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Opinión: La Resistencia de los partidos

Esta columna fue escrita junto a Carolina Carrera, Presidenta Corporación Humanas.

La nueva ley que sustituye el sistema electoral binominal por uno de carácter proporcional y que fortalece la representatividad del Congreso fue aplaudida inicialmente, al ser vista como una oportunidad de contar con una medida para mejorar los hasta ahora bajos niveles de participación política de mujeres en el Congreso Nacional.  La ley vigente consagra la conformación paritaria (40%-60%) de las listas de candidaturas para legisladores/as y entrega a los partidos políticos y a las candidatas recursos adicionales por la elección de mujeres. El espíritu de la normativa es generar un cambio social que pasa por una mejor distribución del poder político y avanzar hacia la paridad en el Congreso. Pero la alegría no ha durado mucho y se comienzan a escuchar voces que, por ejemplo, plantean que la ley constituye un “alto riesgo”, pues para los partidos no es una prioridad llevar mujeres, porque históricamente nunca han alcanzado un 20% de candidatas. También hay quienes aseguran que existen dificultades para convocar a mujeres, sobre todo cuando el mecanismo de elección interna de candidatos no cuadra con el cumplimiento de la normativa. Otros derechamente realizan una interpretación de la ley, planteando que el 40% de candidatas que se exige considera al total de senadores y diputados, y no a cada cámara por separado.

¿Cuál es el denominador común de estas declaraciones y/o interpretaciones? Una falta de voluntad política para hacer efectiva la ley.  Que no existan precedentes de un porcentaje mayor de mujeres obedece a que los partidos políticos no han querido, desde la recuperación de la democracia, promover más candidaturas femeninas. Que no haya mujeres disponibles es una falacia, así lo muestran los padrones declarados por los propios partidos, donde más del 50% de sus integrantes son mujeres.

El financiamiento de las campañas, si bien pudo ser en el pasado un obstáculo para las mujeres, hoy, con los cambios de a la ley, puede ser una oportunidad para que más mujeres puedan competir en las próximas elecciones parlamentarias.

Durante la discusión de la ley, ComunidadMujer y Corporación Humanas, planteamos diversas interrogantes respecto de la aplicación del mecanismo de primarias y la cuota de género, que no llegaron a resolverse.  En definitiva, la Ley Nº 20.840, se hizo cargo de la supuesta contradicción entre un mecanismo y otro, en un artículo transitorio, estableciendo que los partidos que se sometan a elecciones primarias solo definan en este proceso el 40% del total de candidaturas legislativas, vayan o no en pacto electoral. ¿Qué resguarda el artículo? Que no haya trampa, es decir, prevé que las primarias no impidan que los partidos lleven un 40% como mínimo de mujeres.

Sinceremos el debate. Todos los partidos reconocen que hay un problema de sub-representación de mujeres en la toma de decisiones. Hoy tienen una oportunidad de demostrar al 52% de sus electoras y al país que de verdad quieren hacer un cambio. Para eso deben asumir la actual legislación e incorporar a las mujeres en distritos donde existen reales posibilidades de competir para ser electas. De lo contrario prevalecerá el que las mujeres sean vistas como “arroz graneado”, es decir, solo un acompañamiento para que los mismos de siempre vuelvan a ser electos.

Fuente: La Tercera

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“Hoy, hay 122 niños y niñas menores de 3 años en las cárceles chilenas”

  • El legislador del Partido País agregó que “están junto a sus madres condenadas, sin contar con lasmínimas condiciones de protección para su desarrollo”.

  • Pues viven en un ambiente acotado”, prosiguió, “que al final los habitúa al sistema carcelario, y que puede llegar a incidir en su formación personal, en la más íntima relación en torno al apego a la madre y particularmente, al entorno social”.

  • Por lo que con este Proyecto, buscamos establecer un criterio que es de carácter internacional, y que señala el efecto desastroso que se produce sobre el niño al estar dentro de la cárcel”, explicó.

Manifestando que “Lorenza Cayuhán y su hija Sayén le han dado la inspiración a este Proyecto de Ley”, el senador Alejandro Navarro se refirió a la moción que ingresó este miércoles en el Parlamento y que busca suspender la sentencia penal y dictar la improcedencia de la prisión preventiva respecto de mujeres embarazadas, o de aquellas que tengan hijos o hijas menores de tres años.

De acuerdo al presidente de la Comisión de DDHH del Senado, “tras lo que ocurrió con Lorenza y Sayén, hemos conocido una situación que no hubiésemos querido que ocurriese jamás: una mujer que estando condenada por un proceso penal, estando cumpliendo su pena, fue llevada engrillada a tener a su hija a una clínica privada en Concepción”.

“Este hecho”, continuó, “aparte de la discriminación, no recuerdo que haya ocurrido ni en Chile ni en el mundo, pues el que una reclusa haya sido engrillada a su cama para tener una cesárea, y en el momento del parto que se le haya puesto una cadena entre sus piernas, creo que no solo era absolutamente innecesario, sino que fue una medida digna de la Edad Media”.

“Y lamentablemente, esta situación develó un tema mucho más profundo, pues en Chile hoy hay 122 niños menores de 3 años que comparten la cárcel con sus madres. Es decir, están dentro de la cárcel, viviendo en la cárcel, cuando la pena a quien afecta es a la madre, no al niño, y las convenciones internacionales, particularmente los tratados que Chile ha firmado, recalcan que lo principal es el bien superior del niño”, enfatizó el parlamentario.

José Cayuhán por su parte, hermano de Lorenza y vocero de la comunidad, expresó que, “como familia nos hemos visto muy afectados respecto a lo que ocurrió con mi hermana, a quien se le violaron diversos derechos fundamentales para una persona, tanto como mujer como por ser Mapuche, con la discriminación que eso conlleva”.

“Yo he estado varias veces dentro de la cárcel y he visto a muchas mujeres además de mi hermana con niños dentro, y no creo que sea un lugar muy acogedor tanto para los niños como para sus mamás”, añadió.

“Por eso pienso”, adicionó, “que una mujer no puede ser mamá en la cárcel. Eso hay que tenerlo muy claro, y espero que los parlamentarios se den cuenta y nos apoyen en este proyecto que beneficia no solo a las mujeres Mapuche sino a todas en general, pues no tiene porque un niño pagar las culpas que un adulto hizo”.

Camila Maturana, abogada de la Corporación Humana, indicó que “nosotros consideramos muy importante este proyecto, porque viene a posibilitar un debate que el Estado de Chile y la sociedad en general no han dado”.

“Pues el Estado ha asumido obligaciones en materia de prevención y sanción de la tortura, en materia de protección de los derechos de los niños y niñas y en la protección de los derechos de las mujeres y personas privadas de libertad, pero ninguna de estas obligaciones se cumplió en el caso de Lorenza Cayuhán, por lo que esperamos que las personas que cometieron las violaciones sean efectivamente sancionadas”, manifestó.

Maturana dijo que “este Proyecto busca que situaciones como esta no vuelvan a ocurrir, y el debate va a posibilitar poner al día a nuestros poderes del Estado en el cumplimiento de las obligaciones con respecto de las mujeres privadas de libertad y de sus hijos e hijas”.

La Directora Ejecutiva de ONG ENMARCHA, Francisca Hidalgo, agregó que, “la realidad que vivió Sayén junto a su madre Lorenza, es la realidad que viven más de 100 niños en nuestro país”.

“Para las organizaciones que venimos trabajando el tema de la protección de derechos de niños y niñas que tienen padres encarcelados, consideramos que este es un importante paso en la visibilización de este tema, por lo que esperamos que este proyecto de ley pueda seguir avanzando, y permitirnos seguir visibilizando otras vulneraciones que viven los niños que tienen padres privados de libertad”, explicó.

“Pues lo más importante y todas las recomendaciones internacionales así lo dicen, es que todos los niños tienen derecho a nacer libres y que ninguna pena les puede trascender y justamente este proyecto de ley apunta a eso, a que los niños puedan nacer libres y no les trasciendan las penas que han cometido sus madres”, indicó.

El legislador de Partido País agregó que, “este proyecto cuenta con la firma del senador Jaime Quintana y el apoyo de diversas organizaciones, tales como las Fundaciones ENMARCHA, LEASUR y Humanas, y busca establecer un criterio de suspensión de la pena, para las madres que estando embarazadas o dando a luz puedan permanecer junto a sus hijos en reclusión domiciliaria, y no en la cárcel, por cierto contando con el abono de la pena, para el cumplimiento de la condena”.

“Con esto se busca establecer un criterio que es de carácter internacional, establecido por diversas convenciones que señalan el efecto desastroso que se produce sobre el niño al estar dentro de la cárcel, viviendo en un ambiente acotado, un ambiente que al final lo habitúa al sistema carcelario, y que puede llegar a incidir incluso en la formación personal o en su formación más íntima en torno al apego a la madre y particularmente, al entorno social”, explicó Navarro.

El presidente de la Comisión de DDHH del Senado finalizó diciendo que, “aquí no se está buscando evadir la pena. Pedimos que se suspenda y que se cumpla con arresto domiciliario, o de algún otra forma”.

“Pues lo esencial es el bien superior del niño o niña, por tanto este Proyecto de Ley busca que ningún niño hasta la edad de 3 años deba estar encarcelado junto a su madre y esperamos que todos los parlamentarios lo entiendan de la misma manera y nos apoyen en su rápida aprobación, para que nunca más un caso como el de Lorenza y Sayén vuelva a ocurrir en Chile”, sentenció Alejandro Navarro.

PRENSA OFICINA PARLAMENTARIA

Fuente: Navarro.cl

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Balance: ¿Cómo fue el 2016 para las mujeres?

Programa Página 13: Carolina Carrera, Presidenta de Corporación Humanas y Alejandra Sepúlveda Directora Ejecutiva de Comunidad Mujer, conversan con el periodista Iván Valenzuela en Teletrece Radio sobre como fue el año 2016 para las mujeres.

Escuchar aquí

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Feminismo Contrastado: Kena Lorencini vs. María Cecilia Cifuentes

Había que jugar en cancha neutral, por eso la cita es en el Rapa Nui, un viejo bar de barrio, en la parte más clásica de Providencia. Los perfiles son totalmente diferentes, tan cambiantes como la lluviosa-soleada tarde de verano en la que se reunieron. Ambas mujeres ya han pasado la frontera de los 50 años, por eso, mientras se toman las fotos, hablan de gente en común. Pero lo que resalta es la diferencia. Por un lado, estaba el pelo lila de Kena Lorenzini: fotógrafa, psicóloga, madre lesbiana de una hija adoptiva, unida con su pareja por el AUC y uno de los rostros más potentes del feminismo en Chile, vecina de Ñuñoa. Por el otro lado, María Cecilia Cifuentes, ex investigadora de Libertad y Desarrollo, ahora académica a media jornada en la Escuela de Negocios de la Universidad de los Andes, casada, madre de cuatro hijos, vecina de Chicureo. Ambas confluyen en algo, eso sí: querer hablar de lo que fue este año en que las mujeres parecieron tomarse, más que nunca, la agenda de la discusión. Partimos, cómo no, hablando de Ni Una Menos. Y esto es lo que dice Kena Lorenzini: “En Chile suele ocurrir que tienen que matar a alguien para que empiecen a marchar. En 2015 se hizo Ni Una Menos en Argentina y en Uruguay y aquí salimos 300. Hay un antes y un después este año, aparecen 90 mil mujeres marchando, hombres también, aunque aparece esta contrarrevolución diciendo Nadie Menos. Es como si dijéramos por qué la Teletón y no los niños diabéticos. Cuando hay una contrarreacción tan potente es porque el tema se está instalando”.

Cecilia Cifuentes: “Lo que he visto es un proceso hacia la valoración de la mujer que es necesario y, efectivamente, esta marcha pudo haber sido importante. Pero también hay señales que indican que uno puede mirar el vaso medio lleno. Ha habido conquistas de la mujer en Chile y el mundo, a pesar de que falta camino por recorrer”.


¿Te plegaste a la marcha, Cecilia?

No, yo no me plegué a la marcha, yo estoy absolutamente de acuerdo de que no puede haber ni una menos, pero lo que yo no compartí de la marcha es que, de alguna manera, ese objetivo que me parece súper valido y respetable, a veces se mezclaba con otros objetivos que no comparto, como, por ejemplo, el tema del aborto. En ese sentido, preferí no ir a esa marcha. Voy poco a marchas, no soy muy activista en eso.

L: No toda la gente que está detrás de Ni Una Menos está a favor del aborto en sus tres causales, no son cosas que necesariamente van unidas. Yo en la marcha de Ni Una Menos no vi letreros por el aborto, tuvo que haber, pero yo no los vi, pero suele haber, porque se mezclan una serie de cosas. Como en Chile hay una falta de libertad de expresión brutal, porque nosotros no tenemos los medios de comunicación, los jóvenes y las jóvenes, aprovechan esos espacios para hablar de todo, hasta la marihuana aparece.

Hay testimonios de que diputados como Felipe Kast y Marcela Sabat fueron sacados de la marcha Ni Una Menos de muy mala forma. ¿Qué te parecen esos incidentes?
L: Con todas las diferencias que tengo con las diputadas Hoffmann y Nogueira, yo resalté mucho cuando se tomaron una foto con el letrero de Ni Una Menos. Sin embargo, no comparto que no hayan logrado instalar una bancada de mujeres en el Parlamento que se una por ese tema. Pero encuentro el colmo que hayan sacado a Kast o a Sabat, no comparto eso. Yo soy bien rabiosa, pero no es el caso. Si estamos todos por Ni Una Menos hay que destacar cuando se es honesto y transparente y yo creo que Sabat ha sido honesta y transparente; de Felipe Kast no conozco su historial. Pero me parece que si alguien va a poner su cuerpo ahí, porque es re fácil poner el Twitter, es importante. Hemos visto cómo han sacado a la Carolina Tohá a escupos de marchas sindicales. Toda esa violencia no la comparto.

Las marchas de este año abrieron el debate a muchos temas de género, como el laboral, familiar, de igualdad. En esta discusión, muchos hombres han quedado en una situación algo confusa: ya no se sabe si abrir la puerta o no, si pagar una cuenta o no. Hay varias cosas de etiqueta cotidiana que quedan un poco en el aire en este período de renegociación del contrato social entre hombre y mujer…

C: Estamos avanzando en roles más compartidos. Eso es bueno para ambos, no solo para la mujer. Yo, que llevo toda la vida haciendo clases en la universidad, percibo en los jóvenes una situación mucho más pareja frente a lo que es el rol de los padres en la familia y en el trabajo. En mi caso, yo he trabajado toda la vida y he tenido la suerte de trabajar en forma flexible, mi marido tomando el rol de proveedor principal, pero eso no quita que ahora que la ayuda doméstica no está los fines de semana, somos los dos los que estamos haciendo las cosas de la casa, en el tema de los niños. Me costó al principio, porque él venía de un entorno mucho más machista del que yo había vivido en mi casa, pero él ha cambiado. Y los dos hemos ganado en el proceso. En las generaciones más jóvenes esto ha avanzado más de lo que uno cree, al menos en el segmento profesional. Tiene que seguir avanzando, porque todavía falta.

L: Es choro lo que dice la Cecilia. Por la edad que ella y su marido tienen es harta gracia que hayan llegado a la corresponsabilidad. No es fácil, porque hay mujeres que se la bancan. Respecto de si le abro o no la puerta del auto, hoy hay mujeres que quieren decidir en qué momento se abre la puerta del auto. Y si uno quiere invitar a comer, bueno, le decís: ‘Yo quiero invitar, yo quiero pagar y yo quiero todo. O sea, ¿te molesta?’. No es que a uno le moleste que le paguen la comida, lo que parece molestar es que crean que una no puede pagarlo. Todo lo que irrumpa tu autonomía, tu libertad de ir caminando por la calle, que te digan bonita o fea, porque al final, sépanlo que uno no escucha lo que le dicen, una escucha una cuestión y dice ‘uff, en qué iba pensando?’. Y para las cabras jóvenes es peor, les dicen cosas. Y para las que no somos tan jóvenes, a veces nos agarran en la calle, nos tocan, o qué sé yo.

C: Al menos a mí me gusta la caballerosidad. En este proceso en que con mi marido tenemos roles más compartidos, me fui dando cuenta de que esos detalles de la puerta ya no existían. Y se los reclamé. Yo tengo tres hijos y una niñita. Le dije: ‘Igual me gusta que mis hijos hombres vean que tú conmigo tengas una deferencia especial por el hecho de yo ser mujer y que sea lo mismo tú con mi hija’. Y a él le pareció válido. El tema de los piropos es divertido. Yo me acuerdo que cuando era escolar y tenía que ir al Paseo Ahumada era un infierno. Las ordinarieces que te decían. Bueno, ahora ya no me pasa nunca. Pero ahora casi que digo que no quisiera ordinarieces, pero que me digan algo simpático de vez en cuando, como que casi digo ‘gracias’. Yo creo que la ordinariez, obviamente fuera, y cada vez que a una mujer se le dice algo apelando a un tema de sexualidad es muy desagradable. Se siente vulnerada la intimidad, pero me da pena que se pierda la simpatía por este exceso de cuidado por no ofender y probablemente vamos a tener que pagar ese costo.

En ese sentido, hay hartas mujeres que se desmarcan del feminismo, que les gusta que el hombre sea más caballero o tenga más responsabilidades. ¿Por que se produce?
L: Lo que pasa es que el feminismo es una corriente que ha ido in crescendo, no es que todas las mujeres sean feministas. Te aseguro que no todos los mapuches son conscientes con lo que ha pasado con su pueblo, que los han reducido al mínimo. Esta es una toma de conciencia que ha ido aumentando con los años. No todas la mujeres son conscientes de que no tienen por qué quedarse en la casa si no quieren. De hecho, muchas te dicen que les encanta. El feminismo no es un título, no existe el feministrómetro. Ser feminista es ser consciente de la discriminación hacia la mujer y hacer algo porque eso cambie. Y también es una filosofía para que el mundo sea mejor.

Cecilia, ¿te consideras feminista?
C: No, yo diría que no. Sí hay un tema de que la mujer estuvo reducida a un rol que muchas veces no tenía que ver con lo que ella quería. El trabajo de la casa no me disgusta, pero reconozco que es monótono, cansador, entonces me parece razonable que esas mujeres quieran salir un poco al mundo.

Un tema recurrente es la igualdad salarial, pero otro puede ser la tuición compartida luego de una separación. En Chile tiende a ser para la madre, pero se podrían abrir ese tipo de temas, ¿no?
L: Sí, yo creo que sí, si se ha demostrado que ha habido preocupación mutua. A veces el papá se pica o empieza una pelea por los niños en que todo está mal. Mal por la madre y por el padre.

C: Y por los hijos…

L: No. Me refiero mal a ambos respecto de sus hijos. Si los quieres tanto, no los transformas en moneda de cambio. Eso tiene que cambiar. Pero también se debe demostrar que ambos fueron responsables. Lo que pasa es que muchas veces se crea esa pelea para no dar la pensión alimenticia y los niños terminan viviendo con la mamá del papá, es decir, con la abuelita. Escuchas muchas mujeres que dicen que el niño se pasó todo el fin de semana con la abuelita, porque el papá se fue el fin de semana con la polola nueva. Suele ocurrir que los hombres separados agarran polola mucho más rápido que las mujeres, porque ellas no quieren más cachos y les toca el peso de la maternidad. Por supuesto, hay que abrir el tema, pero se debe demostrar cuánta preocupación ha habido y quién es más capaz en la maternidad o paternidad.

Pero a la mujer nadie le cuestiona si está preocupada de los hijos o no.
L: Se tiene que hacer para ambos. Se llama “estudio de capacidades parentales”. Hay que abrirse. Hay mujeres que son pésimas madres. Esto no es innato. Paralelamente, el Estado debe reconocer el trabajo doméstico como un trabajo remunerado. Imagínate que ese hombre que se va a trabajar y deja a la mujer en la casa cuidando a los hijos, si esa mujer no hiciera todo lo que hace, ese hombre no podría ir a trabajar. Va a ser siempre más razonable en esta conversación que sea el hombre el que trabaje, si es el que más gana. Piensa que este permiso que tienen los hombres para llevar a sus hijos al médico lo han usado el 0,5% de los hombres.

C: Algo se trató de hacer con el bono por hijo, pero no es equivalente a una remuneración. Yo algunas veces he pensado que en el caso de las mujeres que no trabajan, con bajas pensiones -el problema está bien radicado ahí-, el problema responde a que trabajaron casi toda su vida de dueñas de casa y esporádicamente trabajaron asalariadas o cotizaron, y el resultado es una pensión muy baja. Una solución sería que la pensión del hombre, durante los años que vivió en pareja, traspase parte de esos recursos a la mujer. Como dice Kena, el hombre los pudo generar gracias a que tenía a alguien que le permitía tener la productividad que tuvo. No me parece justo que los recursos sean solo del hombre si la mujer contribuyó.

Feminismo y elite

El Rapa Nui partió vacío, pero ya son casi las seis y empiezan a llegar los primeros clientes de la tarde. Kena Lorenzini habla de cuando se autodefinió como ‘feminazi’ durante buena parte de este año y explica por qué ya no se llama a sí misma de esa forma. “Mis amigas israelitas me dijeron que era algo complicado. Ahora, agarré esto de Gumucio y otras personas, que nos llaman la policía feminista, que no podís decir nada bueno, entonces acuñemos que somos policía feminista. Mientras sigan asesinado mujeres y violándonos, vamos a ser agotadoras”.

Algunos columnistas han puesto ciertos matices al feminismo. La semana pasada, el mismo Rafael Gumucio habló del feminismo como una bandera de lucha que se tomó acá, pero que viene de campus universitarios estadounidenses y que es de la elite, de mujeres profesionales queriendo tener acceso a espacios de poder más que algo más transversal, de clase media para abajo.
L: Suelo no leer a Gumucio, porque me carga cuando se opina desde la ignorancia. De hecho, creo que me tiene bloqueada en Twitter, porque debo caerle pésimo. Obviamente, todos los movimientos nacen de alguna parte. Acá en Chile existe el feminismo popular, que es el que está llevando la bandera del feminismo. Se llama Pan y Rosas (una agrupación que en su página web se define como marxista y clasista de mujeres y diversidad sexual, que lucha contra la explotación y opresión patriarcal en todas sus aristas). ¿Qué elite? Estos seudointelectuales que se sientan en su escritorio y solo conocen una parte del mundo y a las mujeres que aparecen en los medios se hacen una idea de que se trata de algo de la elite, pero si salieran a la calle y compartieran, sabrían que hay un feminismo de género, de clase, de hecho, y que eso es lo que la lleva hoy en Chile. Decir que el feminismo es de elite es de una ignorancia del porte de un camión.

Si el feminismo nos conviene a todos, ¿por qué hay hombres que no se sienten convocados? En el festival, Natalia Valdebenito decía “no nos maten” y daba la impresión de que trataba a todos los hombres de potenciales femicidas…
L: Pero si dicen que una mujer mató a su marido, yo no me siento identificada. Lo que a nosotras nos llama la atención es que los hombres hacen silencio de esto, no lo critican con suficiente fuerza. Los femicidas son hombres normales, son delincuentes, no son enfermos, no fue por celos, no, son hombres normales. Por otro lado, hay miedo para que los hombres se sumen al feminismo, que ha sido muy vilipendiado. El feminismo no es una guerra de los sexos, no es antihombres, es a favor de las mujeres y la sociedad en su conjunto. Como se ha creado esto de que el feminismo es lo contrario de machismo y casi que queremos que el hombre esté arrodillado y nos sirva la comida, entonces le tienen miedo. También está el hecho de que todas las mujeres feministas tendemos a ser brutas y duras, porque cuando has dado una lucha tan fuerte, no puedes ser simpática y light. Nosotros los amamos, los queremos, la mayoría tiene parejas hombres y lo pasan chancho, pero también tienen partes pelotudas, como nosotras. Si ser mujer, indígena, no te garantiza ninguna cosa buena.

C: Reconozco que aquí puede haber ignorancia. Quizás hay mujeres que se dicen feministas y que tal vez sean otra cosa y que uno las ve como diciendo ‘nosotras queremos aplastar a los hombres, vengarnos por lo que nos han hecho en la historia’. Yo he visto esa postura y a veces una tiende a confundir eso con el feminismo. Kena dice que no y me parece bien que sea así. También en esto debe haber bastante de estereotipo de lo que es el feminismo. Yo nunca me he considerado feminista, pero siempre he considerado que hombres y mujeres tenemos la misma dignidad y tenemos los mismos derechos, aunque gracias a Dios que somos distintos.

¿Cómo se soluciona el tema de la desigualdad salarial?
C: En esto, la legislación no ayuda mucho, porque en todo lo que se refiere a temas laborales tiende a pensar en las personas como engranajes de una máquina. Todos iguales. A lo mejor hay mujeres que quieren ganar menos, porque ganar menos te da libertad de decir ‘sabes qué, tengo un hijo enfermo, yo me voy a mi casa y me voy súper tranquila, porque esa es mi opción y eso está reflejado en mi remuneración’. Me parece legítimo que una mujer o un hombre quiera tener un sueldo más bajo para comprar libertad a través de un trabajo más flexible. En cargos de mayor responsabilidad la maternidad te genera un problema, un enorme beneficio por un lado, pero es complicado para una empresa tener a una gerente de finanzas que va a estar un año afuera, es complicado el reemplazo. Son complicaciones objetivas, no creo que tengamos que pelear contra cosas que no hay cómo modificar: la mujer es la que tiene el hijo, la mujer es la que amamanta al hijo.

L: Yo en ese caso prefiero que la legislación se haga cargo, que el Estado al que le encanta meterse en la vida de las mujeres se hiciera cargo, tanto para mujeres y hombres, de que la mujer no tiene por qué tener un trabajo flexible y ganar menos para poder ir a cuidar a su hijo que está enfermo. La vida es completa, y dentro de la vida de los hombres y las mujeres están los hijos.

Fuente: La Tercera

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Bochorno internacional por muñeca inflable: Feministas piden la cabeza del Ministro Céspedes

“Esperamos que el gobierno se manifieste, yo en lo personal espero que el Ministro renuncie, esto es gravísimo. En otro país ya no estaría en su cargo. Creo que esta foto va a recorrer el mundo, hasta con candidatos a la presidencia muertos de la risa. Si Guillier e Insulza no se han dado cuenta que esto es un acto de violencia, estamos como el forro”, advirtió la activista feminista, Kena Lorenzini sobre el escándalo por el regalo al Ministro Céspedes en la cena de Asexma.

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Anoche, durante la cena de Asexma, el presidente de la asociación, Roberto Fantuzzi, entregó como regalo al ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, una muñeca inflable para “estimular la economía”. El secretario de Estado, junto a otras autoridades y figuras públicas, como los precandidatos presidenciales, Alejandro Guillier y José Miguel Insulza, recibieron el presente entre carcajadas. Pero el escándalo fue inmediato y desató la condena masiva de los movimientos feministas que piden a la Presidenta Michelle Bachelet que se pronuncie, y exigen la salida del aludido.

Kena Lorenzini, reconocida activista del movimiento feminista y miembro de la Corporación Humanas, en conversación con The Clinic Online calificó el regalo en un acto de empresarios con autoridades públicas como un bochorno internacional, y advirtió que las imágenes darán la vuelta al mundo. De hecho, el lamentable episodio ya se convirtió en tendencia mundial en Twitter.

Junto con condenar el hecho, Lorenzini pidió la salida del Ministro Céspedes, quien a su juicio, debió rechazar el regalo en ese mismo minuto. “Esperamos que el Gobierno se manifieste, yo en lo personal espero que el Ministro renuncie, esto es gravísimo. En otro país ya no estaría en su cargo. Creo que esta foto va a recorrer el mundo, hasta con candidatos a la presidencia muertos de la risa. Si Guillier e Insulza no se han dado cuenta que esto es un acto de violencia, estamos como el forro”, advirtió.

La fotógrafa comentó que el movimiento de mujeres está muy impactado: “Hemos trabajo durísimo para frenar la violencia contra la mujeres, incluida la simbólica, que aún no se entienda es una lata. Me da mucha tristeza” y agregó que la elite todavía no incorpora el mensaje. “No hemos logrado que la élite y las autoridades, tengan esto en su disco duro. Nos damos cuentas que la élite no nos escucha, sencillamente no les importa. Nos acusan de agotadoras, de feminazis y todas esa cosas, pero aún no se toma conciencia que estas cosas no se hacen. Tienen internalizado el machismo”, explicó molesta Lorenzini.

También criticó la reacción de los hombres presentes. “Los empresarios y los candidatos, como si fueron un grupo de escolares de los años 80, creen que es graciosos el chiste. ¿Estimular la economía como a la mujer, representada como una muñeca, un objeto, una cosa? Es desvergonzado y vulgar de forma y fondo. Darme cuenta que estas cosas siguen pasando, es tremendo” y sostuvo que la Presidenta debe referirse al hecho. “Espero que la Presidenta, -soy bacheletista a morir-, pero como ha salido a condenar varias cosas, hoy diga haga algo. El Ministro en ese minuto debió rechazar el regalo, eso era la digno y correcto, lo humanamente correcto”, sostuvo.

Desde el Observatorio de Género, la periodista Mónica Maureira, también repudió la escena y aseguró que espera la salida de Céspedes de su cargo.

“Este regalo en un acto público, donde habían autoridades públicas involucradas, es un error de máxima gravedad. Desde el quehacer comunicacional, dado que estamos en un contexto de sensibilidad política con respecto a la violencia machista hacia las mujeres, es gravísimo. No quieren entender en el momento político que estamos, no solo en Chile, sino como fenómeno global”, aseguró Maureira.

“La disculpa del Ministro diciendo que se vio sorprendido por el regalo francamente es una lastimosa escusa, sigue redundado en la gravedad del error. En lo personal, espero que renuncie a su cargo. El asesinato y los femicidios son la expresión máxima de la violencia, pero no se puede descuidar este tipo violencia simbólica que atenta contra las mujeres. Por eso no se le puede quitar relevancia”, explicó.

Además, la periodista recalcó que se trata de una “mujer” como objeto y con la boca tapada. “Sinceramente esa imagen de todo los hombres con esa mujer de plástico, simbólicamente es sumamente fuerte. Tenemos un machismo internalizado, incluso en la clase política, que tomas las decisiones. Esto es una apología a la violencia y a la discriminación de un acto público”, cerró.

Fuente: The Clinic

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Declaración pública: “Las mujeres no somos parte de sus bromas y regalos sexistas”

Las organizaciones integrantes de la Articulación de Organizaciones de Derechos Humanos, y otras organizaciones de mujeres, feministas y de derechos humanos que abajo firmamos, rechazamos tajantemente el acto de violencia celebrado en la cena de ASEXMA.

En Chile, 51 mujeres en lo que va del año han sido asesinadas en manos de hombres que quieren controlar sus cuerpos y sus vidas. La violencia machista no solo se expresa a través de los femicidios, situaciones planificadas como la que presenciamos el día martes 13 de diciembre en la cena anual de ASEXMA no son casualidad, y solo muestran el continuo de violencia que afecta a las mujeres desde niñas y en los distintos ámbitos de nuestras vidas.

Asombra la complicidad en el lenguaje simbólico y lo desconectados que están de sí mismos y de lo que ocurre en el país y en el mundo. El 19 de octubre vivimos una jornada conmovedora resultado de años de lucha del movimiento feminista y de mujeres, en la movilización internacional y nacional #NiUnaMenos, incluso vimos proyectada -coptación para muchas- en La Moneda la consigna por parte de la Presidencia, así como, ministras/os y autoridades de gobierno participando de esta acción pública, hace poco conmemoramos otro 25 de noviembre día por la eliminación de la violencia en contra de las mujeres. Sin embargo, Luis Felipe Céspedes (ministro de Economía), Andrés Rebolledo (ministro de Energía) José Miguel Insulza y Alejandro Guillier (precandidatos presidenciales y el  primero ex Secretario General de la OEA), Eduardo Bitrán (vicepresidente ejecutivo de CORFO)  reciben de manos del anfitrión Roberto Fantuzzi presidente de ASEXMA, y otros empresarios todos hombres, el “regalo simbólico”: una muñeca inflable desnuda y con la boca tapada de donde se lee un letrero con la frase “La economía es como las mujeres, hay que estimularlas”.

¿Qué parte del problema no comprenden? Las autoridades tienen una responsabilidad política frente a los problemas que aquejan al país. Es impresentable que un ministro, dos candidatos a la presidencia acompañados de empresarios y otras figuras se tomen fotografía y festinen _sin ningún cuestionamiento-  a costa de las mujeres, las cosifiquen e incluso realicen “bromas” sexistas para referirse a la economía del país, que quienes toman las decisiones nuevamente son hombres.

Las organizaciones integrantes de la Articulación de Organizaciones de Derechos Humanos, y otras organizaciones de mujeres, feministas y de derechos humanos que abajo firmamos, rechazamos tajantemente el acto de violencia celebrado en la cena de ASEXMA.

No toleraremos ningún tipo de mofa hacia las mujeres. La violencia hacia las mujeres no puede ser naturalizada a través de chistes y bromas, lo mismo que las bromas que reafirman el machismo, la lesbofobia, transfobia y homofobia.

Señores, sus disculpas el día posterior al daño causado no son suficientes, es inaceptable, solicitamos sanciones inmediatas a los ministros involucrados frente a esta agresión. Las disculpas como actos reactivos solo agravan la falta!

Convocamos a todas las mujeres, y la sociedad en su conjunto a manifestar, movilizarse y funar todo acto de agresión rechazando las distintas formas de violencia hacia las mujeres.

Santiago, 14 de diciembre de 2016.

Articulación de Organizaciones de Derechos Humanos

Coordinadora Autónoma contra la Violencia

Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio

Observatorio de Género y Equidad – OGE

Católicas Por el Derecho a Decidir – CDD

Observadores de DDHH Casa de Memoria José Domingo Cañas

Comité de Servicio Chileno – COSECH

Colectivo Con-spirando

Fundación Instituto de la Mujer

Feministas Tramando

Fondo Alquimia

Corporación Humanas

Corporación Opción

Fundación Iguales

Asociación OTD

Coordinadora Feminista Valdivia

Re-sueltas Feministas Populares

Abrazadas & Autónomas (La Serena)

Coordinadora Acción Gabriela Mistral (Coquimbo- La Serena)

Observatorio de Mujeres y Medios

APROFA

Observatorio Iglesia y Sociedad

Acción Ecuménica contra la Violencia hacia las Mujeres

SEDEC – Servicio Evangélico de Desarrollo Comunitario (Concepción)

Frente Feminista Izquierda Autónoma

Nosotras Las Constituyentes

CIMUNIDIS

Corporación Colectivo Sin Fronteras

Colectiva Humita Feminista

Personas:

Leslie Nicholls, Psicóloga académica UNAB

Daniela Leiton, Trabajadora social Concepción

Jéssica Lillo, Orientadora Familiar

Constanza Ulloa, Profesora de Lenguaje USACH

Olga Santis

Paulina Larrondo, Psicóloga

Adela Montero Vega, Médica

Irma Palma, Psicóloga académica U. de Chile

Gloria Maira Vargas, Economista feminista

Paula Sáez, Psicóloga

Fabiola González Meléndez

Judith Schönsteiner, Directora Centro de Derechos Humanos, Facultad de Derecho UDP

Carmen Gloria Muñoz Soto

Patricia Cocq Muñoz

Lenimar Ortega Valenzuela, Asistente Facultad de Derecho UDP

Adriana Gómez Muñoz, Periodista feminista

Hillary Hiner, Historiadora feminista

Fuente: El Desconcierto

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Indignación de las organizaciones feministas chilenas ante un acto “sexista y misógino”

  • Empresarios le regalan al Ministro de Economía chileno una muñeca hinchable en una cena de fin de año.

La Asociación de Exportadores y Manufacturas (Asexma), obsequiaba con una muñeca hinchable al Ministro de Economía chileno, Luis Felipe Céspedes, en la cena de fin de año de este gremio empresarial. La entrega del “regalo” por parte del presidente de la asociación, Roberto Fantuzzi, provocaba que organizaciones que trabajan por la erradicación de la violencia contra las mujeres salieran inmediatamente para definir el gesto como una actuación machista, alejada de la pretensión de “broma” que querían darle desde este evento en el que se reúne anualmente buena parte de la élite (masculina) empresarial y política del país.

Desde la ONG Movimiento por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Miles) se calificaba este acto como “sexista y misógino”. La directora de esta entidad, Claudia Dides declaraba que “no podemos ser objeto de mofas, menos en un país donde los femicidos ocurren continuamente y se carece de las políticas públicas y leyes necesarias para hacer frente a la violencia de género”. También desde el Observatorio de Género y Equidad, la periodista Mónica Maureira hacía una lectura de lo ocurrido como “un acto vulgar, erróneo en términos comunicacionales, descontextualizado en términos políticos”.

Maureira añadía que “es una evidencia concreta de cómo fallan las campañas públicas respecto a la violencia machista. Una muñeca inflable, un juguete sexual en cuerpo de mujer, en el contexto de una reunión de la elite política y económica de Chile, es un acto despreciativo hacia las mujeres, las mujeres vistas como objeto con la boca tapada, sin derecho a la palabra, al habla”.

Mónica Maureira: “Es un acto despreciativo hacia las mujeres, las mujeres vistas como objeto con la boca tapada, sin derecho a la palabra, al habla”.

Las críticas y declaraciones han ido también dirigidas a pedir responsabilidades al ministro que, al parecer, aceptó el regalo sin expresar ningún tipo de desaprobación. La directora de Miles de nuevo indicaba que es “un gesto y una declaración machista y abusiva que alcanza niveles escandalosos cuando Céspedes, con sonrisa de oreja a oreja, acepta el obsequio, cerrando el círculo de un espectáculo con publicidad que es denigrante para las mujeres”.

Claudia Dides: “No podemos ser objeto de mofas, menos en un país donde los femicidos ocurren continuamente”.

A pesar de que Michelle Bachelet se pronunció en twitter diciendo que “la lucha por el respeto a la mujer ha sido un principio esencial en mis dos gobiernos. Lo ocurrido en la cena de Asexma no se puede tolerar”, no ha hecho ninguna otra declaración pública sobre esta cuestión, ni tampoco ha comentado si va a tomar algún tipo de decisión con respecto al Ministro de Economía y su falta de compromiso político explícito con la defensa de las mujeres.

Fabiola Gutiérrez, Presidenta de la Comisión de Género del Colegio de Periodistas de Chile y responsable de comunicación de la ONG “Corporación Humanas”, apuntaba también que “la violencia simbólica no tiene sanción en Chile” añadiendo que “la clase política no puede quedar exenta de esta responsabilidad, mucho menos los empresarios a los cuales no se les logra permear con campañas y la permanente discriminación hacia las mujeres”.

Fuente: Tribunal Feminista

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#25Nov: Bachelet anuncia proyecto de ley que tipificará como femicidios casos de pololos y convivientes civiles

Entre otras medidas, el proyecto establecerá un aumento en el número de casas de acogida a lo largo del país y consagrará como delito de femicidio situaciones que antes no estaban contempladas.

Agencia UNO

En concreto, la presidenta firmó el envío de un proyecto de ley “por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia” que, en sus palabras, ,, como los asesinatos entre convivientes civiles y pololos. Además, señaló que cuando termine su mandato las casas de acogida para las mujeres víctimas de violencia aumentarán de 23 a 48.

El borrador estaba listo hace un tiempo y durante las últimas semanas pasó por la Dirección de Presupuestos para tener el visto bueno de los recursos, señalaron a El Desconcierto fuentes de la Secretaría General de la Presidencia. “Probablemente ingrese durante las próximas dos semanas”, explicaron, especificando que los anuncios que involucren un cambio presupuestario, como el aumento de las casas de acogida, se concretarán para la partida 2018.

La abogada de Corporación Humanas, Camila Maturana, señaló que “aunque no tengamos el texto para poder revisarlo, igualmente es necesario valorar el anuncio y reconocer la importancia que tiene que se discuta el derecho a la vida sin violencia en el congreso”. Sin embargo, señaló que el proceso de redacción del proyecto ha sido “sumamente hermético”, por lo que existe expectación para saber si “está a la altura de las obligaciones internacionales que el estado chileno tiene pendiente hace muchos años. La violencia se ha acotado legalmente al ámbito familiar y esto no es así, sabemos que no está circunscrito sólo a las relaciones conyugales y de convivencia”.

Fuente: El Desconcierto

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El derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia

Por Carolina Carrera, Presidenta Corporación Humanas

Durante los últimos meses la región se ha visto estremecida por el alto número de femicidios. Observamos con preocupación y dolor los asesinatos ocurridos en Argentina y la muerte de Lucía Pérez, la reciente sentencia a Lucas Azcona acusado del asesinato de la estudiante chilena Nicole Sessarego, condenado por el delito de homicidio doblemente agravado con alevosía y femicidio impropio, tratándose de la primera condena por odio de género en el país trasandino.

La realidad en Chile no es disímil a lo que ocurre en América Latina. Aún tenemos en nuestra retina la muerte de la niña Florencia Aguirre que fue quemada por su padrastro, Johana Soto embarazada y asesinada por su pareja o el de Claudia Nuñez cuyo cuerpo fue encontrado en un contenedor de basura. Sus muertes vienen a engrosar los 50 femicidios que se registran a la fecha, según cifras de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, y los 110 femicidios frustrados. Los asesinatos de niñas, adolescentes y mujeres por razones de género y la impunidad en muchos de ellos, ha impulsado un grito de justicia bajo la consigna #NiUnaMenos. El 19 de octubre pasado, alrededor de 200 mil personas salieron a las calles.

Una muestra de esta evidencia surge de los resultados de la encuesta de Corporación Humanas 2016, la cual devela que un 80% de las chilenas considera que la violencia hacia las mujeres ha aumentado. El 72% cree que la violencia es un problema que afecta a todas las mujeres. Mientras que un 79% piensa que la violencia no es un problema privado. Asimismo, un 88% cree que el Estado debe tomar medidas efectivas para evitar el asesinato de mujeres por su condición de género. Y un 90% cree que la violencia es un problema más grave de lo que parece. 

Las cifras hablan por sí solas y alientan, por parte de organizaciones de mujeres y feministas, la demanda de una alerta de género. Reiteramos lo que hemos dicho insistentemente: en Chile la vida de las mujeres vale menos que los delitos contra la propiedad privada.

Pese a todos los antecedentes y al impacto que generan los femicidios, aún sigue pendiente la promulgación de una ley integral de violencia contra las mujeres. Recientemente, senadoras/es de distintos sectores políticos han llamado al Ejecutivo a dar urgencia a la iniciativa que modifica la ley N° 20.066, sobre violencia intrafamiliar, en lo relativo a las medidas de protección a las víctimas.

La violencia contra las mujeres tiene distintas expresiones. La encuesta de Corporación Humanas muestra que el acoso sexual  es una forma de violencia contra las mujeres. Un 88% señala que la mayoría de las mujeres es acosada sexualmente alguna vez en su vida y un 70% advierte que las mujeres son acosadas en la calle. 

Es evidente que en los últimos tiempos ha aumentado la conciencia social sobre la gravedad de la violencia contra las mujeres, la cual comprende toda “acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”, como lo señala la Convención Belém Do Pará. 

La violencia constituye una dramática manifestación de la discriminación hacia las mujeres y el femicidio su expresión más extrema,  por lo que se requiere urgentemente avanzar en el reconocimiento de que este es un problema social y cultural, público y no privado.

 Finalmente, uno de los propósitos de los Objetivos Sostenibles de Naciones Unidas es alcanzar hacia el año 2030 un mundo basado en la igualdad de género y libre de violencia. Para lograrlo es imperativo que los estados adopten medidas destinadas a la prevención, reparación y acceso a la justicia de las víctimas, para lo cual se requiere de una legislación comprehensivas de violencia contra las mujeres. Desde Corporación Humanas hacemos un llamado a que en Chile se legisle por una vida libre de violencia para las mujeres y al Estado a actuar con diligencia para garantizar su cumplimiento.

Fuente: El Mostrador

La ruta