Dos diputadas menos habrá en la composición del próximo Congreso Nacional. El 14% de los escaños que representan las 17 diputadas electas, evidencia el estancamiento del número de mujeres que se incorporan al Poder Legislativo. Una cifra por debajo de los estándares internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres.
No obstante el estancamiento de mujeres en la Cámara de Diputados, la tendencia demuestra que la proporción de electas equivale a la proporción de mujeres que se presentaron como candidatas en estas elecciones.
“Esperamos que estas elecciones sean las últimas en que el número de candidatas y de electas se mantenga así de bajo, porque las señales son claras. Independiente de la tendencia política, las mujeres cuentan con el respaldo de la ciudadanía, y no hay justificación para que no hayan más candidatas”, afirmó Lorena Fries, presidenta de Corporación Humanas.
El reducido número de diputadas es reflejo de las escasas oportunidades que los partidos políticos les otorgaron a las mujeres para ser candidatas. En estas parlamentarias, la Concertación presentó un 14% de mujeres en su nómina de candidaturas y coincidentemente lograron elegir un 13% de diputadas sobre el total de escaños obtenidos por el bloque. Por su parte, la Coalición por el Cambio postuló a un 17% de mujeres del total de candidatos; siendo un 16% de parlamentarias elegidas. Es decir, mientras más mujeres se postulan, mayor probabilidad tienen de ser electas, especialmente si compiten en distritos clave y con reales posibilidades de ser electas, ya sea por representación o número de electores.
“Los partidos que buscan abrirse al progresismo están en deuda con las mujeres. Según estos resultados, si presentan menos candidatas; menos mujeres son electas. La Coalición por el Cambio desde la elección pasada pareciera haber entendido que las mujeres son buenas candidatas. La ciudadanía las apoya, y por lo tanto, son cartas ganadoras”, recalcó Lorena Fries.
De los dos bloques, la Coalición por el Cambio logró que el electorado eligiera a cuatro nuevas diputadas; mientras que la Concertación sólo a una. Resalta la elección de Mónica Zalaquett (RN) por el distrito 20 que superó la votación de su compañero de partido y actual diputado en ejercicio, Roberto Sepúlveda; y la de Marcela Sabat (RN) que desplazó al actual presidente de la Cámara de Diputados Rodrigo Álvarez (UDI), quien además lleva tres períodos como parlamentarios por el distrito 60 (Magallanes).
Entre las mujeres, Alejandra Sepúlveda (PRI) fue reelecta con la primera mayoría entre las parlamentarias elegidas, con 42 mil 246 votos (45,59%). La Concertación por su parte consiguió que seis diputadas fueran reelectas; mientras que la Coalición por el Cambio cinco.
Feminización del Senado
En estas elecciones, la exclusión no sólo se estaría rompiendo por el ingreso de tres diputados del Partido Comunista al Congreso Nacional. En la Cámara Alta, el número de senadoras electas constituye un hecho histórico, al casi triplicar la representación vigente.
A las actuales senadoras Matthei y Alvear, se suman en el próximo período Isabel Allende, Lily Pérez y Ximena Rincón; subiendo el porcentaje de representación femenina en el Senado de un 5% al 13%. Cabe precisar que desde 1990, la representación de mujeres en el Senado se mantenía estancada con ese 5%.
Nuevamente se repiten los criterios de elegibilidad y competitividad, la demócrata cristiana Ximena Rincón superó en votación al socialista Jaime Naranjo, quien por más de una década fue diputado y por dos períodos consecutivos senador por la circunscripción Maule Sur. De la Coalición por el Cambio, Lily Pérez también superó a Marcelo Forni (UDI), quien había sido elegido dos veces diputado.
“Con miras al bicentenario, la demanda ciudadana por renovación de la elite política pasa también porque esta deje de ser masculina. La próxima administración tendrá que legislar sobre un mecanismo que permita la representación igualitaria de mujeres y hombres en cargos de elección, y re editar un gabinete paritario. Los partidos políticos no tendrán más excusas y deberán poner a más mujeres como candidatas. Es una de las vías para promover un cambio cultural, especialmente en las élites y cúpulas políticas, porque al parecer la sociedad chilena actual tiene una posición más clara al respecto, y así lo manifiesta a la hora de votar”, advirtió Lorena Fries presidenta de Corporación Humanas.

