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Organización feminista chilena critica rebaja de pena a hombre que mutiló a expareja

SANTIAGO (Sputnik) — La justicia de Chile entregó un mensaje peligroso para las mujeres que sufren violencia al rebajar la condena a un hombre que golpeó y mutiló a su expareja, dijo a Sputnik la abogada de la organización feminista chilena Corporación Humanas, Camila Maturana.

“Este fallo representa algo muy complejo en la sociedad chilena; la Corte Suprema entregó la señal de que la justicia no le cree a las mujeres que se atreven a denunciar la violencia”, aseguró Maturana.

El 11 de julio la sala penal del tribunal máximo de Chile decidió recalificar el delito de femicidio frustrado al que Mauricio Ortega había sido condenado tras haber golpeado con una piedra y sacado los ojos de su expareja Nabila Rifo en 2016.

Justicia (imagen referencial)

Como argumento para recalificar el delito la Corte Suprema considera que solo se produjeron lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar.

En primera instancia, Ortega había sido condenado a 26 años de prisión, pero ahora la Corte Suprema redujo la pena a 18 años, debido a que finalmente fue condenado por lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar, lesiones gravísimas y violación violenta de morada.

El argumento de la corte para desestimar el delito de femicidio frustrado fue que no se logró probar que existió una intención dolosa del agresor de asesinar a Rifo.

Mujer protesta contra la violación

Esos argumentos generaron críticas de todos los sectores políticos, del Gobierno y de diversas organizaciones en contra de la violencia.

Según Maturana, la sentencia de la Corte Suprema no se ajustó a derecho ya que se aparta de la evidencia presentada durante el caso y desconoce la legislación vigente, que tipifica expresamente el homicidio de una mujer por parte de su pareja o expareja como femicidio.

“Los informes periciales señalaron con mucha claridad que de no haber recibido asistencia médica especializada y oportuna Nabila habría fallecido, por lo tanto el hecho de que ella no muriera a raíz del ataque de Ortega es solo una cuestión fortuita; en la dinámica de los hechos el señor Ortega realizó todas las conductas necesarias para causar la muerte de su víctima”, dijo la experta.

Consultada por el argumento de la Corte, Maturana explicó que el dolo o la intención de matar no es algo que se pruebe de manera material sino que es algo que se debe inferir a partir de un conjunto de elementos, lo que en este caso, dice, sí se configura.

“Los hechos hablan por sí solos, aquí hay un ataque con un bloque de cemento en la cabeza que le causa graves fracturas en el cráneo, quedando abandonada en la calle a altas horas de la madrugada; evidentemente en un acto así no puede a lo menos inferirse que el sujeto se representó la posibilidad del asesinato, que es lo que configura el dolo eventual”, aclaró.

La abogada de Corporación Humanas advirtió que la Corte Suprema está fomentando los obstáculos para que las mujeres y las víctimas hagan las denuncias.

Aseguró que con el fallo naturaliza la violencia contra las mujeres.

“Nos preocupa que el máximo tribunal de justicia entregue esta señal que normaliza la subordinación y el control que los hombres ejercen en contra de nosotras; naturalizando graves crímenes de hombres que se sienten propietarios de las mujeres, al punto de mutilarlas y marcar sus cuerpos de por vida”, afirmó.

Cronología del caso Rifo

Nabila Rifo de 28 años, de la ciudad de Coyhaique (sur), fue atacada el 14 de mayo de 2016 por su expareja y padre de sus dos hijos, Mauricio Ortega.

Manifestación de mujeres en Santiago

El hombre la golpeó en la cabeza con un bloque de cemento, dejándola con graves lesiones y posteriormente le arrancó los ojos.

Rifo fue trasladada a Santiago para ser hospitalizada el 17 de mayo de ese año, donde permaneció cerca de dos meses.

La víctima recibió visitas de fiscales, psicólogos e incluso la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

Cuando Rifo recuperó la conciencia, unos días después del ataque, tenía una venda en los ojos y no sabía que había perdido la vista, el equipo médico le contó lo sucedido y esto le causó depresión.

Marcha contra la violencia de género

El caso produjo revuelo nacional con múltiples manifestaciones en contra de la violencia de género, enarbolando la consigna de #NiUnaMenos.

Ortega fue detenido y formalizado el 18 de mayo por el delito de femicidio frustrado; el tribunal lo dejó en esa oportunidad con arresto preventivo, el cual cumple hasta el día de hoy.

El 11 de julio de 2016 Rifo fue dada de alta y regresó a Coyhaique, donde recibió dos pensiones de gracia de parte del Estado y diversas ayudas sociales.

Marcha en contra de la violencia machista (archivo)

El caso dio un vuelco en agosto cuando se difundió un audio de Rifo donde exculpaba a Ortega.

La mujer dijo que quien la había golpeado era otro sujeto, algo que conmocionó a la opinión pública; sin embargo, finalmente Rifo terminaría retractándose de esto, diciendo que fue presionada a mentir por la familia de Ortega.

Después de un año de investigación y juicio, en mayo de 2017 el Tribunal Oral en lo Penal de Coyhaique determinó que Mauricio Ortega era culpable de los delitos de violación de morada, femicidio frustrado y lesiones graves gravísimas.

Publicado por Sputnik

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Preocupación ante fallo que rebaja pena a agresor de Nabila: mujeres violentadas podrían dejar de denunciar

Preocupación ante fallo que rebaja pena a agresor de Nabila: mujeres violentadas podrían dejar de denunciarLa decisión de la Corte Suprema, que rebaja la condena del agresor de Nabila en más de ocho años, podría desincentivar a denunciar hechos de violencia intrafamiliar. “Es una mala señal la que el Poder Judicial entrega respecto a cómo se califican los crímenes contra las mujeres”, señalan agrupaciones pro derechos de la mujer.

La sala penal de la Corte Suprema dio a conocer la resolución por el recurso de nulidad presentado por la defensa del agresor de Nabila Rifo, su ex pareja Mauricio Ortega. El tribunal acogió de manera parcial la solicitud desestimando que el ataque -perpetrado en mayo de 2016 en Coyhaique- pueda ser calificado como femicidio frustrado, lo que rebaja la pena del agresor de 26 años y medio a 18 años de cárcel.

Tras la audiencia, y mientras se realizaban manifestaciones afuera del edificio de tribunales,  el Ministro de la Corte, Lamberto Cisternas, explicó que no se habría podido llegar al convencimiento de que existiera la intención de matar a Nabila por parte del imputado, sino sólo de lesiones graves.

“Los hechos no parecen concordantes con la idea básica de matar que esta implícita en el femicidio, y en razón de eso el Tribunal concluyó que no estábamos en presencia de homicidio frustrado que muestra un dolo directo con intención de matar, sino que de lesiones y posteriormente, otras lesiones (sic)”, sostuvo.

Además, agregó que “se golpeó, se produjo daño, se extrajo los ojos, etc., pero no se probó la coherencia directa que permitiera dar por establecido sin lugar a duda la intención del femicidio”, señaló el magistrado.

Muchas fueron las voces que se levantaron en contra de esta decisión que constituye la última instancia jurídica del caso. La principal preocupación es que tras este fallo las mujeres que hoy son víctimas de violencia se desincentiven a denunciar los hechos, poniendo énfasis en la señal que el Poder Judicial entrega respecto a cómo se califican los crímenes contra las mujeres.

Así lo explica la abogada Camila Maturana de Corporación Humanas: “La Corte le debe una explicación al país ya que con este fallo se normaliza la violencia contra las mujeres al pretender que la grave agresión sufrida por Nabila Rifo únicamente corresponde a un delito común de lesiones graves en lugar del femicidio frustrado”.

La jurista agrega que “el máximo tribunal desconoció la legislación vigente sobre femicidio y entregó un mensaje que pone en entredicho que las mujeres en Chile cuenten con protección judicial por parte de los órganos del Estado, más aún, cuando durante el juicio pudimos conocer de qué manera una mujer que denuncia la violencia es cuestionada y es descalificada a lo largo de un proceso judicial”.

En la misma línea, la senadora por la zona donde ocurrieron los hechos de violencia, Carolina Goic (DC), dijo que “cuesta entender la decisión de la Corte Suprema. Me preocupa que sea una señal que desincentive a las mujeres que hoy viven situaciones de violencia intrafamiliar para no denunciar. No podemos bajar la guardia hasta terminar con el flagelo de la violencia intrafamiliar, y falta mucho para que todo el sistema actúe para efectivamente concurrir en favor de las mujeres, en protegerlas y en dar garantía que existan sanciones ejemplificadoras frente a estas agresiones brutales”.

Sin embargo, la Ministra del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género salió al paso de estas declaraciones aclarando que no existe “impunidad” en el caso, lo que es una señal de que la justicia funciona. “Aquí no hay una impunidad, ni una libertad del agresor. Por lo tanto aquí también hay una clara señal de que la institucionalidad una vez que una mujer denuncia una violencia genera una justicia, genera una condena y por lo tanto efectivamente hay un espacio para la condena. Lo que esta aquí ocurriendo es que hay una opinión por parte de un poder del Estado atendiendo a los hechos ocurridos”.

Fuente: El Mostrador

11 de Julio de 2017/SANTIAGO
Manifestantes de causas por los derechos de la mujeres esperan en el frontis de la Corte Suprema conocer el fallo por recurso de nulidad presentado por la defensa de Mauricio Ortega, en el Caso Nabila Rifo.
FOTO: PABLO VERA LISPERGUER/AGENCIAUNO

Abogadas expertas en DDHH: “No entendemos qué tendría que haber hecho Ortega para que la Corte pensara que quería matar a Nabila”

La Corte Suprema decidió quitar la calificación de “femicidio frustrado” en el caso Nabila Rifo y, en su lugar, tipificó el delito como “lesiones graves”. Las abogadas Lorena Astudillo (Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres) y Camila Maturana (Corporación Humanas) explican por qué esta resolución sigue la misma lógica que se ocupa para justificar a los agresores.

11 de Julio de 2017/SANTIAGO Manifestantes de causas por los derechos de la mujeres esperan en el frontis de la Corte Suprema conocer el fallo por recurso de nulidad presentado por la defensa de Mauricio Ortega, en el Caso Nabila Rifo. FOTO: PABLO VERA LISPERGUER/AGENCIAUNO

La tarde del martes 11 de julio, la Corte Suprema decidió acoger parcialmente el recurso de nulidad que presentó la defensa de Mauricio Ortega, condenado por el mediático caso de graves agresiones que realizó a Nabilo Rifo la madrugada del 14 de mayo de 2016 en Coyhaique y que incluyeron la extracción de sus ojos.

Luego de un proceso de investigación que duró casi un año, el 2 de mayo pasado el Tribunal Oral en Lo Penal de Coyhaique condenó a Ortega como autor de los delitos de lesiones graves gravísimas –ya que mutiló los ojos de su entonces pareja–, femicidio frustrado –por las agresiones previas a la mutilación a Rifo, cuando le propinó una serie de golpes con dos piedras en la cabeza y su cuerpo– y violación de morada –por un episodio de violencia intrafamiliar anterior.

Se atribuyeron 12 años y 180 días para las condenas de lesiones graves gravísimas y femicidio frustrado y 540 días por la violación de morada. En total, la condena alcanzó 26 años y 180 días de prisión.

La defensa de Ortega solicitó anular el juicio oral realizado en mayo, ya que –señalaban– existieron vicios constitucionales en el proceso. Y si bien la Corte Suprema rechazó la solicitud y, por lo tanto no ordenará que se realice otro juicio, sí modificó sustancialmente la sentencia.

En un veredicto inapelable, la corte recalificó el delito de femicidio frustrado y lo cambió por el de lesiones graves, y de este modo, la condena de Ortega se redujo a 18 años de prisión. Según el ordenamiento jurídico, el primer delito implica 12 años de cárcel y el segundo sólo cuatro.

La decisión ha generado polémica y por ello, El Desconcierto conversó con dos abogadas que explican el razonamiento en el que se sustenta este fallo y sus implicancias.

Cambio en la intencionalidad de las agresiones

La decisión de cambiar el delito de femicidio frustrado por lesiones graves se sustenta en que –a juicio de los ministros de la Corte Suprema– no se pudo comprobar que Ortega tuviera la intención de matar a Nabila Rifo a través de sus agresiones.

“Lleva la razón el recurrente (la defensa de Ortega), porque las acciones que conformaron la primera parte o momento de la agresión, por no estar acreditado el dolo directo del autor, no debieron calificarse como femicidio frustrado, iter criminis con el que otra forma de dolo no es compatible”, señala el fallo.

Lorena Astudillo, abogada de la Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres, explica: “El dolo directo dice relación con tu intención, o tu ‘mala intención’. O sea, lo que tú siempre quisiste era causar un daño específico, y el dolo eventual es cuando tú no vas con la intención de causarlo”. Agrega que “en este caso, la lógica sería que él tenía la intención de causar daño pero no de matar”.

La condena del 2 de mayo sí establecía un “dolo homicida”, ya que la muerte representaba una de las posibilidades del ataque de Ortega y él así lo reconoció. Sin embargo, la Corte Suprema dividió los ataques como dos acciones independientes: las agresiones con bloques de cemento que provocaron la fractura del cráneo de Rifo quedaron a un lado, y la extracción de sus ojos por otra.

Ortega realizó las primeras, luego abandonó el lugar y regresó para ejecutar las segundas pero se sostiene que, como ellas no agravaron el estado de salud de Nabila Rifo, no se puede sostener que haya existido intención homicida.

“Es algo teórico en realidad, porque no entendemos qué es lo que tendría que haber hecho Mauricio Ortega para que la Corte pensara que efectivamente quería matar a Nabila. Prácticamente se desconoce el dolo homicida sólo porque no la mató efectivamente”, señala Astudillo, quien además afirma que “la lógica de este fallo es la misma que se utiliza para justificar a los agresores, diciendo que ‘le quería pegar pero se le pasó la mano’ y los tribunales están recogiendo ese mismo concepto”.

Implicancias del fallo

La abogada de la Corporación Humanas, Camila Maturana, por su parte, señala que una de sus preocupaciones principales es que “este fallo pone en tela de juicio el relato de mujeres agredidas al valorar en mayor medida la tesis de Ortega; desconoce la intención de matar incluso a pesar del historial de violencia y amenazas que ya existían“.

Por eso, señala que “nos preocupa la señal que la Corte Suprema está entregando y en particular, las barreras u obstáculos que se pueden sumar para las mujeres que sufren violencia y que busquen acceso a la justicia“.

Sobre las implicancias de este fallo, Maturana afirma que “son tremendamente graves” porque el máximo tribunal de Chile desconoce la legislación que sanciona el homicidio de una pareja o ex pareja como femicidio. “Es inestimable el daño que puede generar para las mujeres que busquen justicia”, sentencia.

En tanto, Lorena Astudillo desdramatiza la situación y afirma que no cree que esto sea un precedente para fallos posteriores pero sí un llamado de atención para el Estado. “No se ha modernizado en absolutamente nada en 20 años. Por eso creo que este es un motivo para que el Estado por fin actualice sus leyes y regulaciones”, cerró.

Fuente: El Desconcierto

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Caso Nábila: Una vez más la justicia da la espalda a las mujeres

Los peritajes médico-forenses señalaron que de no haber recibido una atención médica oportuna la víctima habría perdido la vida. ¿Qué esperan nuestros supremos? ¿Qué sigan matando mujeres? Ya que el solo intento de asesinato no es catalogado como femicidio frustrado.

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El 02 de mayo pasado se conoció el fallo del Tribunal Oral en lo Penal de Coyhaique que sentenció a 26 años de presidio efectivo a Mauricio Ortega por los delitos de invasión de morada violenta, lesiones graves gravísimas y femicidio frustrado en contra de Nábila Rifo, que producto de la brutal agresión sufrió la mutilación de sus ojos.

Tras la resolución la defensa del imputado presentó un recurso de nulidad para dejar sin efecto el juicio oral y volver a iniciar de cero el caso. Nos hemos informado, a través de un medio nacional, que la Sala Penal de la Corte Suprema acogió parte delrecurso de nulidad presentado por la defensa de Mauricio Ortega, ex pareja de Nabila Rifo. Por cuatro votos a uno, los jueces acordaron desestimar que la agresión ocurrida en Coyhaique fuera un “femicidio frustrado”, acusándolo solo por las lesiones graves y por la mutilación de sus ojos, lo que rebajará su pena, fallo que se dará a conocer este martes 11 de julio.

Para Corporación Humanas el hecho de que el máximo tribunal acepte la teoría de la defensa, en cuanto a la ausencia del dolo de matar del imputado, considerando que éste únicamente tenía la intención de lesionar a la víctima, es una pésima señal para proteger la vida de las mujeres.

Resulta del todo incompresible la eliminación del delito de femicidio frustrado dejando únicamente el de lesiones, considerando que el agresor golpeó a Nábila Rifo con un bloque de cemento en la cabeza hasta que ésta perdió el conocimiento, existiendo además una historia de violencia intrafamiliar.Es así que los peritajes médico-forenses señalaron que de no haber recibido una atención médica oportuna la víctima habría perdido la vida. ¿Qué esperan nuestros supremos? ¿Qué sigan matando mujeres? Ya que el solo intento de asesinato no es catalogado como femicidio frustrado.

La eliminación del femicidio frustrado, única figura penal en nuestro ordenamiento jurídico que representa, al menos socialmente, el odio hacia las mujeres, es sumamente simbólico, toda vez que no hace más que reflejar el desprecio por la vida de las mujeres.

Es importante reiterar que a la fecha se registran 38 femicidios en Chile. Por ello, queremos relevar la importancia que le cabe a los tribunales de justicia en el resguardo y protección de la vida de las mujeres. Se necesitan señales claras donde la palabra de las mujeres sea considerada por las y los operadores de justicia, y dejar de relativizar si el imputado “la quiso o no matar” y para ello es fundamental juzgar con perspectiva de género, ello no por un antojo ni una propuesta feminista, sino porque es una obligación de los poderes del Estado en virtud de las obligaciones internacionales de derechos humanos contraídas. El no calificar como femicidio frustrado el caso de Nábila Rifo es una señal de minimización de la violencia hacia las mujeres que entrega en su fallo la Corte Suprema de nuestro país.

Hacemos un llamado a los poderes del Estado a cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de violencia hacia las mujeres, lo que implica decir con voz fuerte y con acciones concretas. #NiUnaMenos.

Caso Nábila: Una vez más la justicia da la espalda a las mujeres 

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Los medios de comunicación y la banalización de la violencia contra las mujeres

Los medios de comunicación y la banalización de la violencia contra las mujeres

Esta semana salió a la luz pública la denuncia de violencia de una joven mujer, Valentina Henríquez, en contra de su ex pareja, Camilo Castaldi, el conocido vocalista de la banda de funk nacional “Los Tetas”, conocido como “Tea Time”.

La víctima, Valentina, expone un desgarrador testimonio en la red social Facebook, respecto de las múltiples agresiones que sufrió por parte de quien fue su pareja durante dos años, testimonio que acompaña de fotografías de la última agresión y una denuncia ante carabineros de Chile, respecto de la cual se llevó a cabo un procedimiento por flagrancia entre la noche del sábado 1 y el domingo 2 de julio, en el que el agresor, Camilo Castaldi, fue detenido y pasado a control de detención el mismo sábado ante el 7° Juzgado de Garantía de Santiago, siendo formalizado por el Ministerio Público por el delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar, fijándose un plazo de investigación de 60 días y determinado la medida cautelar de prohibición de acercamiento a la víctima mientras dure la investigación.

El concepto de flagrancia se utiliza para referirnos a algo que se está ejecutando en el momento o que resulta tan evidente que no necesita prueba, lo que en la práctica implica que el delito prácticamente se encuentra comprobado. Sumado a ello, los detalles que presenta el relato de la víctima, coinciden plenamente con las etapas del ciclo de violencia en la pareja: Fase de calma, de acumulación de tensión, de explosión y de luna de miel. Todo lo anterior, lo hace de por sí, un relato absolutamente creíble y fehaciente.

 La violencia hacia las mujeres no es un tema de moda, la violencia hacia mujeres ha existido siempre, en distintos contextos e intensidades, pero hoy en día ha dejado de ser invisible.

El sólo hecho de que Valentina respalde su denuncia pública en redes sociales con fotografías y una denuncia formal ante la justicia, nos habla del temor que sienten las mujeres a no ser creídas, a ser cuestionadas socialmente por denunciar la violencia de la que son objeto, sobre todo, frente a un agresor que se encuentra en una posición se superioridad. No olvidemos que Tea Time, es una figura pública, respetada y aplaudida en la escena musical y, por si fuera poco tiene una edad muy superior a la de Valentina, casi 15 años mayor.

Pese a lo anterior, los medios de comunicación, como siempre, han hecho un festín de esta denuncia, siendo expuesto el caso en programas y medios de comunicación de farándula y entretención, buscando argumentos a favor y en contra de la víctima, exponiéndola de esta forma a un juicio social de credibilidad de su relato.

Esta cobertura mediática, por parte de programas y medios que no se caracterizan por informar a la ciudadanía, sino que entretenerlas, no sólo cuestionan y revictimizan a la víctima, sino que terminan banalizando el verdadero trasfondo de la violencia contra las mujeres, que no es otro que un profundo sistema de desigualdades y privilegios sexistas, basados en la instauración de prototipos de género, los que constituyen la base de la discriminación contra las mujeres.

Este actual escenario, me lleva a recordar el trabajo de la filósofa política Hannah Arendt, en su libro titulado Eichman en Jerusalén, un informe sobre la banalidad del mal. En el que realiza un minucioso análisis de las condiciones del criminal de guerra Adolf Eichman, sobre la complejidad de la condición humana y como se debe estar atento a que no ocurran las condiciones que propician la violencia.

Para Arent, la ausencia de sentimientos acerca del bien y del mal, conforman la base de la banalidad del mal, sosteniendo que el mal no nace dentro del individuo, sino que son las circunstancias que lo rodean las responsables.

La forma en que los medios de comunicación cubren los casos de violencia hacia la mujer en banal, toda vez que no profundizan en las causas y orígenes sociales de la violencia estructural que nos afecta a las mujeres. La violencia hacia las mujeres no es un tema de moda, la violencia hacia mujeres ha existido siempre, en distintos contextos e intensidades, pero hoy en día ha dejado de ser invisible.

Si bien el Estado en virtud de sus compromisos internacionales contraídos tiene la obligación de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, como sociedad tenemos el deber de dejar de justificar, promover y tolerar este tipo de violencia. Los medios de comunicación juegan un rol fundamental en la opinión de la ciudadanía y en este sentido tienen el deber de tratar con el debido cuidado y seriedad este tipo de temas, lo que implica dar plena credibilidad y respaldo a las denuncias de las víctimas.

La banalidad de la violencia contra las mujeres seguirá presente mientras no se solucionen las razones que permiten y toleran su existencia. Visibilizar y tratar este tema con seriedad ante la opinión pública sin duda contribuirá en su prevención, sanción y erradicación.

Fuente: El Mostrador

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Protesta social y violencia hacia las mujeres

Las respuestas estatales que buscan restringir las protestas a través de regulaciones, de la criminalización y del uso de la fuerza afectan de manera negativa a la vida democrática.

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En el marco del informe “Los Estados latinoamericanos frente a la protesta social”  publicado por el Centro de Estudios Legales y Sociales, CELS, y en colaboración con diversas organizaciones de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela, se realizó el seminario Protesta social y violencia hacia las mujeres organizado por Corporación Humanas en conjunto con el Observatorio Ciudadano.

En las exposiciones hubo un diagnóstico común en sostener que en nuestro país las manifestaciones sociales han sido criminalizadas. En el informe se constatan las múltiples amenazas que este derecho tiene en la actualidad, donde los sectores más discriminados son las mujeres y los grupos étnicos.

“Muchas de las normas aprobadas en los últimos años apuntan a la penalización de acciones o conductas relacionadas con la protesta”,  dice José Aylwin, director del Observatorio Ciudadano quien entregó una mirada regional sobre la protesta social y el uso abusivo de la fuerza policial.

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Hay una especial atención al uso de la ley antiterrorista del Estado en distintos países de la región. La situación de Chile es desarrollada en profundidad por cuanto hay casos emblemáticos de persecución de defensores/as de derechos humanos, particularmente mapuche y donde no existe una legislación que garantice el derecho al debido proceso, subraya José Aylwin.

Agrega, que en el estudio se constata el uso de la fuerza por sobre el diálogo. “En la mayoría de los países se suceden las detenciones masivas, arbitrarias y violentas”, subraya el director del Observatorio Ciudadano.

En uno de sus capítulos el informe realiza especial mención a las restricciones legales y administrativas de la protesta social. En el documento se advierte que las nuevas normas, resoluciones y decisiones judiciales se caracterizan por imponer restricciones burocráticas como la obligatoriedad del aviso previo, por crear nuevos tipos penales y aumentar las penas ya existentes. Además, en los casos más extremos, habilitan la intervención de las Fuerzas Armadas y suspenden la vigencia de las garantías judiciales en nombre de la protección del orden público.

“Los Estados latinoamericanos frente a la protesta social” da cuenta de la afectación especial por el uso de la fuerza a mujeres donde se constatan casos de violencia física.  En el informe se precisa que además de reprimir la protesta, el poder y la violencia buscan restablecer los roles de género que le asignan a las mujeres un mandato de pasividad social.

En esa línea, Carolina Carrera, Presidenta de Corporación Humanas indicó que la violencia policial cometida contra mujeres y niñas en el contexto de manifestaciones estudiantiles y sociales en los últimos años es una constante.  “Hay agresión sexual al momento de la detención de niñas y jóvenes escolares, pero también está el caso en de una joven de 22 años fue agredida verbalmente y luego, en el marco de una detención, que no cumplió́ con ningún estándar de legalidad, fue obligada a desnudarse en la ciudad de Temuco”, comenta Carolina Carrera.

PROTESTA SOCIAL: transformar la respuesta estatal

Desde Amnistía Internacional señalan que el informe lo que hace es dimensionar en profundidad el problema que existe en la región en lo que se refiere a la protesta social. “El derecho a la protesta es un derecho humano. El derecho a manifestarse es un ejercicio de derechos humanos y la protesta social no puede ser tratada solo como un tema de orden público”, así lo sostiene su directora ejecutiva Ana Piquer.

Para Sofía Barahona, Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), acá no estamos hablando de orden público y de seguridad, más bien estamos impidiendo que las personas puedan expresar legítimamente lo que ellos piensan. “Hay una tendencia a comprender la protesta social como algo negativo, actos de delincuencia o terrorismo más que una manifestación de ciertas ideas o luchas”.

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Y finalmente, Paola Melita de la Agrupación LesboFeminista Antirracista Tierra y Territorio, explica que la protesta social para el Wallmapu existe desde otro punto de vista. “Sólo el hecho de existir y resistir es una confrontación a los poderes y a las alianzas estratégicas que existen entre el Estado y el capitalismo. La lucha del pueblo mapuche no tiene una demanda reivindicativa única, la persistencia tiene que ver con un todo y quienes hacen la lucha contra el capitalismo son las y los mapuche. Esta es una resistencia que se hace en el día a día”.

Una de las conclusiones que arroja el informe  “Los Estados latinoamericanos frente a la protesta social” dice relación con la necesidad de una respuesta democrática de los Estados a los conflictos y las protestas sociales, y el compromiso de garantizar los derechos de reunión, de petición, de expresión y de participación.

En un contexto caracterizado por amenazas al derecho a la manifestación, es urgente transformar la respuesta estatal a las protestas sociales en América Latina.

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127 mil delitos de violencia intrafamiliar ocurrieron en 2016

Las sentencias condenatorias llegan en promedio a 9,3%. Expertos llaman a cambiar ley para incluir violencia en pololeo.

127 mil delitos de violencia intrafamiliar ocurrieron en 2016

Marcha en contra de la violencia hacia la mujer en Santiago, año 2014.

En 2016 se registraron 127.682 delitos por Violencia Intrafamiliar (VIF). Así lo detalla el Boletín Estadístico 2016 de la Fiscalía Nacional, que dice además que el 47,18% de ellos correspondió a lesiones, las amenazas fueron el 37,13%, el maltrato habitual fue un 9,73%; en tanto y el femicidio el 0,07% (96 casos).

En cuanto al número de casos ingresados, el documento indica que fueron 120.491. Pero esos casos son sólo una parte de un problema mayor, aclara Camila Maturana Kesten abogada de Corporación Humanas. “En Chile hay un altísimo número de denuncias, más de 100 mil mujeres al año denuncian sufrir violencia. Pero es un porcentaje muy menor, porque muchas no denuncian. Tardan años en reconocer que están en una situación de violencia”.

Para denunciar necesitan apoyo. Pero en los pasos siguientes del proceso no siempre encuentran apoyo, aclara Maturana. “En esa primera denuncia no obtienen la protección que requieren, porque no existe un mecanismo que asegure que se cumplan las medidas cautelares que se establecen. Tenemos un déficit de protección muy grande”.

Los delitos de VIF representan muchas complejidades para investigar, indica Luis Torres, director de la Unidad Especializada en Delitos Sexuales y Violencia Intrafamiliar de la Fiscalía Nacional. Por ejemplo, si en muchos delitos un problema para investigar es que el imputado sea desconocido, eso no ocurre en estos casos. “Pero pese a ello, no se alcanza el mismo porcentaje de sentencias condenatorias. Incluso hay mayor cantidad de absoluciones y los porcentajes de términos de archivo provisional y decisión de no perseverar son más altos que el promedio general”.

Si en los delitos generales cuando el imputado es conocido, el 26,44% llega a sentencia condenatoria, en los de VIF, esa cifra es de sólo 9,3%. También es más alta las cifras de decisión de no perseverar, con un 10,2% a un 5,6% de los delitos generales.

Y eso se debe, dice Torres, en gran medida a la alta retractación, que estima está en el orden del 50%. “En uno de cada dos casos la víctima se retracta. Los malos resultados van de la mano de ese fenómeno. Los fiscales llegan a juicio, pero no llega la víctima”.

En ese contexto, señala Torres, son preocupantes las bajas cifras que del maltrato habitual (9,73%), donde muchos casos no llegan a juicio y la tasa de archivo es altísima: 47,8% versus un 15,81% en delitos generales. “Tanto en el maltrato habitual como en el delito de amenazas su prueba depende en un 100% del relato de la víctima”, resalta Torres.

Ley integral

La legislación sobre violencia intrafamiliar partió en Chile con la primera ley que se dictó sobre esa materia en 1994. Ahí se estableció los parámetros para condenar la violencia contra cualquier miembro de la familia, con especial énfasis en la mujer.

Pero la ley de violencia intrafamiliar no es lo mismo que violencia de género, aclara Fabiola Lathrop, académica de Derecho Civil de la U. de Chile. “Las cifras mezclan violencia de género y violencia intrafamiliar. No hay una regulación civil que regule la violencia de género”.

Por ello, mejorar la ley es indispensable, agrega Torres. “Una nueva ley debería tener los recursos suficientes para todas las medidas proteccional y cautelar en este tipo de casos, desde la asistencia psicológica a la familia, a que en las casas de acogida para los casos de violencia extrema las mujeres sean recibidas con sus hijos, algo que hoy no ocurre, y ellas no los dejan aunque sean muy golpeadas”.

En ese proyecto de ley, explica Lathrop, busca incluir jurídicamente la violencia en el pololeo, “que eso no es violencia intrafamiliar, porque no hay familia”. Claudia Pascual Ministra de la Mujer y la Equidad de Género, señala que con respecto a la actual ley hay insuficiencias. “La legislación actual establece una protección que se limita a las relaciones intrafamiliares dejando fuera por ejemplo, las relaciones de pololeo”, resalta la ministra.

Entre los pasos a seguir indica que han enviado un proyecto de ley sobre el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia. “Que parte reconociendo que la violencia hacia las mujeres no se limita al espacio doméstico, sino que también se da en el espacio público, en los centros laborales, educacionales y que va más allá de las relaciones de pareja”, explica Pascual.

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La ministra Pascual indica que en 2016, 622 mujeres y 706 niños y niñas ingresaron a las 40 Casas de Acogida del país. “Entre 2014 y 2016, se ha logrado proteger de un riesgo inminente a 2.902 mujeres y 2.812 niños y niñas gracias a las Casas de Acogida”, aclara.

Fuente: La Tercera

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Nuevo caso de violencia de género enciende las alarmas en Chile

El cantante de la banda local chilena ‘Los Tetas’, Camilo Castaldi, se encuentra en el ojo del huracán tras protagonizar un brutal episodio de agresión hacia su pareja Valentina Henríquez, una joven de 23 años.

Camila Maturana, abogada de la Corporación ‘ Humanas’, indicó que “este caso nos muestra una vez más la dificultad que tienen muchas mujeres para reconocer que se encuentran en una situación de violencia de pareja y para identificar el peligro que están enfrentando”.

Fuente: NTN24

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Habló ex polola de Tea Time tras denunciar hechos de violencia

La ex polola del vocalista del grupo Los Tetas lo denunció violencia intrafamiliar. Fue a través de redes sociales que Valentina Henríquez acusó que Camilo Castaldi, más conocido como Tea Time, la maltrataba.

“Venía aguantado un año, donde descuidé mi vida por cuidarlo a él. Él a mí me atacó cuando yo era la que le estaba dando un apoyo (…) lo quería ayudar a salir de la droga“, afirmó.

Pero todo cambió la noche del sábado, ya que Valentina no aguantó más y salió del departamento pidiendo auxilio. “Salió, volvió drogado aparentemente y de la nada empezó a gritar“, afirmó Valentina.

La joven, además, entregó a la policía una guitarra que tenía en su poder, y que le había regalado el músico, pero resultó ser un instrumento que le habían robado a un músico de Javiera Mena.

Camilo fue formalizado por lesiones y quedó con prohibición de acercamiento. En tanto, el músico negó las acusaciones.

Durante la tarde de este lunes Los Tetas dieron a conocer que expulsaron a Castaldi de la banda tras la denuncia de hechos de violencia.

Fuente: CHV Noticias

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Tea Time insiste en su inocencia mientras aumentan críticas por cuestionar credibilidad de las víctimas

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El músico dio una entrevista donde asegura que las acusaciones en su contra son una venganza. Mientras organizaciones que defienden los derechos de las mujeres acusan falta de empatía con las víctimas al cuestionar su credibilidad.

El ex vocalista de Los Tetas, Camilo Castaldi, –marginado indefinidamente de la agrupación por la denuncia de violencia contra su ex pareja– volvió a insistir que nunca ha golpeado a una mujer, pese a que fue formalizado por lesiones menores en el contexto de violencia intrafamiliar y que el 7° Juzgado de Garantía de Santiago determinó como medida cautelar la prohibición de acercarse a la víctima mientras dura la investigación.

El artista conocido como Tea Time dijo en una entrevista con el diario La Tercera que todo era una venganza de su ex pareja Valentina Rodríguez y todo es mentira. “(Esto lo hace) de venganza, porque terminé con ella, porque estaba obsesionada. No hay nada de cierto en la carta que ella publica y, de hecho, todas las cosas que dice son falsas y son tergiversadas”.

Según Castaldi, “si alguna vez hubo algún accidente físico fue porque yo mismo no permití que ella se hiciera daño. Por ejemplo, tratar de bajarla de la ventana, cuando se trató de tirar del edificio, y yo la traté de bajar. Obvio que hay que utilizar un poco de fuerza, pero jamás la he golpeado y obviamente en el forcejeo sí pueden haber accidentes. Pero yo jamás la he golpeado”.

También dijo que por ahora no tomaría acciones legales. “No la quiero dañar, no estoy pensando en nada, en demandarla, en nada, sólo voy a ver hasta dónde se desenvuelve esto, porque se está tergiversando toda la información”.

El cantante se refirió al tema luego del rechazo generalizado que se dio tras conocerse la denuncia de su ex pareja, que incluyó a diversos compañeros del mundo de la música.

Y es que luego del testimonio publicado en Facebook por Valentina Henríquez, otro debate se tomó las redes sociales: la revictimización de la agredida al cuestionar su credibilidad.

“Decir que una mujer ‘es loca’ es bastante común como una reacción de defensa por parte de los agresores”, señala María José Castillo, abogada de Corporación Humanas.

“Acá hay una situación incluso que tiene que ver con desigualdad extrema. O sea, estamos hablando de una persona que es de connotación pública versus una mujer que es estudiante, que no aparece en los medios de comunicación, por lo tanto hay una relación de poder que está absolutamente visible. Ella también relata en su denuncia prácticamente todas las etapas del círculo de violencia por lo tanto es una denuncia que es absolutamente creíble y que no tiene por qué ponerse en duda”, explicó.

El Observatorio Contra el Acoso Callejero (Ocac) tampoco quedó indiferente al tema y subió a sus redes sociales cómo se constituye el ciclo de violencia. Además su presidenta, María Francisca Valenzuela, compartió en su Facebook “los clásicos errores que se cometieron en el caso de Tea Time, vocalista de Los Tetas”. En el texto, explica con detalle la doble victimización que se da por no creerle a la víctima, la incomprensión de la violencia en el pololeo al decir cosas como “¿Esperó dos años para denunciar?” (en Chile las mujeres demoran en promedio 9 años en denunciar), medios de comunicación que destacaron las virtudes del agresor cuando el tema de discusión es una acusación por violencia física y psicológica a su ex polola, los insultos homofóbicos por decirle “maricón” a un agresor, y darle órdenes a la víctima, recriminando y obligando sus acciones.

La manera en que los medios de comunicación cubrieron el tema también fue cuestionada en algunos casos, por restarle importancia al episodio de violencia.

“Nos parece súper importante que se estén cubriendo este tipo de casos, sin embargo, nos preocupa que ello se haga en las secciones de entretenimiento o de espectáculos, ya que si bien la persona sindicada como el agresor de Valentina es una figura pública, esto se trata de hechos que son de connotación pública, pero no por el espectáculo, sino por una situación de seguridad pública, de una situación que está latente actualmente como es la violencia hacia las mujeres”, señaló la abogada de Corporación Humanas.

Por eso, Castillo valora que “el entorno musical que resguarda a esta persona esté criticando duramente la situación y la reacción (inicial) del grupo propiamente tal, que hace una suerte de lavado de imagen respecto a este sujeto porque si bien dice ‘apoyamos la denuncia de las mujeres’ luego cuestiona las declaraciones de la víctima porque ponen en entredicho que estas puedan ser verdad y lo dejan a la justicia, cuando esto se trató de una situación que fue en flagrancia, por lo tanto fue detenido prácticamente a las horas después de ocurridos los hechos, entonces entendemos que este es un hecho que no es mentira”.

La experta explica que a las mujeres les cuesta denunciar “porque existe un sistema que entorpece y aletarga estas denuncias, hay un sistema judicial que muchas veces termina cuestionando a las víctimas, hay un entorno social que también las cuestiona, por eso es que las mujeres demoran siete años aproximadamente en develar estas situaciones de violencia y las toleran durante mucho tiempo”.

La ministra de la mujer, Claudia Pascual, señaló temprano que “en esto hay una situación absolutamente condenable como toda la violencia en contra de las mujeres. Hacemos un llamado a denunciar, a ellas mismas por supuesto, y a que su entorno la pueda acoger y proteger, acompañar en estas difíciles situaciones”. Además agregó que harán “todos los esfuerzos, como con todas las mujeres que sabemos que están denunciando, para poder contactarla para poder apoyarla. Como siempre lo hemos dicho, todas y todos los chilenos tenemos un papel que jugar en la erradicación de la violencia y el mundo de la cultura no está ajeno”.

La Coordinadora Ni una Menos Chile no quedó atrás y convocó a una marcha para este jueves en Plaza Italia y los principales centros del país. “No sólo nos violentan parejas, sino también amigos, hombres en la calle y el propio Estado, que es incapaz de reaccionar ante las denuncias e incluso nos somete a su control, impidiéndonos decidir sobre nuestros cuerpos”, dice la convocatoria. Y agrega: “Aún teniendo todo contra nuestra parte, tenemos la suerte de contar entre nosotras. (…) para apoyarnos entre nosotras y decirle al mundo que nos creemos y que no pararemos hasta terminar con la violencia machista”.

Fuente: El Mostrador

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