma frente a situaciones de abuso o agresión sexual; va depender de su historia de vida o del apoyo con el que cuenta, pero jamás hay que imponerle una forma determinada. </b>Porque eso impide la integración de la experiencia traumática, dejándola disociada. Más bien debiésemos avanzar hacia el reconocimiento social del daño y hacia el reconocimiento de que <b>sin consentimiento, siempre va ser una transgresión. </b>No podemos minimizar el que no haya habido consentimiento, inclusive en estados de alcohol o drogas”.</p>
<p><a href="https://www.latercera.com/paula/el-uso-de-alcohol-y-drogas-no-eximen-al-agresor-de-responsabilidad/">Publicado por Revista Paula </a></p>
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