Quienes habitamos Chile, tenemos una oportunidad política que muchas, muchos y muches han soñado por largas décadas: escribir conjuntamente una nueva constitución para Chile, que refleje la urgente necesidad de radicalizar nuestra democracia, situar nuestras relaciones desde el respeto y reconocimiento de todas, todos y todes y así caminar en equilibrio, buscando que perdure en el tiempo el ixofillmogen1. Desde el 18 de octubre de 2019, y gracias a miles de jóvenes que se manifestaron masivamente en todo Chile contra el abuso del sistema sobre ellos/as/es, sus padres/madres y abuelos/as, nos hemos reunido en cabildos, encuentros, simulacros de Asamblea Constituyente, gestionando huertas comunitarias, marchando por las calles de todo el territorio. Hemos vuelto a resignificar la política democrática.

En octubre del 2020 estamos convocadas/os/es a uno de los hitos más relevantes del proceso constituyente: seremos parte del plebiscito que nos permitirá avanzar hacia la Convención Constituyente Paritaria y Plurinacional.

Hoy más que nunca, quienes habitamos este país tenemos conciencia de los impactos que puede tener una Constitución que no garantiza el derecho a la salud y la vida, en la que el rol del Estado es subsidiario dejando a los ciudadanos y ciudadanas a su suerte, en la que lo más relevante es proteger el derecho a la propiedad y en la que no se nos asegura que todos y todas tenemos los mismos derechos.

El contexto de emergencia del COVID-19 nos ha permitido constatar lo que las organizaciones de mujeres y feministas hemos visibilizado tantas veces, que este orden social, cultural, económico y político es desigual y que afecta principalmente a las mujeres y las niñas, que segrega entre los que tienen más y los que tienen menos, protegiendo a los primeros y abandonando a millones a vivir en condiciones precarias e inhumanas, poniendo a las personas al servicio de la economía y no la economía al servicio de las necesidades de las personas. Requerimos un orden más justo y más solidario y para ello es fundamental cambiar las reglas del juego. Es decir, contar con una Constitución que reconozca los derechos humanos; entre ellos el derecho a la vida y la dignidad en todos, todas y todes para no seguir reproduciendo las desigualdades que nos afectan, incluida la igualdad de género.

Este Kit fue elaborado por el Observatorio de Género y Equidad y Corporación Humanas, con el apoyo de la Fundación Friedrich Ebert. Agradecemos especialmente la colaboración de la Fundación Margen, Rompiendo el Silencio, Relmu Witral y la Red de Mujeres del Lavkenmapu de Tirúa quienes validaron los contenidos y metodologías de esta herramienta.

A continuación, ponemos a disposición de las organizaciones de mujeres y feministas este recurso que contiene herramientas constituyentes que permitirán fortalecer el ejercicio ciudadano de las mujeres en todo el territorio.

Este KIT está compuesto por:
· Un glosario sobre los principales conceptos implicados en el Proceso Constituyente que estamos viviendo.
· Argumentos para la acción ciudadana de las mujeres o ¿por qué es importante que las mujeres participemos activamente de este proceso constituyente?
· Una metodología de trabajo para compartir el glosario y los argumentos para la acción.

Puedes descargar el Kit Constituyente: Herramientas y argumentos para la participación de las mujeres en el proceso constituyente