Estas elecciones dejaron en evidencia que en materia de derechos políticos, las mujeres estamos muy lejos de los estándares internacionales de representatividad en el Parlamento.
Si bien es cierto que en este nuevo período llegarán a la Cámara Alta 3 senadoras nuevas, en la Cámara de Diputados el panorama es inverso y se perdieron dos escaños.
“Esperamos que estas elecciones sean las últimas en que el número de candidatas y de electas se mantenga así de bajo, porque las señales son claras. Independiente de la tendencia política, las mujeres cuentan con el respaldo de la ciudadanía, y no hay justificación para que no haya más candidatas”, afirmó Lorena Fries, presidenta de Corporación Humanas.
Diputadas
En la Cámara, 2 diputadas perdieron las elecciones a manos de sus contendores varones: Ximena Valcarce (RN) y Laura Soto (PPD). En suspenso está la Amelia Herrera, quien pelea en el Tricel los 104 votos de diferencia con Arturo Suqella (UDI) que la tienen fuera de la Cámara Baja. Si se confirma la derrota de la parlamentaria por Quilpué, la representación femenina se reducirá a 16 en el, período 2010-2014.
La Concertación logró la elección de sólo una diputada nueva: la ex alcaldesa de Cerro Navia, Cristina Girardi. En tanto, la Coalición por el Cambio renovó su elenco, con 4 parlamentarias: el rostro de televisión Andrea Molina, María José Hoffmann quien dejó fuera a su compañera RN Carmen Ibáñez, Mónica Zalaquett que logró derrotar al ex diputado Roberto Sepúlveda en Maipú y Marcela Sabat, la joven y mediática hija del alcalde de Ñuñoa, quien desbancó nada menos que al presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Álvarez.
Según la Corporación Humanas, el reducido número de diputadas es reflejo de las escasas oportunidades que los partidos políticos les otorgaron a las mujeres para ser candidatas.
En estas parlamentarias, la Concertación presentó un 14% de mujeres en su nómina de candidaturas y coincidentemente lograron elegir un 13% de diputadas sobre el total de escaños obtenidos por el bloque.
Por su parte, la Coalición por el Cambio postuló a un 17% de mujeres del total de candidatos; siendo un 16% de parlamentarias elegidas.
Con estos datos, Corporación Humanas reafirma su tesis: mientras más mujeres se postulan, mayor probabilidad tienen de ser electas, especialmente si compiten en distritos clave y con reales posibilidades de ser electas, ya sea por representación o número de electores.
“Los partidos que buscan abrirse al progresismo están en deuda con las mujeres. Según estos resultados, si presentan menos candidatas; menos mujeres son electas. La Coalición por el Cambio desde la elección pasada pareciera haber entendido que las mujeres son buenas candidatas. La ciudadanía las apoya, y por lo tanto, son cartas ganadoras”, recalcó Lorena Fries.
Entre las mujeres, la ex democratacristiana, Alejandra Sepúlveda(PRI) fue reelecta con la primera mayoría, con 42 mil 246 votos (45,59%). La Concertación por su parte consiguió que 6 diputadas fueran reelectas: Adriana Muñoz, Clemira Pacheco, Denise Pascal, Carolina Goic, María Antonieta Saa y Ximena Vidal. En tanto, la Coalición por el Cambio mantuvo a 5: Claudia Nogueira, Marisol Turres, Carla Rubilar, Marta Isasi y María Angélica Cristi.
Feminización del Senado
En estas elecciones, la exclusión no sólo se estaría rompiendo por el ingreso de 3 diputados del Partido Comunista al Congreso (Lautaro Carmona, Guillermo Teillier y Hugo Gutiérrez). En la Cámara Alta, el número de senadoras electas constituye un hecho histórico, al casi triplicar la representación vigente, llegando a un 13% desde el 5% en que estaba estancada desde 1990.
Ximena Rincón (DC), Lily Pérez (RN) e Isabel Allende (PS) se sumarán en el Senado a Soledad Alvear (DC) y Evelyn Matthei (UDI). Sus casos comprueban, según Humanas, que nuevamente se repiten los criterios de elegibilidad y competitividad.
Por ejemplo, Rincón superó en votación al socialista Jaime Naranjo, quien por más de una década fue diputado y por dos períodos consecutivos senador por la circunscripción Maule Sur. Y en la derecha, Lily Pérez también superó a Marcelo Forni (UDI), quien había sido elegido dos veces diputado.
“Con miras al bicentenario, la demanda ciudadana por renovación de la elite política pasa también porque ésta deje de ser masculina. La próxima administración tendrá que legislar sobre un mecanismo que permita la representación igualitaria de mujeres y hombres en cargos de elección, y re editar un gabinete paritario. Los partidos políticos no tendrán más excusas y deberán poner a más mujeres como candidatas”, resume Lorena Fries, presidenta de Corporación Humanas.

