La buena madre
Por Carolina Carrera, Presidenta de Corporación Humanas
La Nación- Lamentables las declaraciones de Ximena Ossandón, vicepresidenta de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), en las que expresa su posición frente a la maternidad como eje central del cuidado de los hijos y el “mal uso†de los jardines infantiles por mujeres que rompen con el paradigma simbólico de “la buena madreâ€. Las equivocadas afirmaciones requieren ser contestadas.
En primera instancia, la directora no sólo demuestra su absoluto desconocimiento respecto de quiénes son las mujeres usuarias del servicio que entrega la institución que dirige, porque en su mayorÃa son mujeres de escasos recursos y/o jefas de hogares uniparentales, que evidentemente no tienen los recursos económicos para ir a la playa o para tomar un café con las amigas. También la señora Ossandón desconoce los estudios respecto de uso del tiempo de las mujeres, donde claramente el espacio libre es inexistente y presenta, además, diferencias respecto de los sectores socioeconómicos de que se trate. En definitiva, desconoce el concepto de “doble jornada de trabajo de las mujeresâ€.
Instala, además, un modelo único de madre, la “buena madreâ€, y por contrapartida la existencia de la “mala madreâ€, todas concepciones ya conocidas en tiempos de la dictadura militar, donde se querÃa imponer un modelo único de ser mujer: abnegada, el ser para otros, pasiva, cuyo rol central era cuidar a los hijos y la familia.
La buena madre para la señora Ossandón pareciera ser aquella que sólo vive para sus hijos/as, instalando un discurso donde las mujeres dejan de ser sujetos de derechos de sus propias vidas, siendo su único rol la maternidad, cosa que no les pide a los padres, porque en la cultura machista a la que ella adscribe el hombre sà tiene vida propia más allá de la paternidad, y eso es valorado.
Una vez más se carga el costo de la reproducción sólo a las mujeres y, más lamentable aún, es que en el subtexto de los dichos de la señora Ossandón pareciera existir un desincentivo en el uso de los jardines infantiles de su propia institución y del derecho de los niños y niñas a una educación cada vez más temprana y en condiciones de calidad.
SerÃa interesante escuchar un pronunciamiento respecto de la necesidad de cambiar la legislación sobre el derecho de sala cuna y jardines infantiles, que hoy sólo tienen las mujeres trabajadoras, y su necesidad de ampliarlo también hacia trabajadores hombres, asà como el tipo de sociedad a que aspira la vicepresidenta de la Junji, en tanto si es una sociedad que valora la corresponsabilidad e impulsa polÃticas para ello o, por el contario, una por mantener el lugar de subordinación de las mujeres.
Por último, recordar que su misión es brindar educación inicial de calidad a niños y niñas menores de cuatro años, en situación de vulnerabilidad, garantizando su desarrollo en igualdad de oportunidades, misión que pareciera olvidar cuando plantea que hay niños que estando en condición de vulnerabilidad no lo requieren








Me encantó! concuerdo plenamente…
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