
En las tribunas miran José Luis Rodríguez Zapatero y decenas de líderes femeninas del mundo. En el escenario está Michelle Bachelet, quien por primera vez desde que dejó el mando de Chile el pasado 11 de marzo, expone en una actividad pública. Hay expectación y curiosidad en este cónclave que busca analizar el papel de las mujeres en el mundo, especialmente en España y África.
La ex mandataria fue una de las representantes de América presentes en Valencia, donde durante dos días se discutieron fórmulas para incrementar la participación de las mujeres en las decisiones políticas. Y Bachelet algo sabe del tema, que fue usual en sus discursos como Presidenta, especialmente cuando viajaba fuera de Chile.
En esa misma línea, pues, actuó ayer en el Quinto Encuentro de Mujeres España-África, donde se convirtió en la principal oradora de la jornada. Su éxito fue tal que según la prensa hispana “su discurso fue el que más aplausos recabó durante todo el fin de semana”.
Citando a Obama con su célebre frase “Yes, we can”, Bachelet quiso ejemplificar que era imprescindible abrir más espacios a la participación femenina. “Algunos países perderán oportunidades valiosas mientras no incluyan mujeres o incrementen su presencia en los Parlamentos”, sostuvo. La ex mandataria incluso se dio maña para tirar chistes sobre la coincidencia que hubo entre su ropa y la de la anfitriona, la vicepresidenta primera del gobierno español, María Teresa Fernández.
“Las empresas que cuentan con mujeres como gerentes están mejor preparadas para afrontar la crisis”, agregó Bachelet, quien de paso recordó la tragedia padecida con el terremoto en Chile. “La presencia femenina en el poder es más que cambiar corbatas por vestidos, es cosa de contenidos. No queremos machismo compasivo, queremos nuestros derechos”, fue otra de sus declaraciones más celebradas. Al finalizar, fue ovacionada de pie.

