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Cambios constitucionales y derechos humanos de las mujeres: Por un proceso constituyente inclusivo, participativo y paritario

Con el fin de aportar al proceso constituyente chileno una mirada de género, Corporación Humanas presentó el estudio “Cambios constitucionales y derechos humanos de las mujeres”, que sistematiza las experiencias de países de la región y de otras regiones centrando la atención en los procesos que llevaron a cabo los movimientos de mujeres y feministas para incorporar los derechos de las mujeres en las Nuevas Constituciones

“Como institución feminista que promueve y protege los derechos humanos de las mujeres, estamos conscientes de la importancia que tienen los procesos constituyentes, en tanto pueden ser una oportunidad para avanzar en derechos humanos de la mitad de la población, ausentes en la actual Constitución. Sin embargo, sabemos que existen desafíos para lograr levantar la voz y demandas de las mujeres, como dan cuenta la mayoría de los países analizados” dijo Carolina Carrera, Presidenta de Corporación Humanas.

Chile se encuentra en medio de un proceso constituyente que tiene de antesala más de una década de presión social. Promulgada en dictadura y reformada en distintos periodos, la actual Constitución ha sido ampliamente cuestionada. Perteneciendo al grupo de las constituciones vigentes más viejas del mundo, el país ha vivido más debates constitucionales que cualquier otro país democrático en veinte años.

La presidenta de Corporación Humanas, sostiene que los nuevos derechos van apareciendo con una rapidez que antes no teníamos y que son necesarios insertarlos en cuerpos constitucionales. “Si miramos las convenciones y tratados internacionales han ido avanzando en función de los cambios que se están dando en el mundo”.

En el caso de América Latina -entre 1978 y 2010- 28 países fueron parte de alrededor de 388 reformas constitucionales parciales y 16 tuvieron cambios constitucionales. Las asambleas constituyentes y los referéndum han sido los mecanismos más usados en la región y, en los últimos diez años, estos cambios han sido fruto de la presión de los movimientos sociales.

En esta misma panorámica regional observamos que la presencia de las mujeres en las asambleas constituyentes no fue lo que se esperaba a pesar del trabajo realizado por los movimientos de mujeres y feministas. “Si miramos las acciones afirmativas, es decir, la obligatoriedad de que las asambleas constituyentes tuvieran un porcentaje de mujeres solo lo vimos en Argentina, Ecuador y Bolivia”, resalta Carrera. Y advierte, que sea cual sea el mecanismo, para reformar una Constitución, el principio básico es la paridad.

Contar con el principio de igualdad sustantiva entre mujeres y hombres es básico. Ella exige la redistribución del poder y los recursos políticos, económicos, y simbólicos entre mujeres y hombres, y entre las personas sin distinción alguna. Para que haya igualdad sustantiva, el Estado debe tomar medidas afirmativas necesarias para acelerar la superación de las desigualdades de origen.

“Este estudio de Corporación Humanas hace un énfasis importante en destacar las distintas estrategias que tienen las organizaciones de mujeres para hacer valer diferentes puntos de vista en las bases ciudadanas para una nueva Constitución desde una perspectiva de género”, comenta Pamela Figueroa, Jefa División de Estudios del Ministerio Secretaria General de la Presidencia.

En tanto, Claudio Fuentes, cientista político de la Universidad Diego Portales, señala que la experiencia comparada nos dice que los cambios no deben acotarse a ciertos principios mínimos. “Urge una incidencia coordinada desde la sociedad civil para que hagan efectivos sus derechos y en este punto la pregunta es sí es factible una incidencia coordinada y colectiva de grupos feministas para el proceso chileno que está en marcha”.

El objetivo de esta acción debiese ser incorporar la protección de los derechos de las mujeres es decir, “que la Constitución establezca el principio de igualdad, no discriminación y de compensación (acción afirmativa). Además, deben explicitarse derechos de acceso a funciones públicas, derechos económicos, laborales, protección contra la violencia, derechos de las mujeres indígenas y no discriminación en la maternidad”, puntualiza Fuentes.

Por su parte, la abogada Verónica Undurraga indicó que las mujeres debemos prepararnos no sólo frente a un escenario de asamblea constituyente, sino que también ante la eventualidad que los cambios se realicen en el Congreso. “Hasta ahora las constituciones la hecho siempre hombres y nunca por mujeres”.

La investigación “Cambios constitucionales y derechos humanos de las mujeres” incorpora además diversas miradas de actores/as locales, como son la sociedad civil, academia, partidos políticos, Gobierno y Congreso respecto tanto del déficit de la actual Constitución, como de las potencialidades y posibilidades de integrar derechos de las mujeres en una Nueva Constitución.

Santiago 04 de octubre, 2017.-

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Una nueva constitución: una oportunidad para mujeres y niñas

“La tendencia internacional muestra que la igualdad de género es cada vez más incluida en las constituciones y es abordada desde múltiples perspectivas: desde las prohibiciones a las discriminaciones contra las mujeres; la igualdad de oportunidades, de derechos, ante la ley; etc. Sin embargo, las voces y preocupaciones de las mujeres han estado mayoritariamente ausentes de los procesos constituyentes oficiales”.

foto-18773Las reformas y procesos constituyentes son cada vez más frecuentes en el mundo y son un momento clave para que los países puedan integrar o ampliar las disposiciones sobre igualdad de género. Igualdad que para ser alcanzada, requiere de una activa y comprometida participación de mujeres y hombres.Las constituciones impactan en la vida de las mujeres y de los hombres incluso cuando las cartas fundamentales aparecen como neutras en términos de género, por lo que ninguna constitución democrática, hoy en día, puede dejar de reconocer o prever la igualdad de género.

La tendencia internacional muestra que la igualdad de género es cada vez más incluida en las constituciones y es abordada desde múltiples perspectivas: desde las prohibiciones a las discriminaciones contra las mujeres; la igualdad de oportunidades, de derechos, ante la ley; etc. Sin embargo, las voces y preocupaciones de las mujeres han estado mayoritariamente ausentes de los procesos constituyentes oficiales.

La incorporación de principios y cláusulas específicas que garanticen la igualdad de género está en consonancia con la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), que llama a los Estados firmantes a incorporar el principio de la igualdad entre hombres y mujeres en sus constituciones como parte de las obligaciones de los estados frente a los derechos humanos.

De acuerdo a la base de datos desarrollada recientemente por ONU Mujeres (disponible en el sitio web http://constitutions.unwomen.org) que analiza 195 constituciones de distintos países, se identifican al menos dos áreas clave de progreso en el mundo: 1) que constituciones recientes han incorporado disposiciones específicas que prohíben discriminación por género y otorgan garantías de igualdad entre hombre y mujeres ante la ley y 2) la inclusión de cuotas o disposiciones que garanticen la representación de las mujeres en los tres poderes del Estado.

Con miras a la nueva constitución chilena, ONU Mujeres y el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género desarrollaron la semana pasada el Seminario Internacional: Democracia, Igualdad de Género y Constitución, iniciado por la presidenta Michelle Bachelet, en el que se invitaron a muchos especialistas nacionales e internacionales a compartir sus experiencias y a debatir en torno a cómo otros países han resuelto en sus constituciones todo lo relativo a género. Con la voluntad de que todo lo conversado pueda ser un aporte al proceso constituyente de Chile.

Uno de los casos destacados que se examinó fue la constitución de Ruanda, que estableció como mínimo un 30% de mujeres en puestos de toma de decisión. Ruanda actualmente es, de hecho, uno de los países con mayor índice de participación de mujeres en el parlamento.

También fue posible identificar buenas prácticas, entre las que se destacó el uso de un lenguaje inclusivo y el desarrollo de mecanismos institucionales para el avance de los derechos humanos y de los derechos de las mujeres.

La adopción de una nueva constitución es el comienzo y no el fin para alcanzar la igualdad de género. Esperamos que este proceso signifique un avance para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y por un Chile 50/50 (igual entre hombres y mujeres).

Fuente: El Dínamo

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Carolina Carrera: “El proceso no ha sido paritario ni representativo y eso es una mala señal”

Por Marcela Tapia

En octubre del año pasado, la presidenta Michelle Bachelet anunció cómo se llevaría a cabo el proceso para cambiar la actual Constitución. A través de una cadena nacional mencionó que eran 4 los métodos propuestos para avanzar en este cambio.

Actualmente, Chile está viviendo un Proceso Constituyente, una etapa previa y participativa para modificar la Carta Magna. Carolina Carrera, psicóloga y presidenta de la Corporación Humanas se refiere a él y a cómo se están organizando las mujeres y feministas para que los derechos humanos de las mujeres no queden fuera de este debate.

Carolina Carrera explica que el mecanismo con el que se está llevando a cabo este Proceso Constituyente “costó entenderlo en un comienzo, la primera presentación que hizo la Presidenta fue difusa en términos de cuál era el sentido del diálogo, es decir, qué tan vinculante iba hacer el proceso. Incluso, llegaba a ser contradictorio cuando se leía”.

Uno de los objetivos del Consejo Ciudadano de Observadores (CCO) es dar ecuanimidad al proceso en los encuentros locales y cabildos provinciales y regionales. Sin embargo, Carolina Carrera afirma que “el proceso no ha sido paritario ni representativo y eso es una mala señal. Una vez más se optó mayoritariamente por abogados y constitucionalistas (en la integración del CCO) cuestión que desvirtúa el sentido del proceso”.

Los problemas del proceso constituyente

Si bien es cierto para Carolina Carrera el Proceso Constituyente sí es un proceso participativo advierte que tiene diversos problemas que resolver. “Es un problema el corto tiempo pensado para la realización de los encuentros autoconvocados, son 2 meses y eso es muy poco para llevar a cabo esta primera etapa”.

Para Carrera, otra gran dificultad que tiene el proceso es su mecanismo digital. La única forma para inscribirse en los encuentros autoconvocados es a través de la plataforma web www.unaconstituciónparachile.cl “Entiendo que la metodología apunta a sacar conclusiones en un mismo mecanismo de diálogo y participación, pero finalmente las actas hay que subirlas y para eso hay que tener acceso al mundo de la tecnología y saber ocuparla”, explica Carolina Carrera.

Además, es enfática en decir que “en el caso de muchas mujeres eso es una complicación, porque sabemos que existe aproximadamente un 40% de mujeres que no usa tecnología (SIC). Lo mismo ocurre con los sectores rurales también tendrán una mayor dificultad para poder ser parte de este proceso”.

La presidenta de la Corporación Humanas explica que respecto a la metodología y la búsqueda permanente de un consenso, el proceso también es un problema. “Esta búsqueda de consenso no ayuda a que exista un diálogo entre distintos actores. En definitiva, la tendencia es que, si yo quiero que efectivamente los derechos humanos de la mujeres queden en este documento final, tengo que hacer muchos encuentros autoconvocados y promoverlos”.

Ejemplifica diciendo que “para que los derechos sexuales y reproductivos queden en el documento final, necesito de ese consenso. Entonces no podemos decir: hagamos un diálogo entre quiénes no estamos de acuerdo, muy por el contrario, la tendencia será realizar encuentros que propicien los acuerdos”.

Las Constituyentes

Hace algún tiempo y desde que se informó sobre la metodología para avanzar en el Proceso Constituyente, distintos grupos y feministas se organizaron para reflexionar sobre el proceso que se está desarrollando en Chile.

Carolina Carrera, junto a otras mujeres crearon el grupo “Las Constituyentes” https://www.facebook.com/NosotrasLasConstituyentes El primer paso que dieron como organización fue reflexionar y realizar un profundo análisis frente a los temas que surgen en torno a una Nueva Constitución; al método para cambiarla, las etapas y el proceso construido por el Ejecutivo.

“Determinamos que íbamos a tener una participación crítica porque una serie de derechos no quedaron incorporados en la metodología que se estaba llevando a cabo. Es decir, los derechos de las mujeres no estaban a priori en este proceso”, explica la psicóloga Carolina Carrera.

Como organización “Las Constituyentes” escribieron un documento explicando de diversos conceptos y fundamentos “realizamos este trabajo porque sabíamos que no estaría incluido en esta etapa, por eso comenzamos a trabajar por los principios de valor, pero fundamentándolo; como la igualdad sustantiva, la no discriminación, la democracia paritaria”, detalla Carolina Carrera.

Además explica que la importancia de este documento y el trabajo que han hecho como grupo “nos permite sociabilizar con las mujeres para que cuando hagan eventos autoconvocados o participen de éstos, los derechos mínimos que nos interesan queden representados (…) Si nosotras no realizamos esto, sabemos que la voz de las mujeres una vez más quedaría invisibilizada”, enfatiza Carrera.

Por último, la presidenta de Corporación Humanas asegura que el trabajo que están haciendo como mujeres y como parte de la agrupación “Las Constituyentes”, no sólo será en esta etapa del proceso. “Vamos a seguir peleando para que efectivamente quedemos con una constituyente paritaria”, cuenta.

“Nosotras no terminamos el trabajo en agosto, cuando se entreguen las bases (SIC) sino que vamos a seguir en debate y exigiendo al próximo Congreso -quienes serán los encargados de definir el mecanismo para una Nueva Constitución- una posición frente a la metodología y cómo van a incorporar el trabajo de las mujeres en una nueva Carta Magna”, reafirma Carolina Carrera.

Fuente: Observatorio Genero y Equidad

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Declaración pública por un nuevo contrato social para las mujeres

En octubre pasado el Gobierno anunció el proceso constituyente, dando cumplimiento a uno de los compromisos de campaña de la Presidenta Michelle Bachelet. El proceso se inició con una campaña de educación cívica y la conformación del Consejo de Observadores Ciudadanos por una Nueva Constitución.

El proceso constituyente era leído como oportunidad histórica, ya que por primera vez las mujeres participarían plenamente. Sin embargo, tras conocerse a las y los integrantes del Consejo de Observadores Ciudadanos preocupa la falta de paridad en el mismo. De sus 17 integrantes, solo hay tres mujeres, lo que equivale al  17,6% de representación total, en relación a los hombres que participan de dicha instancia.

Si bien valoramos a las mujeres que integran el Consejo, reiteramos que eso no basta. Las mujeres somos el 50% de la población y preocupa la constante insistencia en no relevar la paridad en un proceso constituyente que permite escribir la historia también con mujeres.

El debate de una nueva Constitución no solo debe estar marcado por las pugnas respecto del  poder económico, político y social, sino que también para poder efectivamente avanzar hacia una sociedad donde mujeres y hombres tengan las mismas oportunidades, compartan lo productivo y reproductivo en igualdad de condiciones. Las  mujeres queremos más y mejor democracia.

En ese sentido, buscamos ser parte del proceso constituyente para tener la posibilidad de reflexionar y debatir respecto de cuáles son las bases que definen la igualdad entre mujeres y hombres en nuestra sociedad.  Por otro lado, pensar el tipo de gobierno que queremos, los derechos y deberes constitucionales y las bases generales de la administración del Estado. Es necesaria una revisión de cada una de las instituciones en que se estructura el poder, económico, social y político.

Es importante incorporar el principio de la paridad en los diálogos ciudadanos. Las mujeres deben ser escuchadas y tener poder de decisión. Lo que está en juego en una Nueva Constitución es alcanzar como estándar la Democracia Paritaria.

Por esto las feministas decimos NO SIN MUJERES,  la señal que la presidenta ha dado no contribuye al cambio social que esperamos las mujeres. Las feministas instamos a que se revise la medida y se integre la paridad en dicha instancia

Organizaciones Adhieren:

  • Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio
  • Católicas por el Derecho a Decidir – Chile
  • Corporación Humanas
  • Corporación Mujeres Líderes para Chile
  • Comunidad Mujer
  • Cónclave Social
  • Corporación Creándonos, La Serena
  • Centro de Estudios de la Mujer
  • Fondo Alquimia
  • Frente de Género de Revolución Democrática
  • Fundación Iguales
  • Hay Mujeres
  • Instituto de la Mujer
  • La Ciudad de las Diosas
  • Observatorio contra el Acoso Callejero Chile
  • Observatorio de Género y Equidad

Personas adhieren:

  • Adriana Gómez, periodista feminista
  • Alejandra Araya Espinoza, historiadora
  • Alejandra Sepúlveda, Directora de Corporación Creándonos
  • Alejandra Zúñiga Fajuri, docente Escuela de Derecho. Universidad de Valparaíso
  • Amaya Rojas, diseñadora
  • Amaya Alvez,
  • Ana María Devaud, guionista
  • Ana María Oyarce Pisani, licenciada en Antropología y profesora asistente Escuela de Salud Pública Universidad de Chile
  • Ana Bell Jaras, Consejera Nacional CUT
  • Ana Piquer, Directora Ejecutiva Amnistía Internacional – Chile
  • Ana Gálvez Comandini, Estudiante de Doctorado en Historia USACH
  • Andrea Figueroa,
  • Anita Quiroga Araya, odontóloga
  • Beatriz Klein Torres, licenciada en antropología
  • Bernarda Pérez, Secretaria General Izquierda Ciudadana
  • Bet Gerber, Coordinadora de Opinión Pública de Chile 21
  • Camila de la Maza, feminista y abogada
  • Camila Maturana, abogada
  • Camila Vega Pérez, socióloga
  • Carla Rojas Neculhual, profesora de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile
  • Carmen Andrade, socióloga
  • Carmen Luz de la Prida Pinto, traductora feminista
  • Carolina Carrera, psicóloga
  • Carolina Echeverría Moya, asistente social
  • Catalina Baeza, psicóloga
  • Cecilia Valdés León, profesora
  • Cecilia Valenzuela,
  • Cecilia Pérez, ex subsecretaria y ex ministra
  • Claudia Lagos Lira, profesora asistente Universidad de Chile
  • Claudia Vargas Pallavicini, Ingeniera, Consultora en Igualdad de Género
  • Cynthia Hivalu, profesora de filosofía
  • Daniela Andrade Zubia, Magister Igualdad de Género
  • Daniela Quintanilla, abogada
  • Delfina Lawson, investigadora Centro Derechos Humanos, Universidad Diego Portales
  • Diana Massis, periodista
  • Elizabeth Guerrero, trabajadora social
  • Evelyn Hornig Olivares, Vocera de Género y Equidad de Amplitud Chile
  • Fabiola Gutiérrez, feminista y periodista
  • Francisca Hernández, demócrata cristiana
  • Gloria de la Fuente González, Directora Programa Calidad de la Política Fundación Chile 21, Directora Fundación Proacceso
  • Gloria Fuentes, licenciada en filosofía
  • Gloria Leal Suazo, feminista y administradora pública
  • Ingrid Antonijevic Hahn, empresaria y ex Ministra de Economía
  • Irma Iglesias Zuazola, Presidenta Fundación Grupo Down 21 Chile
  • Irma Palma, psicóloga
  • Ivette Rapaport, periodista
  • Javiera Arce, cientista política
  • Javiera Rosende, abogada
  • Javiera Ulloa, Doctora en Sociología del Género
  • Jéssica Lillo Acuña, orientadora familiar. Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente
  • Judith Schönsteiner, Investigadora Facultad de Derecho Universidad Diego Portales
  • Julieta Marchant, Codirectora Cuadro de Tiza Ediciones. Coordinadora editorial Alquimia Ediciones
  • Kemy Oyarzún Vaccaro, Feminista, Universidad de Chile
  • Kena Lorenzini, fotógrafa/psicóloga
  • Laura Albornoz Pollmann , profesora Facultad de Derecho Universidad de Chile
  • Laura López, administradora de empresas
  • Laura Zavala Suárez, estudiante
  • Lidia Casas, Investigadora Facultad de Derecho Universidad Diego Portales
  • Lieta Vivaldi, abogada feminista
  • Lorena Souyris, doctora en filosofía
  • Macarena Acuña Gerli, feminista y periodista
  • Magdalena Garretón,
  • Marcela Benavides, antropóloga
  • Marcela Ferrer Lues, Académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile
  • Marcela Sandoval Osorio, periodista. Secretaria General Revolución Democrática
  • María de los Ángeles Fernández, analista política, ex presidenta Asociación Chilena de Ciencia Política y presidenta de Hay Mujeres
  • María Gabriela Garrido Rojas, enfermera Departamento de Salud de Parral
  • María Paz Domínguez, Ingeniera Comercial
  • Maricel Sauterel,   psicóloga
  • Mariela Infante Erazo, socióloga
  • Florencia Díaz, abogada y periodista
  • María Jesús Ibáñez Canelo, feminista y Licenciada en Comunicación Social
  • María José Becerra Moro, economista
  • Maya Cwilich, profesora enseñanza primaria
  • Mónica Maureira, periodista feminista
  • Natalia Flores, Bachiller en Ciencias Sociales
  • Olga Grau, feminista, filósofa, académica Universidad de Chile
  • Pamela Caruncho Franco, profesora de Filosofía/Chile
  • Pamela Eguiguren Bravo, matrona y doctora en Salud Pública
  • Patricia Provoste Fernández, socióloga
  • Patricia Varela Pino, feminista y socióloga
  • Paula Rubio Soruco, escultora
  • Paula Sáez Arellano, psicóloga de la Universidad Diego Portales
  • Paula Salvo, abogada
  • Paulina Acevedo, periodista Observatorio Ciudadano
  • Paulina Pavez licenciada en sociología. Mg. Estudios Latinoamericanos. Los Latidos de la Memoria
  • Paulina Astroza, abogada Universidad de Concepción
  • Paulina Reinoso Ríos, asistente social Dideco La Reina
  • Paulina Vial Reynal, abogada
  • Paz Zárate, Abogada
  • Perla Wilson, periodista
  • Pilar Errázuriz Vidal, psicóloga – Directora del Centro de Género y Cultura de la Universidad de Chile
  • Pilar Gutiérrez Ortega, abogada, Consejera Nacional PDC
  • Raquel Olea, crítica literaria
  • Riola Solano, abogada
  • Romina Campusano, relacionadora pública
  • Rosa Ester Salazar, Gerenta General Roes Ldta.
  • Rosana Adaros Pasten, asistente social. Vicepresidenta Distrital Democracia Cristiana Región Coquimbo
  • Sara Mandujano, Directora Ejecutiva Fondo Alquimia
  • Soledad Acevedo, psicóloga
  • Soledad Falabella, Directora Ong ESE:O
  • Soledad Suárez, trabajadora social
  • Svenska Arensburg, académica psicología, Universidad de Chile
  • Susana Zúñiga, psicóloga
  • Tania Báez Cáceres, licenciada en artes, profesora, académica Universidad de Chile
  • Tania Busch, abogada Corporación Fundamental
  • Tatiana Hernández, Licenciada en Sociología
  • Teresa Valdés, socióloga
  • Vanessa Miller, actriz
  • Vania Figueroa, Corporación Mujeres Líderes para Chile
  • Verónica Oxman, experta en género y trabajo, ex funcionaria OIT
  • Victoria Hurtado, psicóloga
  • Viviana Cáceres, socióloga
  • Ximena Duque, jubilada y cocinera
  • Ximena Gauché Marchetti. abogada. Profesora de Derechos Fundamentales y Derecho Internacional, Universidad de Concepción
  • Ximena Póo, periodista, académica Universidad de Chile
  • Ximena Vera Véliz, socióloga
  • Yanira Zúñiga Añazco, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. Universidad Austral de Chile
  • Yocelyn Valdebenito Carrasco Académica Universidad Alberto Hurtado. Integrante Área de Mediación y Educación
  • Yolanda Pizarro, educadora de párvulos y mediadora familiar
Declaración públicada en:

 

 

 

 

 

 

 

 

Carolina-Carrera-Humanas

Reportaje Nueva Constitución: otro contrato social para las chilenas

Carolina Carrera, Psicóloga y Presidenta de Corporación Humanas:

“La Asamblea Constituyente es el mejor camino hoy, cuando la clase política está desprestigiada”

Por Jocelyn Escárate

A mitad de octubre, la presidenta Michelle Bachelet anunció cuál sería el camino que seguiría el gobierno para reformar la actual Constitución: fueron cuatro los métodos propuestos para llevar a cabo este cambio. Carolina Carrera, psicóloga y presidenta de Corporación Humanas, se refiere a cómo deberían articularse las mujeres para ser partícipes de este proceso y del motivo por el que cree que la Asamblea Constituyente (AC) es el mejor camino para el cambio de la carta fundamental.

Carolina Carrera dice que el proceso de cambio a la Constitución propuesto por la presidenta Bachelet “es un proceso serio”, ya que fue pensado en distintas etapas y no deja fuera ninguna alternativa. “Decir que primero se llevará a cabo un proceso de educación cívica, me parece serio y responsable de parte de un gobierno”. Sin embargo, plantea que ha escuchado críticas que apuntan a que no se puede lograr en un par de meses lo que no se ha tenido en años: que la gente aprenda educación cívica, por ejemplo. Afirma que “aquí estamos para que la gente entienda qué es una Constitución, cuáles son sus alcances en su vida cotidiana y que esto les haga sentido”.

“Si esto se debate en un Congreso, espero que ese Congreso tenga un 50 por ciento de mujeres. Si es una Asamblea Constituyente, debemos exigir que ella esté compuesta por la mitad de hombres y la mitad de mujeres”, dice la presidenta de Corporación Humanas. Si esto no ocurre y no está representada la mitad de la población, asegura que la nueva Constitución volverá a tener un problema de legitimidad, al igual que la carta que nos rige actualmente.

AC, un camino a seguir

“La decisión de qué mecanismo se utilizará para el cambio a la Constitución será tomada por un Congreso cuyo 80 por ciento va a ser electo por el nuevo sistema electoral”, dice Carolina Carrera. Sostiene que ello politiza bastante la situación y entrega a los ciudadanos y ciudadanas la responsabilidad de un voto comprometido, en el sentido de que si una persona quiere una reforma a la Constitución y quiere un mecanismo en específico, tendrá que votar por los parlamentarios que estén dispuestos a escoger esta opción en el futuro.

“Creo que la Asamblea Constituyente es el mejor camino hoy, cuando la clase política, lamentablemente, está más desprestigiada”. La representante de Corporación Humanas cree que esta es la opción que mejor representará a la ciudadanía. Dice que la experiencia de los países vecinos le permite darse cuenta que la AC es el mecanismo que facilita la mayor participación de mujeres, pero que “tampoco es la panacea si no se pone incorporan acciones afirmativas”.

A su juicio la Asamblea Constituyente mixta, donde exista un porcentaje de asambleístas elegidos por constituyentes y otro porcentaje de congresistas que se encuentren en ejercicio y que tengan una dedicación exclusiva durante algún tiempo para el debate constitucional, podría ser una buena fórmula. “Necesitamos que estén todos los estamentos de la sociedad representados, ya que actualmente no tenemos representación indígena, de migrantes o de la diversidad sexual en el parlamento”, puntualiza Carrera.

Según explica la experiencia de diversos países de América Latina en esta materia, da cuenta de que los cambios constitucionales a través de Asamblea Constituyente se han demorado tres o cuatro años producto del debate de la ciudadanía. En el caso de Chile, sostiene que era un poco ilusorio pensar que la presidenta podía llamar de un día para otro a una AC para crear una nueva Constitución”.

Las mujeres y su papel en los debates para la nueva Constitución

Esta es la primera vez que las mujeres tienen la posibilidad histórica de avanzar en materia de derechos humanos y, sobre todo, de definir qué tipo de sociedad es la que quieren para Chile.“El tipo de mujer que queremos también quedará marcado en una nueva Constitución”, dice Carolina Carrera de Corporación Humanas.

Asegura que “muchos plantean la necesidad de una Constitución minimalista porque dicen que la idea no es judicializar la política. Lo que nosotras queremos es una Constitución maximalista, que proporcione la mayor cantidad de garantías y protección a derechos humanos de las mujeres”.

Según la presidenta de Corporación Humanas, para exigir más y mejores derechos para las mujeres se debe partir con una articulación a nivel local, una demanda que incida a nivel de las y los alcaldes y sobre todo, a nivel de los parlamentarios y parlamentarias de cada zona. “Es ahí donde las mujeres tienen que demostrar qué es lo que quieren y empezar a formar una gran organización como siempre lo hemos hecho”, afirma.

Carolina Carrera considera que es muy importante que las mujeres se organicen previamente para participar de los espacios de debate para esta nueva Constitución. Señala que se debe conocer qué es lo que quieren las mujeres que son dirigentes vecinales, sociales y que pertenecen a juntas de vecinos, para así poder definir cuáles son las demandas que quieren incluir en este nuevo orden. Además, enfatiza que “es muy importante que el pensamiento y la demanda feminista estén en una nueva Constitución”.

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En la comuna de Providencia se realizó el Primer Cabildo de Mujeres por una Nueva Constitución Política.

Este primer encuentro con la ciudadanía de las mujeres abrió el debate sobre una Nueva Constitución y el próximo proceso constituyente, incorporando y reconociendo los derechos colectivos de las mujeres, en base a su diferencia sexual y de género.

El Primer Cabildo de Mujeres por una Nueva Constitución fue organizado por Corporación Humanas, en conjunto con la Municipalidad de Providencia, en el marco del programa conjunto entre la Unión Europea y ONU Mujeres para fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil que trabajan por la equidad de género.

Esta acción ciudadana congregó a un centenar de mujeres provenientes de una multiplicidad de organizaciones: sociales, culturales y de base que trabajan en el ámbito local y comunal, a agrupaciones de mujeres y feministas que proyectan su trabajo en el nivel nacional y regional.

Josefa Errázuriz, alcaldesa de la Municipalidad de Providencia dio la bienvenida a este Primer Cabildo por una Nueva Constitución expresando que ha sido una magnífica oportunidad de dialogar, intercambiar ideas y escucharnos como comunidad. “Necesitamos elaborar conjuntamente, en forma transparente, con la ciudadanía y de cara a la ciudadanía, una Nueva Constitución que involucre mecanismos de participación activa de la comunidad”.

María Inés Salamanca, coordinadora de Programa de ONU Mujeres en Chile, destacó la importancia de los procesos constituyentes que se han vivido en América Latina. “Se pudo concluir a raíz de las experiencias anteriores como el Seminario sobre Nueva Constitución y Derechos Humanos de las Mujeres, fue la importancia de tener una visión conjunta de la igualdad de género en una constitución, para que esta no sea integrada como un capitulo o anexo dentro de la Carta Fundamental, sino que de una manera integral”

“Es fundamental que podamos reflexionar sobre estas materias que son esenciales  para el proceso que se llevará a cabo en el país, ya que la reescritura de las constituciones se presentan como una oportunidad para incidir y poder trabajar hacia la sociedad que queremos. Para ello, una ciudadanía organizada, informada y activa es fundamental. Esta nueva Constitución No Sin Mujeres”, puntualizó la representa de ONU Mujeres en Chile.

Por su parte, Lorena Fríes Directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), subrayó que la actual Constitución no sólo tiene un problema de ilegitimidad de origen, sino que también en sus contenidos fundamentales ya que interpretan sólo a un grupo minoritario de la población.

“Estamos hablando de una participación real, activa y transversal que plasme nuestras formas de aproximarnos a la vida en comunidad. Hablamos de reconocer los derechos sexuales y reproductivos, la autonomía sobre nuestros cuerpos, la participación política, el derecho a vivir una vida libre de violencia, la redistribución de las labores de cuidado y el acceso igualitario a un trabajo remunerado”, concluyó Fríes.

Para Carolina Carrera presidenta de Corporación Humanas una nueva Constitución es un acuerdo sobre el país y la sociedad en que se quiere vivir. “Las constituciones no son un mero instrumento jurídico, es una hoja de ruta que los países se dan por muchos años para plantear que tipo de sociedad quieren”.

“En la actual Constitución no estamos como sujetas plenas de derecho. No basta con que se diga que hombres y mujeres somos iguales ante la ley. Los países que han logrado cambiar sus constituciones gracias al movimiento feminista, organizaciones de mujeres, organizaciones sociales y juntas de vecinos/as que han realizado un largo proceso de discusión logrando, lo que llaman, mínimos irrenunciables: queremos la paridad y vivir una vida libre de violencia”, sostiene Carolina Carrera.

Experiencia comparada en América Latina

En Ecuador, las mujeres incorporaron en la nueva Constitución el reconocimiento de la economía del cuidado, la seguridad social para las mujeres que realizan trabajo doméstico no remunerado, el respeto de los derechos colectivos de los pueblos originarios, y se precautelan los derechos de las mujeres indígenas. A su vez, establece la igualdad entre hombres y mujeres, constituyéndose así la igualdad y la no discriminación por razón de sexo en principios fundantes de la Constitución.

En el caso de Colombia, también incorporó en la Constitución principios respecto de la igualdad de género y derechos de las mujeres, se reconocieron los derechos sexuales y reproductivos, la reproducción humana se estableció como un derecho y una responsabilidad.

Por último, en el caso de Bolivia, la nueva Constitución incorpora el principio de equidad social y de género, la democratización y reconocimiento del valor del trabajo doméstico, la acción positiva, la igualdad y no discriminación, los derechos sexuales y reproductivos, el derecho a una vida libre de violencia, el principio de la paridad, uso de lenguaje no sexista.