El Mercurio- Pese a las campañas para la igualdad salarial entre hombres y mujeres, la cruda realidad muestra que ellas no sólo ganan, en promedio, menos que ellos, sino que la distancia se alargó. En 2002, el promedio de ingresos imponibles femenino era 10,3% menor que el masculino, y en junio de 2011 la diferencia fue 16,9%.

Al recoger las cifras de junio de cada año, se observa una paulatina pero sostenida alza de esa brecha.

Los datos provienen de las estadísticas de la Superintendencia de Pensiones, que recopila la información de las AFP sobre el universo completo de personas que cotizan en el sistema, ya sea en forma obligatoria o voluntaria, desde octubre de 2002.

¿Cuánto ganan?

En octubre de 2002, el promedio de remuneraciones brutas en Chile entre los cotizantes de AFP era de $431 mil (en pesos de hoy, al utilizar la UF para actualizar las cifras). En junio de este año llegó a $493 mil.

Para los hombres, el monto en 2002 era el equivalente a $454 mil de hoy, y subió 15% real al llegar a casi $523 mil este año. El ingreso imponible femenino tuvo un incremento real algo superior a la mitad del de los hombres: 8,6%. Así, las remuneraciones de las mujeres aumentaron desde $411 mil en 2002 (comparable a pesos de junio de 2011), a $447 mil ahora.

En general, las trabajadoras dependientes tienden a tener una brecha más reducida respecto de los hombres que aquellas independientes. Pero en los últimos años esa relación se invirtió, y ahora las mujeres que trabajan en forma independiente -y cotizan- tienen menos diferencias salariales que sus pares hombres: de 11% en junio pasado, versus casi 17% de las dependientes.

No todo es tan malo

La directora de Estudios de Comunidad Mujer, Andrea Bentancor, dice que los datos no muestran si las jornadas laborales son a tiempo completo (más propio de los hombres) o parcial (más proclive en las mujeres). Como en los últimos años ha aumentado la participación laboral femenina en los trabajos de media jornada, los números podrían reflejar ese nuevo patrón. “Es consistente con un aumento del trabajo a tiempo parcial, que las mujeres utilizan mucho”, concuerda Esteban Puentes, economista del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile.

Puentes agrega que han ingresado al mercado laboral formal mujeres con menor calificación, que perciben ingresos más bajos. Bentancor agrega que es probable que esas mujeres provinieran de la informalidad, en puestos mal pagados, así que la buena noticia sería que ahora están más protegidas.

De hecho, del universo total de mujeres, en 2002 el 78% percibía ingresos promedio inferiores a $400 mil, versus el 76% de los hombres. Aunque ese grupo de bajos salarios se redujo para ambos nueve años después, no lo hizo al mismo ritmo. Hoy, el 54% de los hombres gana menos de $400 mil, versus el 62% de las mujeres.

“La brecha salarial que existe entre hombres y mujeres es un fenómeno mundial. Ha habido una concientización muy fuerte para superarlo, pero toma décadas”, comenta la experta.